¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy jueves, La Paseata se abre con doble lectura. Para ello, cuento con la colaboración de Julio Moreno López . Un madrileño que se formó como ingeniero informático en la Universidad Pontificia de Salamanca, aunque nunca llegó a ejercer de ello. Empujado por su gran pasión la literatura y el mundo del periodismo, se mueve como pez en el agua en diversos medios escritos, entre ellos esta revista digital, y en distintas emisoras de radio. Autor del libro “Errores y faltas” , así como de un blog del mismo nombre.
Os traemos una obra de pintura enigmática, donde el presente se queda anclado en un pasado, o el pasado se ve envuelto en un presente y en la que la interpretación como es el caso de hoy, nos lleva a contemplarla de manera diferente, aunque con un punto de vista en común: la música.
Diego Dayer. Rafaela (Santa Fe) 1978. Formado en la Escuela de Artes de la Universidad de Córdoba (Argentina). Pintor. Óleo. Sus obras adquieren una visión casi fotográfica.

«Buscando inspiración» Por julio Moreno López
Me abandonó la musa, como la belleza abandona al cuerpo
con los años. Como el placer se escapa por las grietas del alma
dolorida, como el amor se hiela en el frío de la indiferencia.
Me abandonó la inspiración, en el momento en que mi alma
ansiaba la música, la escritura, la composición; como un hijo
abandona el hogar cuando es más imprescindible, como la
vida abandona un cuerpo inerte que desea seguir viviendo. Y
ni la presencia más dulce, ni la tentación más vivida, ni la
posibilidad más anhelada me devolvió la inspiración, el poder
de creación.
Tal vez nunca vuelva, o, tal vez, me sorprenda al amanecer.
Con cariño, para Mila.
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«Buscando inspiración» Por Mila Soyyo
Representaban sus manos estrofas de una canción
cuando al tocar la guitarra, palpitaba el corazón
hasta que llegó un momento, se perdió sin tiento
ahora solo estaba la pesadumbre, era un extraño
ante papeles vacíos, limitando a la razón.
Musa que inspira, motiva, aguanta, sentido corazón
melodía impagable, de ahí saldrá la fusión.
Respiración compensada, un vibrato entre dos
espejismo reflejado, ella fue su inspiración.
Él, las tenía tan cerca, intentando encontrar lo de antaño
se desnudaban sus cuerpos, las cuerdas languideciendo
notas y no es blanco o negro, cuando no existe el amor.
El color anaranjado, melocotón diría yo,
dejando sábana, y pared, de este impregnado
cubierto de ausencia, medita, se esfuerza
jarrón casi rebosando, tan lleno, sin hallar la inspiración
sabiendo que no volverá, se fue. Franca decisión.
***
Aquí pongo fin a este saludo tan especial, agradeciendo a Julio Moreno su colaboración «maravillosa» y también agradeciendo a Manuel Artero, que lo hace posible.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que paséis un fantástico jueves. Pienso: Se dice que en el arte, una musa es la que inspira, no es solo un cuerpo humano, puede ser una ilusión, un sentimiento que sale del interior como si fuese un ciclón, dando paso a la obra de un gran maestro.
MMB

