
«De unos años a esta parte no hago más que oír noticias sobre las agresiones machistas, ¡así en general!»
De unos años a esta parte no hago más que oír noticias sobre las agresiones machistas, ¡así en general! Recuerdo que este tipo de comportamientos, no solo está bien visto si no que es la norma, incluso en el libro religioso en los países musulmanes, El Corán. No seré yo quién diga que todavía no queden carneros bien cornados por estos lares patrios y matrios, por ser políticamente correcto, que los hay. Pero por otra parte y cuando en los informativos citan más datos, para glosar las noticias, suele verse que en general estas agresiones se producen generalmente entre inmigrantes. No se dice, claro está, que estas personas proceden de culturas en dónde la mujer no es tenida en cuenta, sino como persona que ha de ser tutelada, y esto afecta tanto a inmigrantes Africanos, como a los Hispanoamericanos.
Ocurre que, al parecer está de moda que, los oyentes o televidentes, sean aleccionados desde el Estado de Derecho. Y lo hacen con todo el poder y la abrumadora cantidad de medios a su disposición pero desde luego sin ningún derecho. De hecho a los gobernados se les hacen pedorretas, en el convencimiento de que estos asuntos son así por real decreto con toda la generalización posible. Pero no es del todo exacto, estas agresiones suelen producirse entre lo que se llama eufemísticamente los nuevos Españoles o Madrileños, procedentes de sociedades en que estas actitudes suele ser lo normal, lo cotidiano.
Salvo en las sociedades que ya campan por el Siglo XXI, en el resto del mundo, este género de cosas suelen ser las normales, las cotidianas en otros lugares menos «enculturados«. Si lo típico y extendido por el mundo no son los estados de derecho, cómo van a serlo las relaciones interpersonales. Debemos poner nuestras barbas a remojar y haciendo caso omiso de lo que se diga desde los partidos de izquierda, moteados de bobos que han viajado poco, y empezar a tomar las medidas pertinentes, no vaya a ser que España acabe siendo Iberoamérica dos en bandas latinas y África punto dos cero en cuanto a sectarismo religioso. Siempre que esto surja, me remitiré al África explosiva que habita Francia.
Cuando uno toma un avión, un barco, incluso una patera de traficantes de almas, al módico precio de cuatro mil euros, lo que está haciendo es buscarse la ruina, sin permisos y sin documentación, en los países de la abundancia, o simplemente buscar la abundancia de recelos, odios y marginación que no tienen esos inmigrantes en sus países de origen. Lo han comprado, el estímulo de viaje, en las televisiones de sus países que pintan occidente como el paraíso universal que ellos no poseen. Lo malo es que no es verdad, porque lo que tenemos aquí es fruto de años de evolución, estudios, guerras civiles y otras tantas cosas que ocurren ocurrieron y ocurrirán. Deben pasar esos inmigrantes el sarampión antes en sus países de origen para venir, inmunizados ya, y ocupar el lugar que los occidentales no quieren.
Tratar de convencer a quienes han nacido aquí de que lo importado, tal que religiones sectarias, fuera de tiempo y lugar, así como bandas asesinas y de barrio, tal que Trinitarios y Domínican don´t play es mejor, es desde luego falso y una misión imposible salvo que se tenga un cociente intelectual de primero de parvulitos y eso descontando a los que apunten maneras de genio, que los hay. Por eso digo que las agresiones machistas, entre españoles oriundos, se da y puede darse, pero cada día se va reduciendo más, a medida que la sociedad española avanza. Pero hoy día el tema que debería ocuparme, no es este si no, el muchísimo más importante en la actualidad en España. Las elecciones del día veintitrés de julio, estas sin punto uno, dos o tres que te crio, sino más bien con un punto cero muy concreto, tanto que podría ser el “cero patatero” de Aznar, porque sin duda nos preocupan como a Fraga el valor de los garbanzos que cada día aumentan de precio. Este cero patatero no es sin duda más que uno: echar de la Presidencia del Gobierno a su excelencia Pedro I el ”Infumable”. Con un poco de suerte se consigue, siempre que la ultra izquierda que debería representarse por una cárcel global, porque eso es lo que es. ¡Ah! Y no saquen a colación el Dóberman agresivo, VOX no lo es salvo en sus fiebres antidemocráticas, que les recuerdo que Meloni gobierna Italia.
Los Dóbermans solo traen recuerdos de muy mal gusto de la historia reciente de España, como el día de las explosiones de Atocha con muchos muertos… Demasiados que desde luego no produjo la ultra derecha, si no la ultra venganza, supongo, por una marcha verde fallida unos años antes. Estoy convencido, de que algún día se sabrá a quienes se debieron. Y desde luego no fueron los cabecillas los paganos de turno terroristas habituales, si no como decía Aznar eran más bien debidos a los que habían venido de colinas lejanas. Intentaron achacar a ETA aquellos andares alpinos Magrebíes para que pareciera que el PP, con su Perejil y todo fuera cocinado como perdedor de las elecciones. Hoy el Rey de ese Marruecos, Mohamed VI, para nuestra desgracia, parece tener cogido otra vez, por salva sea la parte, a nuestro presidente, única y exclusivamente por su teléfono móvil, que esta vez no utilizará para informar de nada, por la cuenta que le tiene. Carpe diem. De unos años a esta parte no hago más que oír noticias sobre las agresiones machistas, ¡así en general! Recuerdo que este tipo de comportamientos, no solo está bien visto si no que es la norma, incluso en el libro religioso en los países musulmanes, El Corán.
