
«De Periodismo y Propaganda. Y luego los catedráticos hablan de «crisis del periodismo». Sólo basura que creo va a ser difícil de reciclar»
Trato de olvidar el periodismo. El oficio del periodismo, se entiende. Porque la lectura de los diarios, el visionado de algunos informativos de televisión o la escucha de la radio, se han revelado como viejos hábitos pegados a la piel que, pienso, no podré despegarme tan fácilmente, y por ahora me enredan la atención. Ayer, por ejemplo, me sorprendió el telediario de la noche de TVE, la otrora televisión pública española, que al filo de las diez, conectó en directo con la «primera línea de fuego» en la calle Ferraz de Madrid, tomada por los de izquierda o derecha extrema, voluntarios o asalariados, pero en cualquier caso bien coordinados, y mantuvo la emisión durante media hora para dejar el balón al pie de los opinadores del 24 horas.
Han sido muchos los años de trabajo muy cerca de las decisiones de los directores de informativos de TVE y por eso, y sobre todo, me cabrea la información. La «falta de», claro está y esa reconversión industrial de la información en propaganda, un puro teatro guionificado para engañar y manipular al ciudadano que ayer noche y con la prolongación del TD batió todos los récords de la desvergüenza.
Está claro que en los despachos de decisión del Pirulí sabían que, al filo de las diez, unos encapuchados arrasarían con la valla impuesta en la calle Ferraz por la UIP de la Policía Nacional de España y así, el concepto de violencia quedaría retratado en todo su esplendor. Unas imágenes y un «contenido» que necesita, como el aire para respirar, el gobierno en funciones para su golpe de estado y perpetuidad en el poder, caiga quien caiga y por mucho que le duela a España y a cada uno de nosotros. Y así se hizo.
¡Pero qué cantidad de lameculos se encuentra uno por minuto de emisión! Cuánta falta de oficio en los periodistas que solo publican, emiten y distribuyen, con su gran amplificación, propaganda y publicidad y cuánta profesionalidad, sincronización y efectividad en aquellos que manejan los hilos del relato. Y luego los catedráticos hablan de «crisis del periodismo». Sólo basura que creo va a ser difícil de reciclar.

