Hoy no toca. Por Rodolfo Arévalo

Hoy no toca

«La verdad es que muchos políticos endiosados sobre todo del gobierno usan ese ritornelo anti prensa “hoy no toca”, tan poco democrático»

Hoy la historia va de mascarillas, porque estas nunca fueron baratillas. ¿A quién puede interesar un bien que sea baratillo, algo de usar y tirar? Desde luego a Francina Armengol, y otras personas relacionadas con el gobierno y la salud de los Españoles sí, mucho. Tampoco es que en su cargo o puesto fueran necesarias o irrenunciables, dado que en entornos como los edificios oficiales, imagino, ya se habrían tomado medidas de antemano, para prevenir los contagios. Aunque tras las manifestaciones del final de febrero del año dos mil veinticuatro, pueda dudarlo. La inconsciencia, sobrevoló antes de su uso, estas muestras populares y no tanto con miles de bobos, cayendo en las garras del “bicho”. Las mascarillas FP2 son mucho más eficaces para protegerse de los virus, en múltiples situaciones de riesgo. Son además, de usar y tirar, como las de las operaciones en quirófano, para operar el cuerpo humano, sin contaminar el escenario de trabajo. Pero es verdad que también mucho más caras. Desde luego, no hace falta que las mascarillas de los cirujanos sean tan sofisticadas como lo tuvieron que ser las que se usaban contra la epidemia de Covid, ni mucho menos.

 

Por esta razón es por lo que muchos avispados empresarios se entregaron a su fabricación frenética, como si fueran almas en pena. Veían con claridad como aquella encrucijada de circunstancias les abría un camino hacia el éxito empresarial. Las fábricas que se dedicaron a ello, tras la fabricación de máscaras caseras, surgieron como setas tras unas buenas lluvias. Desde luego nada que ver con la velocidad de desplazamiento de los caracoles. Es curioso, pero esto solo es comparable a cuando uno teclea en su teléfono móvil u ordenador un objeto, o bien de consumo, y tras unos minutos recibe publicidad masiva de ese producto.

 

Decimos que somos libres, sí, pero no lo somos del todo puesto que a través de nuestros dispositivos electrónicos, saben algunos, nuestra vida y milagros. En aquella época finales del dos mil diecinueve o principios del veinte se extendió como la pólvora el virus, gracias entre otras cosas a las manifestaciones de la izquierda contra la política del partido de la derecha. Pero bueno la historia es la historia y ya pondrán las causas y efectos en su lugar los historiadores del final del siglo XXI, cuando toque. Esto del “cuando toque” se ha puesto de moda pero en sentido negativo, y cuando un político cualquiera, de cualquier partido no quiere hacer declaraciones se acoge a ello, con un lacónico “hoy no toca”.

 

La verdad es que muchos políticos endiosados sobre todo del gobierno usan ese ritornelo anti prensa “hoy no toca”, tan poco democrático, tal como si se tratase de los escudo que formaban la tortuga que usaban los griegos para acorazar sus batallones al entrar en combate. Tampoco sé si es que, en este principio de siglo, el personal que se dedica a la política está, en general, influido por las series televisivas. En ellas los mundo reales se vuelven una pura fantasía en la que lo más inverosímil puede ocurrir, dudo que sea por lo que el personal, en general, lee en España.

 

Puede, por otra parte que el uso de las plataformas de televisión sumadas a las redes sociales y a los teléfonos móviles sean los culpables de que a algunos se les haya vaciado poco a poco el cerebro y lo que ha sido lógico toda la vida se haya ido transformando en hechos y sensibilidades extrañas a los seres humanos. Puede que esto sea lo que hace temer a algunos, a la inteligencia artificial, tan en boga en los informativos, que no hacen mas que avisar de sus posibles peligros, porque la inteligencia real en los humanos esté dejando de estar en uso.

 

Esto que parece una broma es lo realmente peligroso. Que los humanos dejen de pensar porque un algoritmo pueda darles todas las respuestas sin ningún esfuerzo por su parte, sí puede llegar a atrofiar la mente humana que, hasta ahora se vio obligada a reflexionar y ser usada por todos nosotros. El día en que esto deje de ser así estamos perdidos. Ese será el momento en que la inteligencia artificial se convertirá en un peligro, pues acumulará todo el conocimiento humano y todos estaremos a sus ordenes obedeciendo como corderitos, un poco como ahora pero como se suele decir “a lo bestia”, nunca mejor dicho.

 

Por eso comenzaba con un tema menor diciendo que la historia va de mascarillas, porque estas nunca fueron baratillas. ¿A quién puede interesar un bien que sea baratillo, algo de usar y tirar, como la inteligencia humana? Desde luego a las Francinas Armengol de turno y otras personas relacionadas con el gobierno, la economía, el desarrollo y la salud humana, incluidos los Españoles sí, y como esto siga por estos derroteros me temo que los cuatro listillos que queden por el globo terráqueo, manejaran o serán manejados por los que manejan la inteligencia artificial… Miedo me da. ¿Acabaremos usando mascarillas mentales?

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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