
«España está siendo forzada por una panda de individuos rencorosos y obsesos hacia postulados de enfrentamiento social»
Corren entre monótonos y crispados los días de este año, esperemos que electoral, deseando traiga una victoria arrasadora de las libertades del grupo de centro derecha, tanto aquí como en Europa. ¿Quiénes fueron los que dijeron que la democracia empezó en el año ochenta y siete? Deberían meterlos en la cárcel por mentirosos, acompañados de otros mentirosos más contemporáneos.
Los seres humanos no pueden ser libres cuando dependen de creencias inamovibles en sus cerebros. Estas, las verdades y mentiras que pueda uno poseer, se cambian con la lectura de textos de ensayo y generales, no hay un grupo grande de lectores de ensayo. Hay en mayor cantidad lectores de ficción y prensa deportiva, este hecho no es muy importante, salvo que queramos elevar el intelecto de los habitantes del país.
Tener sentido crítico y poner en tela de juicio y en solfa cualquier ideología es lo sano. Ya lo decían en la antigüedad, la verdad está en el punto medio. Desde luego el equilibrio mental no te lo da la política actual, ni el grupo de personas de esta izquierda descarriladas que nos lleva a necrofilias de un pasado que pudo ser mejor y no fue. Está claro que desde luego no se eleva el espíritu de un país removiendo pasados nada reconfortantes como seres humanos que somos. Y hago constar que en mi familia hubo muertos en los dos bandos. De verdad, intento comer bien, dormir de la misma manera, pero el caso es que no lo consigo.
En gran parte he de reconocer que aunque no de manera muy consciente, me preocupa que mis últimos años hayan de transcurrir en una España que está siendo forzada por una panda de individuos rencorosos y obsesos hacia postulados de enfrentamiento social. Parece que esto algunos lo toman como gracia, y no, nunca tuvieron gracia los enfrentamientos sociales. Parece como si algunos dirigentes de izquierda, no hubieran superado una etapa inestable y violenta de la historia del país. Haría una petición, no muevan el pensamiento de la gente, que vive en armonía, hacia la inestabilidad de pensar que las cosas pueden ser de otro modo, porque está harto probado que no, que el único modo que existe para lograrlo es la democracia y la libertad individual. Entre otras razones secundarias, que no vienen al caso es por lo que me alimento más bien de manera anárquica y duermo de salto en salto de tres o cuatro horas. Mi forma de descansar se va pareciendo al juego a la Oca, de despertar en despertar y duermo porque me toca.
La verdad sea dicha, me toca las narices la mayor parte de la gente que no es capaz de tener criterio propio y que sigues las modas y dictados políticos, al parecer sin capacidad intelectual para decidir por sí mismos los postulados de sus vidas. Parece que se han confabulado en España las bobadas más destacadas del mundo cibernético y de comunicación, creando un mundo real de idiotas atontados.
No me importa nada, ahora mismo, quién gobierne el país. Aunque mejor dicho, me descoloca que los votantes hayan aupado al cargo de Presidente a un individuo que según me parece no debería gobernar, no por razones políticas, si no por desequilibrio mental. Tal vez fuera saludable que en casos como el actual que un grupo de personas en sus cabales pidieran la dimisión del enfermo de vanidad. La carencia de gobernante normal, no del gobernante enfermo de psicosis y necrofilia intelectual actual, no es lo peor que se puede esperar. Lo único que deseo, porque todavía tengo fe en una gran masa media de españoles, es que reaccionen de la manera intrépida en que suele hacerlo para evitar que esto se convierta en una dictadura social tontista al mando de grupos de bobos de baba. Hala a pensar al rincón con los brazos en cruz, como la de Cuelgamuros.
Debe de ser en parte por todo esto, por lo que corren entre monótonos y crispados los días de este año, esperemos que electoral, deseando traiga una victoria arrasadora de las libertades del grupo de centro derecha, tanto aquí como en Europa

