Un pasado muy vigente…

«El clásico La Peste es una obra amena que esboza la vida pretérita, presente y futura a la tragedia con dinamismo y rico lenguaje»

El clásico «La peste» del merecedor Premio Nobel de 1957, Albert Camus, nos recuerda que en tantas ocasiones lo vivido, especialmente lo trágico, vuelve. Este autor universal que falleció en un accidente de tráfico en 1960, dejó con sus obras una de las grandes muescas en la literatura del siglo XX y que ha venido recordándose, y seguirá haciéndose en el futuro, a lo largo del tiempo.

Este relato que junto con «El extranjero» demuestra lo mejor del escritor francés, recoge esa manera magistral la  exposición con sencillez de los sentimiento, emociones y actitudes del género humano cuando se ve sometido a una situación de adversidad; singularmente y en convivencia con sus coetáneos.

Los hechos narrados datan de la epidemia de peste que sufre la ciudad de Orán(en esos tiempos francesa) y la atmósfera creada en la misma  en una secuencia de muerte y confinamiento; con muchas de las libertades civiles mermadas o vetadas y en la conducta humana que ello genera. Conductas diferentes y atendiendo a una sociedad diversa, abierta y tolerante de la que esa urbe, hasta entonces, se había enorgullecido.

«La peste» viene a recordar, a poner de actualidad, como por un agente imprevisto, incontrolable, al menos durante un tiempo, puede igualar en la penalidad a todos los estratos de un grupo social. Y lo pone de actualidad ya que por hechos recientes, especialmente, los primeros años de la tercera década del siglo XXl, a raíz de la epidemia mundial de COVID, la convulsión, el cambio de los hábitos de la vida en común, la solidaridad también entre otras circunstancias, adquieren un carácter distinto y se descubren, así mismo, nuevas debilidades y fortalezas de lo humano.

Obra amena que esboza la vida pretérita, presente y futura a la tragedia con dinamismo y rico lenguaje. Camus, da la impresión, que creó sus obras pensando en la posteridad y en la realidad.