Defender lo indefendible. Por Rodolfo Arévalo

Defender lo indefendible

«Cada vez que veo a alguna de estas mujercitas con carita de no haber roto un plato en su vida, defender lo indefendible, me da un parraque de mil demonios»

Es curioso ver cómo el atentado contra un populista de derechas o de ultra derecha, no le parece mal a la corte de periodistas y licenciados en periodismo, bueno, los de cadenas informativas inclinadas a siniestra, no tan mal como cualquier otra ejercida en contra un populista de izquierdas o de ultra izquierda. ¿Qué pasa, que algunos humanos tienen bula para criticar un asesinato cuando se ejerce sobre una persona de ultra izquierda, pero no de ultra derecha? Es lo que parece.

 

Hay que recordar que la apariencia en esta sociedad falsa y vulgar en cultura y pensamiento, parece ser lo más importante. Haciendo caso omiso de las tendencias religiosas y políticas de cada cuál, a mi me resulta chocante, impactante, zafio y hasta asqueroso que esto pueda ser así para mucha gente. Los seres humanos son dignos de respeto y de su derecho a la vida, sean como sean y piensen como piensen.

 

Se supone que los seres vivos, y sobre todo los racionales, que tienen consciencia de si mismos y de que los otros también son como ellos, deben de aborrecer el asesinato o intento de ello, por muy abyecta que les pueda parecer la persona objeto de la agresión. Si no lo sienten así, pueden ser capaces de imitarlo. Pero no, aquí en España no parece ser así. Veamos un ejemplo.

 

Si unos terroristas Palestinos llamados Hamás atacan, asesinan y raptan a otras personas que pertenecen al estado judío, es visto por estos personajes nacionales, no sé como denominarlos, personajes boca chanclas como bueno, bonito y casi barato. Al parecer estas bobadas les dan rédito electoral, entre los mente plana de pensamiento único y subyugado a la globalidad, les sale a juego en concepto electoral. Es más son capaces de enfundarse en un supuesto pañuelo Palestino, y salir en televisión a defender lo indefendible, por mucho que sea algo contrario a la decencia y la humanidad. Pero si por el contrario ocurre lo mismo en la otra dirección, es algo infumable, execrable e intolerable.

 

Me hace gracia que algunas “niñas de la política”, surgidas de un partido ya trasnochado y olvidado hasta por su creador, allá a principios del siglo XX, salgan en entrevistas callejeras, lo que en TVE llamábamos “canutazos” o sea hablar por el canuto, a decir bobadas, porque tales son, de patio de la ESO. O sea opiniones que solo se basan en impulsos, en sentimientos incontrolados y que no analizan la realidad de lo que ocurre en los lugares en que se producen.

 

Vemos gente que cree estar en posesión absoluta de la verdad y que quisieran imponerla al resto de sus conciudadanos, si pudieran cacarear consignas políticas de ultra izquierda, como si estas tuvieran que ser comulgadas por toda la población española. Esto no es raro, resulta bastante habitual entre partidos de izquierda y derecha, se llaman consignas y deben correr, de boca en boca, hasta la saciedad. Su objetivo es hacer ver a los que no se han decantado por una opinión u otra, de la necesidad de estar a favor de sus tesis, por las buenas. Claro que si algún día gobernaran sería por las malas.

 

Afortunadamente el pueblo español, en su inmensa mayoría está ya curado de espantos dictatoriales, bastante tuvo con los cuarenta años de la “oprobiosa” como para caer en masa en el comunismo que, saben es la peor de las dictaduras. Me hace gracia ver las caritas de niña recién licenciadas de las militantes de Podemos, tan convencidas ellas de la excelencia de sus ideas políticas. Esas ideas que han fracasado ya en la totalidad de lugares en que se ejercieron, y siempre por la fuerza, usando la cárcel o la deportación e incluso la tortura y muerte contra sus disidentes.

 

Por eso cada vez que veo a alguna de estas mujercitas con carita de no haber roto un plato en su vida, defender lo indefendible, me da un “parraque” de mil demonios. Y por todo esto es por lo que es curioso ver cómo el atentado contra un populista de derechas o de ultra derecha, no le parece mal a la corte de periodistas y licenciados en periodismo, de izquierdas, bueno no tan mal como cualquier otra ejercida en contra de un populista de izquierdas o de ultra izquierda. ¿Qué pasa, que algunos humanos tienen bula para criticar un asesinato cuando se ejerce sobre una persona de ultra izquierda, pero no de ultra derecha? Es lo que por desgracia parece, ¡Cuánto tenemos que aprender de democracia, para saber cómo reaccionar de manera ecuánime ante todos los casos!

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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