Contrainchaurrondo. Por Diego Pardos 

Contrainchaurrondo

«En su artículo titulado ´La stronza de la Intxaurrondo´, la mejor vicecolumnista de España, es decir María Durán, arremete contra su colega Silvia Intxaurrondo»

 El caso es ir a la contra. Hay en el columnismo actual una suerte de contracolumnismo, o de contraperiodismo, que oscila también -como un columpio y según los casos- entre el bombo y el estacazo. Digo que hoy, pero acaso no fuera muy diferente hace cien años. En su artículo titulado ´La stronza de la Intxaurrondo´, la mejor vicecolumnista de España, es decir María Durán, arremete contra su colega Silvia Intxaurrondo (o Inchaurrondo) calificándola así de “stronza, término italiano que acaba de hacer famoso la presidente Giorgia Meloni, que fue objeto de dicho insulto por parte de un dirigente socialista. Ahorraré a los lectores de La Paseata la traducción de dicho término en aras del buen gusto y la convivencia y por no enfangar más el lodoso solar patrio. 

 

“La canalla, mala y malintencionada”, “la listilla (que) ha decidido hacerse millonaria a nuestra costa” no cae simpática a la hija de la señora Gil-Casares (a quien no dejo de saludar con afecto cada vez que la nombro). Y no me extraña que doña Silvia y doña María no sean amigas, pues la primera es una contradurán adinerada y “lista” con cara de pocos amigos y la segunda una contrasilvia más pobre pero más graciosa. 

 

Tengo la sensación desde hace mucho tiempo de que la Durán, en su infancia y adolescencia, era una gamberra en el colegio. No tengo pruebas. Desde aquí hago un llamamiento a sus antiguas maestras y profesores para que verifiquen esta sospecha mía o la contradigan (¿ven ustedes? De nuevo a la contra). Sostengo esta intuición por la manía que tiene doña Mary de meterse en camisa de once varas, por la audacia que la lleva a enfrentarse a la mitad -al menos- de los políticos de este país, por la burla que hace de la gente famosa en general y el cariño sincero que profesa a esos próceres de la cultura, esos intelectuales que se reúnen anualmente para recibir los premios Goya (¡qué culpa tendrá mi paisano!) y aplaudir al icónico presidente del Gobierno. 

 

De modo que no me sorprende el contenido de la columna perpetrada en La Gaceta de la Iberosfera el pasado jueves. Una mujer capaz de desafiar y poner como chupa de dómine a Federico Jiménez Losantos es una mujer admirable que se atreve con todo. Más aún cuando lo hace con sentido del humor. Quien esto escribe, lector ocasional y oyente a ratos del turolense, piensa sin embargo que el célebre locutor tiene bien merecido el embate de María Durán, siquiera sea por zaherir con insistencia a una excolumnista, doña Pepa Millán, a quien ha llamado “nena”, creo que también “Pepita” y otros apelativos no muy cariñosos. En desagravio, voy a reproducir una cuarteta que ya publiqué en otra ocasión en estas mismas páginas y que dedico con afecto a doña María José: 

 

Pepa Rodríguez Millán 

es una chica muy fina. 

Yo que parezco un patán 

la llamaré Josefina. 

 

De más cosas nos enteramos a través de la columna de María Durán: Su grupo de música favorito es Hombres G. Y no me extraña, pues el cuarteto madrileño del Parque de las Avenidas ha sido siempre muy ganso (circunstancia quizá heredada por parte paterna por su cantante David Summers) y se han divertido mucho. Y este es otro punto de discordia con la Inchaurrondo Alcaine: Porque a mí me da en la nariz (y les aseguro que tengo un apéndice nasal prominente) que doña Silvia es más de la banda de Kortatu (por lo vasco, que ella es vizcaína, no pensemos otra cosa) y que jamás en la vida coincidirá en un concierto con doña María Durán Gil-Casares. 

 

 

 

Diego Pardos

Soy un hombre del franquismo, pues nací en Daroca en 1974. Pasé mi infancia en un lugar de la Celtiberia llamado Used y acudí a clases de bachillerato en Teruel, como Antonio Mingote (con resultados notoriamente distintos). En dos ocasiones gané (ex aequo) el Concurso de cuentos infantiles “Tertulia Goya” de Santander (años 2011 y 2015) y escribí la novela Las autonomuchas. El discreto exilio de Fernando Vizcaíno Casas (SND Editores, Madrid, 2018), con prólogo de Eduardo Vizcaíno de Sas. Y una segunda parte, en edición no venal. No contento con ello también colaboré en el periódico satírico La Gallina Ilustrada (2019-2020). Escribo, algunas veces, en el Diario de Teruel.

Artículos recomendados

Deja un comentario