«¿Cuántas cosas hubieras cambiado si hubieras tenido tiempo? Pero ya no se puede, cuando en la novela o la vida una palabra escrita dice fin».
Cuando en la novela o la vida una palabra escrita dice fin. Por Rodolfo Arévalo

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«¿Cuántas cosas hubieras cambiado si hubieras tenido tiempo? Pero ya no se puede, cuando en la novela o la vida una palabra escrita dice fin».

«Siento una gran admiración por los practicantes de todo tipo de deporte pero tenemos que tener mucho cuidado con los límites del ser humano».

«De hecho este “Gobierno de la gente” (revolucionario donde los haya) se mueve exclusivamente en una única dirección, el totalitarismo».

Nos introducimos en el viernes, con una obra en la que la luz y la fuerza se representan perfectamente en ella: Coraje de Thomas Kinkade.

«Si queremos seguir empeñados en que esto es una democracia y no una partitocracia oligárquica y corrupta, seguiremos así hasta la derrota final».

«Veo excesivo que tanto PP como Vox estén todo el día metiéndose uno con otro, mientras Sánchez sigue tocando la lira en Moncloa y este país se va al carajo».

«Este libro es una oda a la resistencia, la resilencia y la supervivencia: A la deriva, setenta y seis días perdido en el mar».

«La corte de zánganos se contorneaban felices al ver “al cholo de la Moncloa” más lustroso que antes de las vacaciones al inaugurar el curso político».

El artista que realizó «Botas de piel rojas», esta obra de pintura hiperrealista es Yigal Ozeri, pintor de nacionalidad israelí.

«Florentino está obligado a tomar medidas por el perjuicio que las palabras de Vinicius han causado a España y al Club».

La idea de reconfigurar las sonatas para teclado de Domenico Scarlatti para guitarra es una de las más grandiosas de la historia.

«Sólo necesitamos uno, sólo un hombre de bien, para qué el bien triunfe sobre el mal y destruya las dos caras del sanchismo».

«La siguiente cacicada de Sánchez infecta de sanchismo al Banco de España, otra institución independiente para así tratar de mantener el relato».

«El hombre que pudo reinar es todo un canto a los perdedores, con una feroz crítica del colonialismo. John Huston hizo del fracaso una virtud».