
«Los países como Israel no pueden estar rodeados de alocados terroristas y vivir permanentemente amenazados por estos»
Ya estaban tardando los Israelíes en reaccionar ante las amenazas de los países musulmanes de los que están rodeados. Pero lo que está claro es que algún día tenía que suceder, los países no pueden estar rodeados de alocados terroristas y vivir permanentemente amenazados por estos que, usan como bases los países limítrofes, estos no solo no los quieren, si no que no soportan que sean un país de corte occidental y amoldado al siglo en el que viven, independientemente de su religión y del año en que digan que están.
Eso es lo que empieza a pasar en Europa a otro nivel con la inmigración de personas del norte de África que no se amoldan a nuestra cultura. En vez de esto quieren que seamos nosotros, los que les acogemos, los que nos amoldemos a la suya. Tarde o temprano la situación llevará a los Europeos a enfrentar nuevamente su cultura con la de los musulmanes. No será por culpa de occidente, si no más bien por la culpa de la obcecación religiosa de esos países musulmanes, ( creo que es un problema de nivel intelectual y cultural), que no comprenden política, ni estado, sin religión. No han sabido separar religión y estado y en ese sentido están en una época histórica anterior al Renacimiento.
La superioridad militar de Israel, la ha demostrado en muchos enfrentamiento que han tenido a lo largo de su historia con sus vecinos y creo que, desde luego, ahora no va a ser diferente, salvo porque con el apoyo de Estados Unidos de América, país al que odian muchos países, musulmanes y comunistas, por el sistema capitalista y de libertad casi absoluta, existe la posibilidad de que se desencadene otra guerra mundial. De esa tercera guerra mundial, decía Einstein que, no sabía como sería, pero que si sabía como sería la cuarta, con palos y piedras. No es de extrañar, porque en esta hipotética guerra, entraría todo occidente contra los países comunistas, los teocráticos y otros de diverso pelaje que no tragan la cultura occidental y por ende la democracia, aunque parezca mentira a estas alturas del sigo XXI. Eso deja muy poco que valorar en los grupos humanos que no se han avenido a ello, al mundo de este nuevo siglo.
Y está claro, por qué, porque no la tragan, la libertad. La cultura occidental, garantiza la libertad de pensamiento, de empresa y de credos, cosa que no pasa en países de la franja norte de África y algunos otros del mundo. Tener la imposición religiosa, como base de cultura, ciencia y desarrollo, no permitirá despegar intelectualmente a esos países hacía la modernidad, si no ponen la religión en el lugar en el que debe estar, el ámbito privado e íntimo de los individuos, con independencia del criterio gubernativo y de organización del estado.
Desde aquí, Europa, al parecer hay variedad de opiniones, pero lo que está claro, es que hace siglos se expulsó a los musulmanes y sus creencias que no casaban en absoluto con los postulados del Renacimiento que, ponían al hombre en el centro de todo, apartando a Dios al ámbito individual. Lo que está claro es que las sociedades modernas no se pueden organizar, ni gestionar con sistemas religiosos que atañen tan solo al ámbito intimo, tienen que trascender a esto, para poder ser integradas y comprendidas por todos los humanos que viven en este nuevo siglo, en ella la religión debe pertenecer solo al ámbito privado e intimo de cada uno.
Y es por esto por lo que empezaba este texto diciendo que ya estaban tardando los Israelíes en reaccionar ante las amenazas de los países musulmanes de los que están rodeados. Pero lo que está claro es que algún día tenía que suceder, o sucederá a mayor escala aún que en la actualidad, solo es cuestión de tiempo. Los países no pueden estar rodeados de alocados terroristas y vivir permanentemente amenazados por estos que, usan como bases los países limítrofes, estos no solo no los quieren a los Israelíes, si no que no soportan que sean un país de corte occidental y amoldado al siglo en el que viven, independientemente de su religión y del año en que digan que están. Eso es lo que empieza a pasar en Europa a otro nivel con la inmigración de personas del norte de África que no se amoldan a nuestra cultura. Hay ya lugares en los que hasta quieren imponer sus leyes religiosas. Europa o el mundo occidental, no lo pueden tolerar. Ojo que ya lo dice el refrán no es oro todo lo que reluce, pongamos las barbas europeas a remojar.
