Oro parece. Por Teresita Ávila

Hoy quisiera hablar más en general y referirme a todas las artes que aún tienen en Europa algún vigor; por tanto, junto a la música nueva, la nueva pintura, la nueva poesía, el nuevo teatro. Es, en verdad, sorprendente y misteriosa la compacta solidaridad consigo misma que cada época histórica mantiene en todas sus manifestaciones. Una inspiración idéntica, un mismo estilo biológico pulsa en las artes más diversas. Sin darse de ello cuenta, el músico joven aspira a realizar con sonidos exactamente los mismos valores estéticos que el pintor, el poeta y el dramaturgo, sus contemporáneos. Y esta identidad de sentido artístico había de rendir, por fuerza, idéntica consecuencia sociológica. En efecto, a la impopularidad de la nueva música responde una impopularidad de igual cariz en las demás musas. Todo el arte joven es impopular, y no por caso y accidente, sino en virtud de su destino esencial.

José Ortega y Gasset, La deshumanización del arte.
Oro parece. En la foto de AFP Justin Sun se come el platano millonario delante de decenas de periodistas e ‘influencers’

«Los viejos valores hace tiempo que ya no existen, no hay metal precioso que los respalde»

Todo lo que parece ridículo a simple vista tal vez oculte una carga de profundidad, una intención, y el desconcierto se apodere entonces de los intérpretes de las primeras versiones ofrecidas. Ese nada es lo que parece se ha convertido en el único asidero fijo, dado lo resbaladizo del terreno que se pisa. Lo líquido y lo sólido. La última frontera, alquimia pura, se ha diluido como por arte de birlibirloque y con el merecido bombo y platillo, en el mundo entero. Algo que no es fruto de la casualidad ni del capricho. Una cuidada puesta en escena con un protagonista muy bien elegido, una nueva superstar. Su nombre, Justin Sun. Y su hazaña: haber adquirido una obra de arte que ni siquiera era una novedad. De este modo, pegado a una pared y atravesado con una cinta adhesiva color plata, el fruto de un banano alcanzó la obscena cifra de 6,2 millones de dólares en la subasta que la prestigiosa  Sotheby’s [1] llevó a cabo. Hay que decir que la misma denominación de la obra de arte, Comedian, del artista Maurizzio Cattelan contiene todos los ingredientes para la correcta interpretación del asunto. Convertida en pieza de exposición en 2019, ya entonces causó sensación y polémica por el precio alcanzado.  En aquella ocasión, sus tres ediciones se vendieron a 120 mil dólares dos de ellas, y una tercera a 150 mil [2]. Diríamos, pues, que su actual dueño ha realizado una pésima adquisición comparada con sus inversiones anteriores en materia artística, en apariencia más sensatas, aunque tiene una propensión evidente hacia el despilfarro en extravagancias [3]. En lugar de una cuarentena de bananas, perdón, piezas de arte efímero, su inversión se ha reducido a una unidad y, para colmo, dicha pieza ha sido ingerida o volatilizada por su flamante dueño ante los ojos del mundo. ¿Extraño, no?

Indagando por encima acerca del curioso asunto, resulta que durante un tiempo Justin Sun ostentaba el título de “Su Excelencia” [4], dignidad que le correspondía como diplomático de Granada, el pequeño país caribeño que forma parte de las Antillas Menores. Apeado de su tratamiento –y con actuaciones sospechosas a sus espaldas, según el medio Red de Difusión de Granada–, pesarían sobre él y varias personas más algunas acusaciones:

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos acusó el miércoles al empresario chino de criptomonedas y ex embajador inmediato de Granada ante la Organización Mundial del Comercio, Justin Sun, de fraude y acusó a ocho celebridades, entre ellas la actriz Lindsay Lohan y el rapero Soulja Boy, de promover ilegalmente sus activos criptográficos.

El mismo medio refiere el acuerdo al que han llegado varios de los implicados, que resolverían su situación aceptando el pago de una multa [5]. Aun así, parece ser que continúa residiendo en Las Granadinas, tal como informa para Expansión Esperanza Balaguer quien, además, cita las armónicas relaciones entre el magnate de Alibaba GroupJack Ma, y nuestro excéntrico protagonista [6]. Y echando un ojo a Wikipedia, hallamos algunas cosas interesantes, por ejemplo, que “en octubre de 2024, Sun fue elegido «Presidente del Congreso» y designado «Primer Ministro» de Liberland , una micronación (país autoproclamado) que afirma poseer (pero no controlar) una pequeña región en la frontera de la llanura aluvial del río Danubio entre Serbia y Croacia”Y también el dato de que el joven talento fue elegido por el Foro Económico Mundial como miembro del Comité Ejecutivo de Davos Global Shapers Beijing Hub, en 2016 [7].

Es evidente la competencia en el mundo de las finanzas, del poder y del arte o el universo del lujo entre lo real y lo virtual, como mantengo al principio de este artículo, la pugna entre lo sólido y lo líquido. Los viejos valores hace tiempo que ya no existen, no hay metal precioso que los respalde. Convertido en lo único tangible, el dinero fiat ha sido el medio aceptado en las transacciones comerciales, en el pago de nuestros salarios y en la consideración de la riqueza o la pobreza según se posea o no. Ahora, no deja de ser otra ilusión la que lo desplace, se trate de tokens (fichas de juego) o criptomonedas, basadas en la tecnología blockchain. Al leer la página Blockchain.com, puede entenderse el sentido de esta nueva materialización de los bienes: Los datos de blockchain están en nuestro ADN. Y este sería el punto clave al que deseaba llegar. Nuestro feliz emprendedor, en su página web hejustinsun.com –en la que sigue apareciendo pomposamente como “Su Excelencia Justin Sun, Embajador y ex Representante Permanente de Granada ante la OMC, Fundador de TRON, una de las DAO blockchain más grandes del mundo”–, resulta ser el último de los donantes del Premio a la Longevidad, con la cantidad de 51.000 dólares (hasta la fecha de la publicación citada):

Sun acaba de convertirse en el último criptoemprendedor en contribuir al fondo de premios, con una donación de 51.000 dólares. Sun se suma ahora a las filas de otros filántropos de criptomonedas conocidos que apoyan la ciencia de la prolongación de la vida, como Vitalik Buterin (fundador de la cadena de bloques Ethereum) y Stefan George (cofundador y director de tecnología de Gnosis).

Asimismo, sus iniciativas filantrópicas son diversas, con clara preferencia por las áreas de mayor proyección en el panorama actual, como el apoyo a la activista por el clima Greta Thunberg con un millón de dólares [8]. También se ha beneficiado Blue Origin, la compañía de Jeff Bezos vinculada a la organización sin ánimo de lucro Club for the Future, que recibió 28 millones de dólares por el derecho a una plaza en el primer viaje espacial que iba a realizar la compañía, programado para julio de 2022, del que, finalmente, Sun se apeó alegando motivos de agenda. De su interés por la participación en el proyecto –que reserva para el futuro– dejó estas palabras: “La iniciativa de Blue Origin de llevar a más personas al espacio para que vean la Tierra como nuestro hogar común singular es extraordinaria”, dijo Sun en un comunicado el miércoles. “Me sentí obligado a ayudar a promover esa visión a través de mi candidatura”.

Y volviendo al detalle importante ¿Por qué los inversores en criptomonedas y tecnología están interesados en la longevidad? La nómina de contribuyentes es muy reveladora: Brian Amstrong, director ejecutivo y fundador de la plataforma de intercambio de criptomonedas Coinbase; Richard Heart, fundador de la criptomoneda HEX; Juan Benet, fundador de Protocol Labs; Peter Thiel, fundador y exdirector ejecutivo de PayPal y Palantir; Sergey Brin y Larry Page, fundadores de Google; Larry Ellison, de Oracle y, por supuesto, Justin Sun, fundador del ecosistema DAO TRON.

Según la información que ofrece el medio Lifespan.iola tecnología blockchain puede conectar a individuos y empresas de todo el mundo de una manera innovadora y segura. Y añade que en el mundo de la longevidad, las criptomonedas buscan resolver varios desafíos de la industria que supuestamente facilitarían las transacciones a través de la tecnología blockchain, haciéndolas más rápidas y seguras en aras de obtener resultados y un progreso mayor en materia de investigación.

En definitiva, si la mayor preocupación de los miembros del selecto club empresarial de las nuevas tecnologías y las criptomonedas está empeñada en la búsqueda de lo permanente en lugar de lo efímero, de alargar su existencia en el mundo real, algo no cuadra en esta nueva actuación cuyo protagonista es Sun comiendo un plátano, como un nuevo Saturno devorando a sus hijos.

NOTAS________

[1] ¿Quién ríe al último? Un plátano se vende como obra de arte por 6,2 millones de dólares en Sotheby’s

 

[2] El plátano de 6,2 millones de dólares, explicado

 

[3] Los seis millones de dólares que acaba de pagar por la fruta del italiano son solo calderilla comparados con las subastas anteriores. Sun desembolsó 78,4 millones por una escultura de Alberto Giacometti, 28 millones por un viaje al espacio con Jeff Bezos y 4,5 millones por sentarse a comer con el inversor Warren Buffett.

Justin Sun, el magnate chino de las criptomonedas que ha comprado el plátano de Cattelan

 

[4] Su Ex-Excelencia: Justin Sun, Creador de Tron, Pierde Estatus Diplomático de Granada

https://decrypt.co/es/125178/su-ex-excelencia-justin-sun-creador-de-tron-pierde-estatus-diplomatico-granada

 

[5] Según el informe de la SEC, algunas de las ocho celebridades nombradas acordaron pagar un total de 400.000 dólares estadounidenses en concepto de restitución, intereses y multas para resolver los cargos.

 

[6] Sun estaba en la clase inaugural de la Universidad Hupan, una escuela de negocios dedicada a enseñar y asesorar a emprendedores, lanzada por un grupo de empresarios y académicos chinos, liderados por Jack Ma, cofundador y presidente ejecutivo de Alibaba Group, el conglomerado tecnológico multinacional chino, propietario del South China Morning Post.

Ma fundó la Universidad Hupan, en Hangzhou, en 2015 y reclutó a 30 estudiantes que tenían el potencial de cambiar el panorama del mundo empresarial de China; Sun era el más joven de ellos.

Por qué el protegido de Jack Ma, Justin Sun, tiene 1,3 millones de seguidores en Weibo y otras cosas que debes saber sobre el millonario tecnológico

 

[7] ¿Qué es TRON?

Informe anual de la comunidad Global Shapers 2016-2017

 

[8] https://www.hejustinsun.com/philanthropy/9

Teresita A.

Mi nombre tiene una historia detrás. La culpa no fue del cha-cha-chá -como cantaba Jaime Urrutia- sino de un "accidente burocrático". Nací en Logroño y pasé mi adolescencia en un lugar de cuyo nombre siempre me acordaré. Mis banderas son el humor cervantino y la retranca de Miguel Delibes -a quien tuve el honor de conocer, ya que soy autora de un libro cuya fuente exclusiva es su obra: Fórmulas de tratamiento en la narrativa de Miguel Delibes-. Las vocaciones -al contrario que las casualidades- existen y se persiguen, como los sueños. Y los míos siempre tuvieron en el foco darle a la tecla y escribir. Además, ejerzo como profesora en un instituto vallisoletano.

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