(IV) Año 2025. 50 causas: Tres cojones. Por Antonio E.

Tres cojones

«¿No va siendo hora de que la oposición deje de hacer el mamarracho y ponga pie en pared? O quizá son tan imbéciles que aun piensan que heredarán el desastre que estos indeseables van a dejarles» 

Hace solo unos meses un viejo amigo me decía: «La derecha actual no se unirá para gobernar junta … ni para salvar la existencia de España. A estos vagos les importan tres cojones lo que pase con España y los españoles, con tal de seguir vegetando en el no man’s land«. Los hechos le venían dando la razón. 

  

Esta persona acaba de fallecer a los noventa y cuatro años de edad. Educado cuando la educación era importante, templado como pocos, experto en lo sustancial, coherente con sus ideas, siempre lúcido y abierto a la discrepancia, y un tanto gruñón. Fue un español decente justo y completo, cualidades que por desgracia escasean en estos tiempos donde lo importante es figurar, sin tener mérito alguno.   

  

A su edad muy pocos pudieron como él mantener ideales y rectitud, sin traicionar sus principios. A diferencia de muchos, nunca dejó que adornaran su personalidad con ridículas loas hacia su persona. Detestaba la razón fácil sin previa discusión, tratando siempre de encontrar puntos de acuerdo, con los que nada le unía. Cuando oteó el final nos fue llamando para despedirse de nosotros, éramos siete u ocho, no más. Dos no pudieron ir por falta de presencia y ánimo, el resto fuimos pasando de dos en dos. Murió en la paz de los justos, con su sempiterna sonrisa cómo único adorno de su ya apagada existencia. Único e irrepetible, hasta el final.  

  

Hoy, al recordarle y hacer públicas algunas de sus frases, contundentes ciertas e implacables, no pretendo faltarle al respeto a nadie, sino denunciar como él hacía, el estúpido enfrentamiento existente entre ambos partidos de la derecha, cuyas consecuencias pagamos y pagaremos muy caro, si no ponen fin a su ridículo contencioso. 

 

También decía esta frase que hago mía. “El político que prioriza sus intereses personales, o de partido, anteponiéndolos a los de la Patria, cuando esta está en peligro, no es un político digno, tan solo es un hijo de puta”.  Mejor definición no cabe, mejor dicho, imposible, la verdad solo molesta al que se siente señalado. 

 

Al recordarle no puedo por menos que estar de acuerdo con sus palabras, tal y cómo las dijo, su significado, su acierto al expresarlas, e incluido el lenguaje usado. Conservaré, hasta que me toque el turno de marcharme con él, sus enseñanzas, sus ideas, y su forma de expresarlas ante los demás. Él decía que los principios no se heredan, en todo caso se contagian de padres a hijos, y no siempre.   

 

Poco antes de las últimas navidades hablaba del presente de la derecha: “O acometen lo sensato, o este despreciable mafioso seguirá desguazando la nación, hasta que no queden ni las raspas de lo que conocemos como España. De ellos depende”. 

 

Siguió diciendo. “Para el más común de los mortales la elección no sería difícil, pero al parecer para estos imbéciles, lo es. Si Sánchez y su banda han vaciado de contenido el lenguaje que suelen utilizar, la derecha está haciendo lo propio con los valores que supuestamente utilizan para diferenciarse del pelele engreído que regenta la Moncloa”. 

 

Pedro Sánchez es un delincuente. Unos dirán que es un delincuente político por ser presidente del gobierno y estar aforado, para el resto solo será un facineroso que según la RAE significa persona malvada o de perversa condición, en resumen, un desalmado. En cualquier caso, Pedro Sánchez es un político no fiable, un maléfico y despreciable político”. 

 

La última que le oí antes de empeorar, podría ser la más lapidaria. La recuerdo perfectamente y el tono sosegado con el que la pronunció. “El peor de los bandidos es aquél que aprovechándose de la estupidez de sus congéneres, utiliza el resultado de las urnas, para desde el centro del poder, atracar ilegítimamente a la ciudadanía, enriquecerse él y sus leales, y traicionar la Constitución que prometió cumplir y hacer cumplir. Solo en las filas de la izquierda suelen brotar este tipo de … estafadores”.  

 

Poco más se puede añadir, a no ser que además de robar implacablemente a la ciudadanía con sus impuestos confiscatorios, utiliza de forma cobarde y rastrera todas y cada una de las instituciones que deberían salvaguardar el imperio de la ley.  

 

Cuando ya oímos hablar de organización criminal, refiriéndose a personajes importantes en el organigrama del gobierno de Pedro Sánchez. Cuando estamos asistiendo a la compra de grandes empresas de comunicaciones y otras estratégicas ¿No va siendo hora de que la oposición deje de hacer el mamarracho y ponga pie en pared? O quizá son tan imbéciles que aun piensan que heredarán el desastre que estos indeseables van a dejarles. 

 

Vamos directamente al desastre social y económico, mientras los sostenedores del sanchismo se enriquecen a marchas forzadas, injurian a jueces y fiscales, tratan de amordazar a la prensa libre, y trabajan para que la dictadura de Sánchez termine sepultando cualquier atisbo de esperanza. Así se asesina una democracia. 

  

Ni es la primera vez, ni será la última, que yo mismo cargue contra la derecha en su conjunto. Hacer distingos entre ella no sería prudente, más que nada porque el peor fuego es el fuego amigo. A diferencia de otros, antepongo lo importante a lo superfluo, si por superfluo e innecesario se entiende lo que entorpece o molesta, la necesaria unidad de los que piensan en España y su futuro como Nación. 

 

En el debe de los dos grandes partidos de la derecha, está la decisión. O suman esfuerzos para librarnos de esta banda de miserables, combaten y exterminan la corrupción que encarna Pedro Sánchez y su enfermizo afán por traicionar a España, o por el contrario le estarían dando carta blanca para que termine de destrozarla. 

 

La palabra Patria está más viva que nunca en una gran parte de españoles, los cuales no entenderían que tanto el PP como VOX terminen por admitir, que España les importa tres cojones. 

 

¡Va por ti Paco! Poco es para lo mucho que me has dado. Descansa en paz viejo amigo. 

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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