Aquella mujer. Por Manuel Sanz Real

Aquella mujer.

«Busqué con ansiedad a la mujer. La gente apenas me dejaba ver. Impasible, el autobús arrancó perdiéndose en la calle»

Mi inquietud se manifestaba por un bailoteo incontenible y el constante movimiento de cabeza a un lado y a otro. La noche avanzada ya, ofrecía esa tranquilidad incierta. De cuando en cuando, con alguna mirada de soslayo intentaba adivinar las intenciones de la persona que tenía al lado. 

La frecuencia de coches casi se había reducido a la nada, lo que nos sumergía en un insólito silencio. Un silencio roto por los sollozos de una mujer, que, al sentirse observada por mí, me devolvía la mirada con una dulce y encantadora sonrisa, queriendo disimular su llanto. 

Su reacción levantó todos mis sentimientos más humanos y más profundos de compasión. 

Quise cerciorarme una vez más echándole otra mirada y su respuesta volvió a ser la misma. 

De inmediato mi subconsciente comenzó a formular infinidad de preguntas. Desee acercarme a ella, pero al final siempre desistía por temor a invadir su más preciada intimidad.  

Esta vez siendo la mujer consciente de mi curiosidad, sollozó de espaldas a mí. Empecé a sentir impotencia ante esa situación, deseaba hacer algo y no sabía cómo; quizá tan solo necesitaba ser escuchada, encontrar a alguien con quien desahogarse para sentirse aliviada. 

Volví a buscarla con la mirada, en esta ocasión con más cautela, y allí estaba sentada en un banco, ocultando la mitad de su rostro por la penumbra de la noche. El sutil destello de un rayo de luz proveniente de una lejana farola, le daba brillo a sus lágrimas. 

Reaparecieron en mí nuevas preguntas ¿alguna enfermedad?, ¿ruptura? ¿arrepentimiento?, tal vez ¿algún fallecimiento repentino? 

En esta ocasión fui yo el que le sonreí para mi asombro y ella me devolvió con cariño la sonrisa. Ahora sí, ahora estaba decidido a sentarme a su lado y escucharla. 

Inesperadamente, nos vimos rodeados por un tumulto de personas que nos envolvieron de forma grotesca, mientras nos avivaban para que subiéramos con precipitación al autobús.  

Busqué con ansiedad a la mujer. La gente apenas me dejaba ver. Impasible, el autobús arrancó perdiéndose en la calle, y no volví a saber más de aquella mujer. 

 

(© 2024 Manuel Sanz Real) 

Manuel Sanz Real

Nací en Madrid, en 1958. Mi vida profesional ha transcurrido mayoritariamente en la Administración Pública. He cursado diversos estudios de Derecho Tributario y Asesoría Fiscal. Mi afición por la escritura ha estado siempre latente, escribiendo de forma amateur y realizando diversos cursos tales como: “Creación del personaje en la novela”, “Un relato de terror contemporáneo”, etc. impartidos por el profesorado del Taller de escritura Fuentetaja, convocados por “El Portal del Lector de la Comunidad de Madrid.

Artículos recomendados

Deja un comentario