«Al recobrar su aspecto, abrazaría con orgullo la riqueza de poder ser parte de esa sociedad, encontrando en ella un lugar al que pertenecer».
¿Y si nadie le viera? Por Manuel Sanz Real

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«Al recobrar su aspecto, abrazaría con orgullo la riqueza de poder ser parte de esa sociedad, encontrando en ella un lugar al que pertenecer».

«Lucas sentía que había perdido mucho más que una bicicleta, le habían arrebatado un pedazo de su vida».

«A fin de cuentas este era el perpetuo cautiverio de Elías, aunque buscaba la forma de evadirse, fracasaba siempre en su intento».

El tañido del timbre interrumpió mi placidez vespertina. Su resonancia penetrante hacia el cerebro laceró mis oídos.

«Ese tren continúa su marcha imparable con destino a una estación anónima, en la que algún día serás tu quien se baje».

«Aquella noche fue muy diferente a todas las que hubiese podido imaginar a lo largo de su cincuentona y ajetreada vida en solitario».

«Su último año de vida lo dedicó a estorbar al personal del comercio y de la banca, al vendedor de pipas y al barrendero, al conductor de autobús y a la frutera».

«Busqué con ansiedad a la mujer. La gente apenas me dejaba ver. Impasible, el autobús arrancó perdiéndose en la calle».