“Europa, sé tú misma”. Por Jorge H. Mollar

Europa, sé tú misma

«Europa  debe despertar de su letargo y abulia existencial para hacer frente a la mayor crisis política y de valores que sufre desde la segunda guerra mundial»

El 9 de noviembre de 1982 Juan Pablo II pronunció un magistral discurso sobre la “identidad europea” : “No te deprimas por la pérdida cuantitativa de tu grandeza en el mundo o por las crisis sociales y culturales que te afectan ahora. Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso en el mundo

 

Releyendo una vez más esta fabulosa reflexión sobre Europa que hizo el Papa San Juan Pablo II desde Santiago de Compostela en el que su universal Camino, desempeña desde la Edad Media una confluencia de la religiosidad y de las diferentes culturas que integran la identidad europea, he tenido la sensación de una cierta tristeza al contemplar cómo Europa está siendo zarandeada como una nave sin rumbo, por potencias como EEUU y Rusia que, desde un desprecio y arrogancia sin límites,  han decidido apropiarse, distribuir y administrar una parte de su territorio como es Ucrania, pero con un riesgo más que evidente de extender su poder omnímodo e imperialista más allá de las fronteras de esa nación eslava.

 

El discurso del Vicepresidente Vance en la Conferencia de Múnich nos ha producido un cierto escozor y sorpresa a los ciudadanos europeos: “La amenaza que más me preocupa con respecto a Europa no es Rusia, ni China, ni ningún otro actor externo: lo que me preocupa es la amenaza interna, el retroceso de Europa de algunos de sus valores más fundamentales, valores compartidos con Estados Unidos”.

 

¿Valores compartidos? Creo que es oportuno recordarle al Vicepresidente Vance que la cultura “woke”, exportada a Europa desde su poderosa nación ha contribuido precisamente a combatir y destruir valores como la libertad de expresión, la dignidad de la persona o incluso derechos fundamentales, contrarios a la imposiciones ideológicas y a la “cancelación”, (término aberrante) de personas que se aparten del “pensamiento único” de esa nefasta cultura.

 

Otro tsunami que nos invadió desde tierras americanas a Europa fue la revolución “queer”. Es lo más parecido a una bomba colocada en los cimientos de la civilización occidental. Es un movimiento revolucionario que desnaturaliza la realidad, haciendo del género la creación de identidades virtuales que como ocurrió con la Torre de Babel y la confusión de las lenguas, han creado en Europa la confusión de los sexos e incluso del lenguaje para diluir la naturaleza biológica del hombre y la mujer.

 

Lo contradictorio es que desde los EEUU, contribuyentes directos de nuestra pérdida de valores, vengan a echarnos en cara los graves problemas que sufre la sociedad europea como consecuencia de la exportación de aquel país hacia nuestro continente de costumbres e ideologías destructoras de la esencia misma de la dignidad de persona y que tanto daño están provocando en nuestra juventud. Dicho esto y reconociendo, muy a pesar nuestro, la veracidad de esas afirmaciones, Europa y los Estados que conforman la UE, deben despertar de su letargo y abulia existencial para hacer frente a la mayor crisis política y de valores que sufre desde la segunda guerra mundial y que pone en grave riesgo su propia seguridad y defensa.

 

¿Quo vados Europa?. Es la gran pregunta que tendrían que hacerse con responsabilidad y rigor los actuales dirigentes europeos. Tony Blair, Helmut Khol, Felipe González, Michel Rocard, José María Aznar, Mário Soares, Wilfred Martens, etc, son algunos de los primeros ministros europeos, que tuve el privilegio de conocer durante mi estancia en el Parlamento Europeo en los años 90 y primeros del siglo actual. A todos les unía la misma voluntad de avanzar en la construcción de una unión política europea además de la económica y monetaria, aunque el fracaso de la Constitución que no se aprobó por el rechazo de Francia y Países Bajos en un aciago referéndum, sea hoy el culpable de muchas de nuestras desavenencias e inoperancias, como es el caso de la incapacidad para articular una política común de exteriores y defensa,  

 

La comparación con los actuales dirigentes europeos no se sostiene y la debilidad de liderazgo de los actuales, unido a la ineficacia política de las propias instituciones de la UE, justifica la gran preocupación que los ciudadanos tenemos sobre el incierto futuro de Europa. Causa sonrojo que se reúnan en París para hacerse una foto que inmortaliza el fracaso de los mandatarios que allí se reunieron recientemente encabezados por Macron. Mientras allí se reunían para tomar un café, la UE sigue alimentando y financiando al “despiadado» Putin y su guerra con las importaciones de gas licuado ruso. España, por ejemplo, compró entre 2022 y 2023, 6.422 millones de euros en gas ruso y según los últimos datos de Agosto la cifra de este año ha alcanzado ya 1.400 millones de euros adicionales. ¿Esta va a ser la carta de presentación de Gulliver Sánchez al presidente Zerensky? Ese viaje no es más que una escapada más para huir de su propia impotencia ante tanto desatino y corrupciones. ¡Pobre papel el de España en esta crisis europea y mundial!

 

¡Salvemos Europa! Al menos para los que aún creemos en esta Europa que urge reconstruir, aunque  cada vez  más alejada de sus propias y originarias raíces cristianas: “Si Europa es una, y puede serlo con el debido respeto a todas sus diferencias, incluidas la de sus diversos sistemas políticos; si Europa vuelve a pensar en la vida social, con el vigor que tienen algunas afirmaciones de principios contenidas en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, si Europa vuelve a actuar, en la vida específicamente religiosa, con el debido conocimiento y respeto a Dios, en el que se basa todo el derecho y la justicia….” (Juan Pablo II).

 

DesdeMiNube

Jorge H. Mollar

Nací en Melilla. casado y tres hijos, católico. vitalista y optimista. Respetuoso con las personas sin distinción y los derechos humanos Estudié Bachiller en el Colegio La Salle y me licencié en Derecho por la Universidad Complutense Madrid. He sido funcionario del Cuerpo Superior de la Administración de la Seguridad Social y en mi actividad política he desempeñado cargos orgánicos en el Partido Popular y he sido Senador, Diputado a Cortes y Diputado al Parlamento Europeo.En el Senado pertenecía a la Asamblea de la OTAN y en el Congreso desempeñé la portavocía de Sanidad de mi grupo parlamentario, presidiendo la Comisión de Libertades Públicas, Justicia e Interior en el Parlamento Europeo. MI etapa de vida pública, tuve el privilegio de culminarla como Subdelegado del Gobierno en Málaga. Jubilado de la vida administrativa pero continuo muy activo para seguir en la aventura de ser útil y servir a a la sociedad y a España. Por esta razón, entre otras actividades, presido el Comité de Expertos del Partido Popular de Málaga. Soy Consejero además de Centros Familiares de Enseñanza (Grupo Attendis). La direccion de mi blog personal es johermol.es y se llama "Desde mi nube".

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