las naciones tienen difícil recuperación cuando caen en la crisis del espíritu, lo mismo en la Rusia de las hamburgueserías y las telenovelas que en la España del Gran Hermano y la alianza de civilizaciones.
La Rusia moderna. Por Diego Pardos

www.lapaseata.net

las naciones tienen difícil recuperación cuando caen en la crisis del espíritu, lo mismo en la Rusia de las hamburgueserías y las telenovelas que en la España del Gran Hermano y la alianza de civilizaciones.

«La historia de Noelia nos llama a resistir la cultura de la muerte, a defender a los más débiles y a permanecer firmes en la fe».

«Nunca tuvo tiempo, ni intención, de realizar un viaje oficial a España, la difusora de la Fe en América, durante los más de doce años de pontificado».

«En cada siglo, los enemigos de la Iglesia anuncian su inminente desaparición. Sin embargo, ella los entierra a todos. Han pasado 2.000 años».

«Europa debe despertar de su letargo y abulia existencial para hacer frente a la mayor crisis política y de valores que sufre desde la segunda guerra mundial»

Es injusto e inmoral atribuir a la muerte de Franco el inicio de nuestras libertades porque con ello se trata de tergiversar la historia.

Recordemos que el papa satánico, el montonero Bergoglio, ha destruido el concepto de Hispanidad como bien moral de la Iglesia.

No sabemos si dentro de poco no tendremos nada y, sin embargo, seremos felices. Mientras tanto la sociedad civil parece anestesiada.

Benedicto XVI, al igual que la mayoría de sus predecesores, ha dejado un sello indeleble en la Historia universal de la Iglesia.

Hemos retrocedido al peor escenario del pasado, pudiendo entrever un nuevo modelo de esclavitud humana dependiente de la aritmética financiera globalista

Una cosa es el indulto civil y político ya consagrado y otra el perdón del que no parecen ser merecedores según la mayoría de los españoles

Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados pero no abandonados: nos derriban pero no nos rematan….

Los responsables de la agresión dejaron su firma sobre el monolito dedicado a Cervantes donde estamparon creyéndolo o no con su propio nombre: Bastardos