Conversaciones en el andamio: Toque de Generala. Por Francisco Gómez Valencia

Toque de Generala.

«Con la que está cayendo vamos a ver si nos dejan instalar unos anclajes en la fachada sobre la que se sostiene nuestra decencia»

Con la que está cayendo vamos a ver si nos dejan instalar unos anclajes en la fachada sobre la que se sostiene nuestra decencia, y unos mástiles en la base de nuestras creencias a modo de estructura auxiliar. Serían mástiles de acero inoxidable anclados al suelo a través de tubos roscados que permiten su colocación y retirada de haber dimisión o convocatoria de elecciones para agosto.

Sobre estos elementos rígidos, dispondríamos unos tensores anclados en la fachada del edificio sobre el zócalo de nuestra fe. A su vez, esos tensores permiten la instalación de una pieza textil de color rojigualda opaca al desánimo y ya puestos que repela los rayos UVA ahora que achicharran los muy ‘jodios’.

La solución es compleja –ya tú sabes– pero resultaría respetuosa con nuestro compromiso contra la corrupción. Los chismes y los cálculos sobre la resistencia a los vientos del cambio, precisa de los necesarios anclajes para que este tenderete resista bien al entorno tóxico en el que sobrevivimos y aunque, esta revista no sea todavía un Bien de Interés Cultural (BIC), es muy complejo e involucra a diferentes personas todas de raza necesarios para dar vida a este humilde pero patriótico proyecto.

De manera que, teniendo en cuenta los plazos administrativos marcados por la Constitución, el toldo lo tendríamos colocado para todo el verano de 2025 de ser necesario. De hecho, según chamanes debidamente versados, determinan la necesidad de fijar muy bien los anclajes y las correspondientes cimentaciones de acuerdo con ustedes, nuestras bases, para resistir el momento flector al viento máximo que podría llegar a afectar a la tensoestructura social en pleno mes de agosto, siendo además de una jodienda, el peor de los escenarios.

Por lo tanto, la actuación completa, que supone una inversión de chichinabo, se ha compuesto de dos proyectos complementarios. Por un lado, el propio suministro e instalación del toldo adquirido en un gran bazar de un primo del chino Juan, ubicado como no, en el maravilloso polígono de Cobo Calleja y, por otro, la obra civil vinculada a las infraestructuras que soportaremos en tanto en cuanto sigamos sometidos al debido acuerdo marco para obras de urbanización del nuevos escenarios, en el caso –Dios lo quiera– de producirse una verdadera demolición. 

Si finalmente la cosa se quedara en una simple ejecución de tres al cuarto, es decir, una remodelación básica de la organización criminal PSOE para resistir un poco más, dado que carece de poder territorial y las opciones de colapso total serían letales, como no puede ser de otra manera, antes de que los buenos y los dignos llegáramos a disfrutar de esa pura ambrosía, se modificaría el pliego de contratación dentro de los plazos establecidos y las nuevas condiciones subjetivas, para sacar adelante mientras tanto la Ley Bolaños y asaltar la Justicia reventando el Estado de Derecho y la separación de poderes. En tal caso, ya no haría falta ni tenderete, ni andamio, ni pollas en vinagre.

Anexo 1: Nuevas condiciones de contratación.

– Rendición de la plaza de Cataluña ante los golpistas y posible cambio de cromo (el N°1), a cambio de tiempo y aforamiento para toda la banda.

– Nuevas competencias vascuences para los que riegan bien el nogal desde el 78 y cariño para sus hijos putativos, los del tiro en la nuca. 

– Y por último: baratijas y chucherías sociales así como el debido choque frontal con Trump (la 1ª potencia del mundo) por el tema baladí de la defensa, para dar gusto al colectivo perroflauta.

Feliz día de San Luis Gonzaga.

Españazuela a 21 de junio de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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