¡MUY BUENOS DÍAS!
Puedes ver un paisaje sencillo, sin ser recargado y sentir que te cautiva.
Jueves, día del lector o colaborador de esta revista digital y he de deciros que tengo el honor de que escriba junto a mí, Francisco Gómez Valencia reconocido por sus «conversaciones en el andamio». Tengo la sensación al leer lo que nos ha escrito, que después de dos años en el que volvió a renacer, que a quien él escribe es a la vida, su vida.
Horst Schnepper. Curitiba (Brasil). A edad temprana se introdujo en la acuarela, para continuar con el óleo. Formación autodidacta. Temas regionales. Profesor de literatura, ejerció su docencia durante treinta años, formándose en Bellas artes. Fundó la Galería Horst Schnepper, punto de venta de sus obras. Tiene infinidad de lienzos realizados y vendidos en su país, así como en distintos lugares del mundo.

«Momento especial» Por Francisco Gómez
Un momento especial es cualquier momento
que nos dice lo sencillo que resulta perderlo,
más sabiendo que todo es tan efímero
como la belleza de un instante duradero.
Un momento especial es cualquier momento
que me recuerde tu sonrisa y tu pelo.
Manto liso y suave como el terciopelo
rubio y dorado como el brillo del sol
que destaca sobre todo como un crisol
de colores dulces como tu mirada.
Pues que sería de mi sin ti, mi amada,
consciente y sanadora todo el tiempo.
Un momento especial es un latido más
que demuestra hasta lo bello que es vivir
sin dejar de mirar atrás, pues eso somos
recuerdos y vivencias plenas de sentido.
Pues de veras lo siento, detrás no hay jamás,
y si el dolor es vida pues conviene reír
pensando lo que fuimos y seremos los dos.
Un paisaje de esperanza plena, feliz y sufrido.
Casi me quedo, sereno y tranquilo
más, que sería de mi, sin tu amor sincero
sabiendo lo que sé gracias a lo vivido
pero casi me quedo amor mío, casi me quedo.
Se echó la tarde y se levantó en viento
cesaron los trinos y se amansó el cielo
y llegó mañana y continué sintiendo
como cada día desde que aprendí, volviendo.
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«Momento especial» Por Mila Soyyo
Ha llegado mi momento, ese que llamo especial,
cuando nada me interrumpe y camino sin cesar;
un cesar en el empeño, de desear y disfrutar
de lo que me venga en gana, es así y así a de estar.
Y me embarco en la madera que creé con estas manos
no las ves, sólo imagina, más de una vez se hicieron daño
pero está construida con el esmero y encanto
a la que puse un nombre: «Amor, llévame a tu lado».
Navego en medio del río, color verde mentolado
respiro un ambiente fresco, nada enturbia el paso dado
y alcanzo la orilla, junto al árbol tan deseado
esperando a que llegues y te quedes a mi lado.
Ya queda menos, nuestro momento especial,
la caricia de dos, un arrullo sin luz, será cierto.
Las estrellas después, arropada en tu piel, toco el cielo
y las mariposillas, sin saber porqué se arriman
al susurrarme tu voz lentamente un te quiero.
***
Quiero dar las gracias a Francisco Gómez Valencia por la maravillosa aportación que nos ha realizado, abriendo su corazón en este rinconcito, donde se intenta dar un toque de alegría y esperanza. También agradezco a Manuel Artero la confianza que nos deposita y la publicación de este artículo.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un día estupendo. Gracias por vuestra lectura y a seguir adelante con fuerza e ilusión. ¡Ánimo! ¡Feliz jueves!
MMB

