Conversaciones en el andamio: Ser o no ser Premio Nobel. Por Francisco Gómez Valencia

Ser o no ser Premio Nobel.

«En el banquillo de los acusados cada vez queda menos espacio mientras parece que ser o no ser Premio Nobel de la paz es la cuestión»

En el banquillo de los acusados cada vez queda menos espacio lo cual es una señal contradictoria. 

Sin duda Españazuela transcurre en eso mismo, en un mar de contradicciones, casi tantas como las que asolan a la flotilla de perroflautas de salón que de camino a Gaza, se despellejan, descartan y autolesionan como si estuvieran en una «rave» en los estertores del verano.

Por un lado es señal de que la Justicia sigue su curso independientemente de quienes pongan las denuncias –como debe ser por otro lado– aunque por el camino tengamos que aguantar a «los justicieros» dictando sentencias de telediario.

Ayer sin ir más lejos el sector de los plumillas destacaban a bombo y platillo –errando apropósito con sus titulares– que tendrá que ser un tribunal popular quien decida el futuro de Begoña y sus cómplices, en vez de el hecho en sí mismo de que el juez instructor (o sea el juez Peinado), los hubiera notificado la cuestión que ocupa a los implicados porque esa opción esta indicada por una ley.

La norma en cuestión es la «Ley del Jurado» que en su día fue aprobada por iniciativa del PSOE incluyendo que los delitos por malversación los estudiarían los tribunales populares. ¿Será el karma? Mas bien yo diría que no. Lo que sucede es que efectivamente a este putrefacto PSOE en algunos asuntos del «mangoneo» , ya no lo conoce ni la madre que los parió al haber evolucionado  sobrepasando ciertas líneas rojas, de esas que los más románticos aun pensaban que los socialistas no osarían sobrepasar, aunque muchos llevemos denunciando desde tiempos pretéritos que ya es tarde para ellos pues están condenados socialmente. 

Por esto puedo afirmar sin pruebas –porque no hace falta y yo lo valgo– que tanto los bienaventurados inocentes como los criminales neosocialistas, caen en sus propias contradicciones una y otra vez, como por ejemplo les ha sucedido con las limitaciones en el Congreso a los denominados pseudomedios, dejando fuera también a su propia purrela desinformativa, o concediendo minutos de silencio aquí y allá por los palestinos fallecidos en la contienda, dejando fuera de la ecuación a los que sufrieron el golpe, es decir a Israel.

Por cosas como esta no me extraña que al mismo tiempo que Sánchez denuncia a los identificados por pasear la piñata a imagen y semejanza de «Su persona» a las puertas de Ferraz en una de aquellas manifestaciones en protesta por la amnistía, al mismo tiempo el «Gobierno de la mentira» haya indultado a varios indeseables acusados por atacar a políticos de VOX y al público en general que asistió a un acto celebrado en Vallecas no hace tanto.

Visto lo visto me posiciono firmemente junto a aquellos que plantean una oposición total contra el PSOE y sus adláteres, conocidos todos como «el conglomerado Frankenstein» o «el nuevo Frente Popular 2.0». Ya no cabe más bajeza moral en las alforjas del universo rojo. Están tensionando la vida política con tal dosis de infamia que la gente de bien en general ya no quiere saber del tema para que no le suba la tensión. La cara dura y la desvergüenza es tan palpable en todas y cada una de las manifestaciones que hacen desde los medios de comunicación, que las tripas y el corazón desde sus pequeñas salas de maquina, disparan miles de mensajes al cerebro límbico tensionando innecesariamente a millones de españoles. La lucha entre las emociones y la razón sólo genera malestar social y físico a quienes andamos enganchados a la política, tanto como al aire que respiramos. En estas andamos desde aquel triste 23-J cuando a «Cara-delgá» aun no le daba dos vueltas el cinturón.

El terrorista y actual presidente de Siria Admed al-Charaa

Su decrepitud actual además de reflejar su verdadera personalidad, implica cierto sufrimiento aunque dicen que ciertos personajes ni sienten ni padecen debido a disfuncionalidades mentales.

Puestos a divagar, me gustaría empezar a leer enumerados a los mayores autócratas del siglo XXI entre los que sin duda deben incluir a este pájaro. Ya esta bien de citar de carrerilla para rellenar espacio a Hitler, Stalin, Franco, Pinochet, Pol Pot, o Mao Zetong. 

Zapatero

Pasemos página y enumeremos sin pudor a Obama, Zapatero, Merkel, Lula da Silva, Gustavo Petro, Gabriel Bóric, Putin, Xi Jimping, Kim Jong- un, Von der Leyen, Macron o Sánchez, como responsables directos y promotores de lo que en el siglo XXI nos quita el sueño, es decir el terrorismo en cualquiera de sus versiones.

El islamismo radical sin duda es el principal enemigo de occidente, las supuestas crisis como la energética, la climática, la alimenticia, las sanitarias, el desequilibrio económico, la pobreza como herramienta para chantajear a la clase media del mundo occidental, la inmigración ilegal como arma de destrucción masiva para fomentar la perdida de soberanía, el trafico de personas financiado desde las instituciones públicas para reventar los valores tradicionales, la violencia consentida contra las poblaciones autóctonas del mundo libre, el narcotráfico permitido y negociado en origen y hablando en plata: el totalitarismo practicado por todos y cada uno de estos eternos candidatos al Nobel.

«Ser o no ser Premio Nobel de la paz, esa es la increíble cuestión».

Feliz día de San Cleofás.

Españazuela a 25 de septiembre de 2025

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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