Siria arde y Europa calla. Por José Crespo

Siria arde y Europa calla. Iglesia de la Virgen María en Deir Ezzor: símbolo de resistencia cultural y fe en Siria

«El Estado Islámico continúa en su escalada de quema pueblos y asesina a cristianos en Siria ante el silencio cobarde de Occidente»

El islamismo no es una expresión legítima de fe, sino una ideología política extremista que amenaza no solo a Oriente Medio y en este momento a todos los pueblos de Siria, sino a todo Occidente y al mundo que busca la Libertad. El islam es sumisión, enemigo de la libertad, se trata de un sistema de control individual y colectivo que aspira al control del mundo.

La verdad es que resulta extraño que aún pervivan comunidades en Oriente Medio tras ser borradas allá donde se establecen dictaduras teocráticas islámicas. El pasado 22 de junio un atentado suicida nos mostró la crudeza y la magnitud del peligro que corren las estoicas comunidades cristianas. Ese día, un atacante islamista se suicidó en plena celebración eucarística en la iglesia de Mar Elías, en las afueras de Damasco, dejando al menos treinta bajas entre muertos y heridos, incluyendo niños.

Desde el pasado mes de marzo de este año ya se han documentado más de 1.400 muertes, la mayoría de ellas civiles, en un contexto de saqueos, desplazamientos forzados y torturas bajo la disculpa de búsqueda y detención de supuestos miembros del antiguo gobierno. Entre las víctimas se encontraron al menos cien mujeres y numerosas familias quedaron deshechas, quedando registradas multitud de desapariciones forzadas de mujeres y niñas alauitas y cristianas en varias localidades.

Las oleadas de violencia no se limitan a las comunidades cristianas pues también son atacados los drusos como ocurrió en Sweida donde más de 600 drusos fueron masacrados lo que tuvo como consecuencia represalias selectivas por parte de Israel en defensa de esta comunidad.

Diversas organizaciones humanitarias denunciaron que al menos mil personas de minorías religiosas, sobre todo drusos y cristianos, fueron asesinadas en los últimos meses por fuerzas militares sirias en colaboración con células terroristas ligadas al ISIS. En la mencionada región de Sweida, que aún mantiene una importante presencia drusa y cristiana, comandos terroristas armados asesinaron a civiles y líderes religiosos, además de incendiar los templos a su paso.

El día 13 de julio, la iglesia greco-melquita de San Miguel fue pasto de las llamas tras una incursión yihadista que dejó tras de sí decenas de personas asesinadas en sus hogares y vehículos, dejando tras de sí la amenaza de regresar si no se marchan.

El valiente, y desatendido por parte de Europa, arzobispo Mourad advierte realista que Siria «se encuentra al borde de su disolución», pero insiste en la resistencia de la Iglesia y la voluntad de permanencia y fidelidad a su misión ancestral en esas tierras donde se encuentran antes de la existencia del islam cuando recuerda con firmeza que «La idea de vaciar Siria de cristianos no es la voluntad de Dios».

El saqueo y el incendio son herramientas comunes para expulsar a los cristianos. Así se multiplican las denuncias de incendios provocados en el Valle de los Cristianos, Wadi al-Nasara, lo que ha obligado a cientos de familias al abandono forzado de sus hogares en una región que antiguamente albergaba a más de dos millones de cristianos y hoy tristemente concentra apenas 300.000 y en descenso.

El Estado Islámico continúa en su escalada de quema pueblos y asesina a cristianos en Siria ante el silencio cobarde de Occidente, que sigue financiando el nuevo régimen y a organizaciones islámicas de todo pelaje amparadas por Naciones Unidas como la dedicada específicamente a Gaza. Me quiero referir a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos llamada Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), fundada en 1949. La misma proporciona sobre el papel «ayuda humanitaria, servicios como educación y atención sanitaria, y protección a los refugiados palestinos y sus descendientes en la región» dinero que dado el tiempo transcurrido siembra serias dudas sobre su empleo y aplicación.

Si miramos hacia atrás, y buscamos referencias históricas sobre la persecución y conflictos relacionados con masacres y desplazamiento forzoso de poblaciones cristianas, las vemos en el pasado siglo XIX ocurridas durante el conflicto de la Siria otomana de 1860 o la batalla de Malula durante la guerra civil, donde el asentamiento cristiano fue atacado. Este conflicto involucró masacres cometidas contra comunidades cristianas y drusas en el Monte Líbano, que en aquel tiempo formaba parte de la Siria otomana, teniendo como resultado la muerte de cristianos y el desplazamiento forzoso de poblaciones enteras.

Y mientras, España se encuentra con sus fronteras abiertas, los perroflautas y neoconversos, los peores, aplaudiendo la invasión, los ataque y destrucción del Valle de los Caídos, el juicio a un sacerdote por el simple hecho de decir la verdad y todo ello ante el vergonzoso silencio de cardenales y obispos.

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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1 comentario

  1. Horacio Guillermo Vazquez Rivarola

    Así es exactamente y desde el comienzo del Islam… mis bisabuelos en 1910 huyeron de la persecución musulmana de Siria. Ellos eran una comunidad cristiana desde los inicios de la Fe. Nunca se detuvo. Exactamente: Islam significa sumisión mientras que para judíos y cristianos el mayor don divino es la LIBERTAD (libre albedrío…)

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