Entrevista a don Miguel de Cervantes, el Manco de Lepanto. Por Alonso de Madariaga

«Lo que no he podido dejar de sentir es que me tache de viejo y de manco,  como si hubiera estado en mi mano haber detenido el tiempo, que no pasase  por mí, o como si mi manquedad hubiera nacido en alguna taberna, y no en  Lepanto, en la más alta ocasión que vieron los siglos pasados y presentes y  esperan ver los venideros. Si mis heridas no resplandecen en los ojos de  quien las mira, son estimadas al menos en la estimación de los que saben  dónde se cobraron: que el soldado luce mejor muerto en la batalla que libre  en la huida, y es esto en mí de tal manera, que si ahora me propusieran y  facilitaran un imposible, antes quisiera hallarme de nuevo en aquella batalla  prodigiosa, que sano ahora de mis heridas, sin haberme hallado en ella. Las  que el soldado muestra en el rostro y en el pecho son estrellas que guían a  los demás al cielo de la honra, y al de desear la justa alabanza»

(Miguel de  Cervantes, sobre la Batalla de Lepanto). 1

La revelación de San Pío  V de la victoria de la Santa Liga en Lepanto

Un agradable día otoñal este 15 de octubre con 25 ºC a las doce del mediodía. Es la hora del  Ángelus, propicia para el tapeo madrileño. Alonso es más tradicional que la siesta y pasa de la  cocina fusión, de modo que se adentra en la famosa taberna Casa Labra, en la calle Tetuán. Se  pide una tapa de «soldaditos de Pavía» —unos crujientes trozos rebozados de bacalao— y una  caña bien fría de cerveza. Tras el piscolabis, atraviesa la Puerta del Sol, continúa por la Carrera  de San Jerónimo hasta la Plaza de las Cortes y desde allí, hasta el Museo Naval que está en el  Paseo del Prado. Así que, hoy la entrevista se da en el Museo Naval, en la sala de los Habsburgo.  Es lo pertinente, este mes se debería conmemorar en toda España y Europa entera la efeméride de  la batalla de Lepanto. La gloriosa batalla tuvo lugar el 7 de octubre de 1571, por lo tanto, este  pasado día 7 se cumplieron 454 años de la trascendental victoria de las tropas cristianas. En la  sala de los Austrias, encuentro a don Miguel contemplando absorto el cuadro que define con todo  lujo de detalles lo que aconteció en aquel glorioso día. El óleo se titula «La revelación de San Pío  V de la victoria de la Santa Liga en Lepanto» 2, un lienzo del siglo XVII de 5 x 3 metros. Atribuido,  por lo menos en parte, a Juan Niño de Guevara, de la escuela hispano-flamenca. 

Entrevista a don Miguel de Cervantes

«La censura impera imposibilitando la discrepancia y la disidencia, el diálogo racional es sustituido por las emociones y por el relato oficial»

ALONSO DE MADARIAGA 

 Don Miguel, es un honor para mí estar frente a un soldado y escritor insigne. «Hablar el idioma  de Cervantes» equivale a hablar español. 

DON MIGUEL DE CERVANTES 

 La salud del idioma español no es algo que me inquiete. Según el Instituto Cervantes, en El  español en el mundo 2024. Anuario del Instituto Cervantes, en el año 2024 por primera vez se  superó la cifra de 600 millones de hablantes, y es la segunda lengua materna después del chino  mandarín: 

«ya más de 600 millones de hablantes de español en el mundo, de los cuales casi 500  millones son hablantes nativos, unos 100 millones viven fuera de los países hispánicos y más de 24 millones son estudiantes de nuestra lengua, este último un colectivo que  crece a un ritmo medio del 2 % y que todavía tiene un amplio margen de crecimiento».

 ¿Qué me preocupa? El genocidio lingüístico del español en España. Esa política sostenida en el  tiempo con la determinación de extinguir el idioma español en diferentes regiones de España,  excluyéndolo mediante la imposición por tierra, mar y aire de idiomas locales minoritarios, desde la educación, la Administración e incluso desde la misma religión; también desde el ámbito del  comercio, la empresa y las relaciones entre entidades y personas privadas. 4 Este radicalismo talibanesco ha llevado a la Generalidad de Cataluña a multar sistemáticamente a comercios y  empresas por incumplir el Código de Consumo de Cataluña (Ley 22/2010, de 20 de julio) donde su  artículo 323-3 escueta y explícitamente contempla «imponer multas coercitivas» 5 al comercio o  empresa que ingenuamente crea poder ejercitar su derecho constitucional a utilizar el español en sus negocios, en armonía con el artículo 3.1 de la Constitución Española: «El castellano es la lengua  española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a  usarla».6 Estas multas lingüísticas por parte del KKK catalanista no son nada simbólicas, ya que  oscilan entre la multa mínima de 3000 euros hasta la máxima de 1 000 000 de euros. 7

 ¿Lo más grave de todo este despropósito etnocentrista? A pesar de ser el español el idioma  mayoritario en estas regiones de España, se priva a niños y jóvenes de su derecho a ser educados en  su lengua materna. El Régimen del 78 ha sido nefasto para España y los españoles, en tanto en  cuanto que la minoría ha impuesto su voluntad a la mayoría. No es que la clase política se haya  prostituido, sino que viene prostituida de serie. Toda esta flagrante violación de derechos  constitucionales no hubiera sido posible sin la colaboración activa y pasiva de los sucesivos  gobiernos de España y demás estamentos del Estado, cuya obligación era y es velar por el  cumplimiento de los derechos constitucionales. Esta perversión ha supuesto una transmutación por  la que los derechos de las personas se los han arrogado los territorios. Coincido con Gregorio  Salvador —pilar de la filología española durante los siglos XX y XXI— cuando afirmó:  

«Allá por los años noventa, después de un par de lecciones mías en los cursos de verano de Santander –de las que se hizo eco la prensa–, en las que yo me preguntaba si los  territorios tienen derechos, porque a mi entender los derechos corresponden a las  personas, no a las cosas. Ni los territorios ni las lenguas tienen derechos; son objetos de  derecho, no sujetos; los sujetos de derecho son las gentes que los habitan, las personas  que las hablan» 8

ALONSO 

 Cuando entré en la sala, estabas contemplando el cuadro de la batalla de Lepanto. ¿Qué te  evoca? 

DON MIGUEL 

 Fui un hombre de armas y letras, como Jorge Manrique, Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega y un largo etcétera. Me apodaron el Manco de Lepanto,  ya que mi mano izquierda quedó inutilizada tras un arcabuzazo en dicha batalla memorable, una de  las más decisivas de Occidente. El lienzo es como una fotografía de la batalla, llena de dramatismo  y acción, donde entre el humo puedes escuchar y visualizar el crujir de la madera cuando chocan los barcos entre sí, los cañonazos, los tiros, los gritos y lamentos de los moribundos. Fue el choque de  dos civilizaciones: el cristianismo y el islam. El Papa Pío V hizo un llamamiento a las naciones  cristianas para hacer frente a esta amenaza, y convocó a la Santa Liga, compuesta por España,  Venecia, Génova, el Ducado de Saboya, la Orden de Malta y los Estados Pontificios. Francia e  Inglaterra, siguiendo la política de Los enemigos de mis enemigos son mis amigos, nos dejaron en la estacada, celosas como estaban de la supremacía española en Europa. El Turco se había hecho con  Túnez, Argel y la isla de Chipre, expulsado a los venecianos y repoblando el territorio con infieles otomanos. También suponía una amenaza existencial para nosotros: «Uluch Alí […] ahora operaba  desde Argel con una flota ligera que era el terror de nuestras costas de España e Italia». 9 Además, en España teníamos un problema añadido: los moriscos granadinos conspiraban con el Turco contra  nosotros, eran un Caballo de Troya. Pudimos sofocar la rebelión morisca en las Alpujarras unos días antes de que don Juan de Austria partiese hacia Barcelona para embarcarse en la galera La Real,  construida por orden del rey Felipe II en las Reales Atarazanas de Barcelona. La mayor galera de su tiempo y el buque insignia de la flota cristiana en la Batalla de Lepanto. Teníamos fresco en la  memoria que necesitamos ocho largos siglos de sangre, sudor y lágrimas para reconquistar España  de la invasión mahometana. ¡Nos jugábamos el ser! 

 La armada de la Santa Liga estaba a la altura de la ocasión 10 y nos da una idea de la magnitud de  la batalla:  

«Contaba, en suma, don Juan con una imponente flota compuesta por un total de 314  buques, de los cuales 196 eran galeras. Felipe II aportaba nada menos que 164, de ellos  noventa galeras, cincuenta fragatas y bergantines y veinticuatro naves mancas para el  transporte de suministros, pero muy bien artilladas. […]. En cuanto a la fuerza  embarcada, ascendía a un total de 30.231 soldados, de los cuales nada menos que  20.231 estaban pagados por el rey de España, […]. Entre ellos destacaban, por supuesto, los soldados de los tercios de infantería, en concreto 6.560 hombres En total, pues, la  armada de la Santa Liga contaba, como ya hemos señalado, con trescientos catorce  buques y en torno a ochenta mil hombres». 11 

 Tácticamente, fue una batalla de infantería sobre plataformas de madera. 12 Yo formaba parte de  los experimentados tercios españoles —las mejores unidades militares de la época—; éramos las  guarniciones en una buena parte de las galeras y la columna vertebral del ejército que se enfrentó al  moro.  

ALONSO 

 ¿Qué significó ganar la batalla de Lepanto? 

DON MIGUEL 

 Aquella batalla fue un choque de civilizaciones. España, capitaneando la coalición cristiana,  logró frenar la expansión del Imperio otomano en el Mediterráneo y salvar de su extinción la  civilización cristiana de Europa. ¿El logro más importante de esta batalla naval? ¡Se terminó con el  mito de que el Turco era invencible! Para España fue imperativo ganar para defender sus fronteras  de los depredadores piratas berberiscos —hay que recordar que España tenía metida en sus entrañas a un Caballo de Troya en las personas de los moriscos granadinos que, a la vez que eran  conocedores de los puntos vulnerables de las costas españolas, les señalaban los objetivos a los  piratas— y de una más que probable invasión, como apuntó Luis E. Íñigo Fernández, doctor en  Historia Contemporánea: 

«Sin galeras españolas para proteger las costas andaluzas y levantinas, los temerarios  piratas berberiscos no se habrían conformado con asaltarlas para depredar sus riquezas,  sino que, tal como podría haber ocurrido si Sokollu no hubiera preferido invadir Chipre, sus galeras habrían transportado a España un cuerpo expedicionario de invasión que,  con la ayuda de los moriscos granadinos, y sin tropas de calidad para proteger el país,  podrían haber llegado a conquistarlo de forma temporal o al menos condenarlo a la  marginalidad, muy lejos del papel de primera potencia política, militar y cultural que  desempeñó durante más de un siglo y medio y que, en algunos de estos aspectos,  desempeña aún en el presente». 13 

 Con esta memorable derrota, al moro se le quitaron las ganas de volver a enfrentarse en una  batalla de semejante magnitud a los temibles tercios españoles. Gracias a nuestra victoria lograda a  costa del sacrificio de tantos y tantos cristianos, el cuscús no es el plato típico en Europa. 

ALONSO 

 ¿Las letras o las armas, qué era lo más importante? 

DON MIGUEL 

 Sobre esta eterna y universal cuestión ya me pronuncié en la primera parte del Quijote, en su  capítulo XXXVIII: 

«Dicen las letras, que sin ellas no se podrían sustentar las armas, porque la guerra  también tiene sus leyes y está sujeta a ellas, y que las leyes caen debajo de lo que son  letras y letrados. A esto responden las armas, que las leyes no se podrán sustentar sin  ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se  guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despojan los mares de cosarios; y,  finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la  guerra el tiempo que dura, y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas; y  es razón averiguada, que aquello que más cuesta se estima y debe de estimar en mas». 14 

 Hablar de la civilización cristiana era hablar de España especialmente. Este orden social, esta  civilización, se fundamentaba en las letras; si entendemos que ellas representaban las leyes, normas, la razón y la fe. Sin letras, sin normas, impera el caos; es decir, campan a sus anchas la anarquía y la barbarie y se desintegra la comunidad. Por lo tanto, las letras son imprescindibles para la  supervivencia de una civilización o sociedad. Sin embargo, la efectividad de las leyes u orden  jurídico que posibilita la paz, la seguridad, la convivencia y supervivencia de una nación es el  empleo de la fuerza coactiva —las armas— que obliga al cumplimiento de dichas leyes. Lo que  defiende a un reino, nación o civilización de una amenaza externa o interna, en último extremo, son  las armas. El ejército, con su generalísimo don Juan de Austria al mando, fue la última ratio, fue el  estamento que defendió y aseguró la pervivencia de la civilización cristiana europea ante la  amenaza del islam encarnado en el Imperio otomano. 

 Ahora bien, siendo necesarias e interdependientes ambas —las letras y las armas— en el  sostenimiento de la estructura social, ahora entramos en cómo valorar el peso relativo de cada una  de ellas… su jerarquía. Lo que defendió la cultura y la lengua —las letras— frente a una  civilización islámica que buscaba destruirlas, fueron las armas. De modo que el criterio de  valoración es «que aquello que más cuesta se estima y debe de estimar en más»: el valor de algo se  mide por el sacrificio que implica y así establecemos la jerarquía entre las letras y las armas. El  dilema de tu pregunta queda resuelto: el soldado hace el sacrificio supremo ya que se le exige  entregar su vida en favor de dichas letras.  

ALONSO 

 Os diría algunas palabras don Juan de Austria antes de entrar en combate… 

DON MIGUEL 

 Los que estuvimos en tan gloriosa ocasión nunca las hemos olvidado: 

«Hijos, a morir hemos venido, o a vencer, si el cielo lo dispone. No deis ocasión para  que el enemigo os pregunte con arrogancia impía: ¿dónde está vuestro Dios? Pelead en  su santo nombre que, muertos o victoriosos, gozaréis de la inmortalidad». 15

 Todos nosotros lo teníamos claro: pelearíamos por nuestro Dios, por nuestra civilización  cristiana; no íbamos a consentir de ninguna de las maneras que nuestras mujeres e hijos fuesen  esclavos del islam. 

ALONSO 

 ¿Cómo valoras las palabras que dijo en su día el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre que sobraba en España el Ministerio de Defensa? 16 

DON MIGUEL 

 Cuando no tienes patria ni bandera ni nada que defender salvo tu poltrona y los privilegios  inherentes al cargo, puede decir esas palabras y otras más graves. Perico I es un lacayo de Mohamed VI, ¡no vale ni para esconderse! A todo esto, ¿quién puede estar interesado en la  indefensión de España? 

ALONSO 

 Nos has hablado del criterio de valoración para establecer la jerarquía entre las letras y las armas  con la sentencia: «que aquello que más cuesta se estima y debe de estimar en más». ¿Cómo valoras  las políticas de discriminación positiva que se aplican actualmente? 

DON MIGUEL 

 Cuando el rey Felipe II escoge a su hermano don Juan de Austria para que esté al mando de la  flota cristiana en la batalla de Lepanto, es porque don Juan había demostrado su valor y capacidad  para el mando de tropas. Felipe II se lo jugaba todo a una carta y tenía que poner al mejor de sus  hombres al frente de la escuadra que se enfrentaría al Imperio otomano. Jesucristo dijo: «Y la  sabiduría se ha acreditado por sus obras» (Mateo 11:19), y nuestro mundo se fundamentaba en el  esfuerzo, el sacrificio, el mérito y la capacidad, dando lugar al Siglo de Oro español, hasta el día de  hoy, uno incomparable e inimitable en todos los órdenes. Esa es nuestra tarjeta de presentación, las  obras que acreditan nuestra sabiduría… nuestro éxito. 

 La discriminación positiva, basada en criterios arbitrarios a conveniencia del político corrupto de turno, desprecia esos valores esenciales al premiar la ociosidad y la vagancia mientras penaliza el  mérito y el esfuerzo. Los efectos de esta discriminación positiva son negativos, ya que fulmina por  orden gubernativa el principio de igualdad de oportunidades en una sociedad dada. El principio de  igualdad de oportunidades lo define el artículo 14 de la Constitución Española: «Los españoles son  iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza,  sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social». Es decir, todos  vamos a tener un punto de partida común para el acceso a recursos como la justicia, la educación,  empleo, cargos públicos y otros bienes sociales. Se puede ilustrar con una carrera en una pista de  atletismo: las calles por donde corren los atletas tienen todas la misma longitud. Sabemos que casi  siempre ganan los corredores negros, pero no podemos discriminar positivamente a los corredores  blancos haciendo que las calles por donde corren sean más cortas con el fin de igualar las  oportunidades de que gane un corredor blanco. Nunca la igualdad de oportunidades puede significar igualdad de resultados. La discriminación positiva socava los principios de la justicia y la  meritocracia. 

 La auténtica igualdad se alcanza cuando todos somos juzgados por nuestros méritos y no por el  sexo, la raza o cualquier otro concepto que pueda distinguir a los individuos. El marxismo persigue  la igualdad de resultados y de este modo destruye la libertad y el esfuerzo individual. Es nefasto el impacto en el progreso de los individuos —y de la sociedad— de estas políticas de discriminación positiva que impactan negativamente en el afán de superación personal, como bien apuntaba el  profesor de economía en la Universidad de California, Thomas Sowell, él mismo de raza negra:  «En Estados Unidos, un estudio realizado en universidades históricamente afroamericanas reveló que incluso aquellos estudiantes que planeaban continuar  estudios de posgrado mostraban poca preocupación por la necesidad de prepararse  adecuadamente, “porque creían que simplemente se harían excepciones a ciertas reglas  para ellos”». 17 

ALONSO 

 ¿Cómo impactan en nuestra sociedad las políticas de discriminación positiva auspiciadas por  este neomarxismo totalitario? 

DON MIGUEL 

 En ningún momento hemos de perder de vista el objetivo de la discriminación positiva: el acceso o distribución arbitraria de unos recursos como lo es la justicia, la educación, empleo, cargos  públicos y otros bienes sociales. De modo que, en realidad, estamos hablando de la transferencia  arbitraria de los recursos o beneficios desde un grupo a otro, como se hace en un juego de suma cero. Pero la implementación de estas políticas deliberadamente discriminatorias son algo más  perjudiciales que un juego de suma cero —donde lo que gana un grupo lo pierde otro—, dando un  paso más allá y convirtiéndose en un juego de suma negativa. ¿Cómo se produce este juego de suma negativa en la sociedad que compone una nación? El proceso es simple: el grupo beneficiado de la  discriminación positiva reduce su esfuerzo con la finalidad de acceder a estos recursos… le caen  como llovidos del cielo, mientras que el grupo perjudicado en la distribución de estos recursos deja  de buscar el mérito y la capacidad por la inutilidad del esfuerzo. ¿Resultado? La nación pierde el  talento —normalmente se fuga—, la productividad y la innovación. El resultado de la suma global  para ambos grupos es negativo. Resumo estas políticas de discriminación positiva: 

  • Castiga a los más capaces, a las personas cualificadas que deberían dirigir la sociedad y  gestionar los recursos. 
  • Divide peligrosamente a la sociedad, promoviendo el resentimiento entre los grupos de  beneficiados y perjudicados en base a criterios arbitrarios.  
  • Se infantiliza y devalúa a los beneficiados como individuos incapaces de triunfar por sí  mismos.  
  • Se pudren instituciones como los centros del saber y el mundo empresarial, donde prevalece  la diversidad sobre la excelencia. 

 Nuestro mundo premió la excelencia y el vuestro la mediocridad. El nuestro se recuerda como el  Siglo de Oro y el vuestro se recordará como la Era de la Mediocridad. Es peligroso cuando un país  premia la mediocridad porque significa que se dedica a exportar el talento y fomentar la pobreza de  la nación. 

ALONSO 

 Volviendo al idioma español en España, ¿por qué las élites regionalistas están obcecadas con  eliminar el idioma español en sus feudos autonómicos? 

DON MIGUEL 

 Aquí nos topamos de nuevo con la lucha entre grupos por el acceso a unos recursos limitados. En España, afortunadamente, tenemos una lingua franca, pero se opta por un idioma que no lo es, con  el propósito de excluir al sector mayoritario de la población y conservar una serie de privilegios por parte de la élite regionalista. Por ejemplo, leo, veo y me quedo perplejo con una convocatoria de  plazas para la sanidad pública: «La convocatoria para el Servicio Vasco de Salud otorga 18 puntos  en el concurso de méritos a un título medio de euskera, frente a los 10 puntos de un doctorado cum  laude, 6 de un postgrado, 1,5 de alemán y 1,5 de inglés». 18 Con respecto a la jerarquía entre la  lengua regional y la salud de las personas —extrapolable a las regiones que tienen otra lengua  además del español— en una de tus entrevistas, en respuesta a si la salud de los vascos importa,  pones las siguientes palabras en la boca del supremacista Sabino Arana:  

«No tanto como nuestro proyecto nacional excluyente. Por tanto, el pueblo vasco ha de  asumir gustosamente el sacrificio de no tener al mejor cirujano llegado el momento… la independencia no es gratis. Presumimos de la superioridad racial que nos proporciona el chute extra del Rh- pero en realidad tenemos miedo a enfrentarnos a los maquetos en unas oposiciones públicas en igualdad de condiciones. Me temo que en la competencia  por los mejores empleos donde se exigiera una alta cualificación nos supondría un baño  de humildad del que difícilmente podríamos reponernos… ¡muchos de nosotros  tendríamos que buscarnos la vida vendimiando en Francia! La exigencia de acreditación del vascuence, aunque sea a un nivel mínimo, blinda nuestros privilegios y nos permite  a la vez disfrutar plácidamente de la ensoñación de la superioridad racial. ¡Nos  aseguramos el chusco mientras sacamos pecho!». 19 

ALONSO 

 ¿Por qué te enrolas en el ejército y qué fue de tu vida después de Lepanto? 

DON MIGUEL 

 Muestro padre nos inculcaba un refrán con el que buscarnos una salida profesional: 

«“Iglesia o mar, o casa real”, como si más claramente dijera: ‘Quien quisiere valer y ser  rico, siga, o la Iglesia, o navegue ejercitando el arte de la mercancía, o entre a servir a  los reyes en sus casas’; porque dicen: “Más vale migaja de rey que merced de señor”.  Digo esto porque querría, y es mi voluntad, que uno de vosotros siguiese las letras, el  otro la mercancía, y el otro sirviese al rey en la guerra, pues es dificultoso entrar a  servirle en su casa; que ya que la guerra no dé muchas riquezas, suele dar mucho valor y mucha fama». 20 

 De modo que, mi hermano Rodrigo y yo escogimos el oficio de soldado, matando dos pájaros de un tiro al servir con las armas a nuestro Dios y a nuestro rey. Así que antes que escritor fui militar.  Al poco de enrolarme como soldado en el tercio de Miguel de Moncada (1571), mi compañía se embarcó para enfrentarse a la armada turca en Lepanto. Tras la gloriosa batalla, participamos en diferentes expediciones navales por el Mediterráneo. Ya de vuelta a España, el 26 de septiembre de  1575, frente a la costa de Palamós (Gerona), nos interceptaron unos corsarios de Túnez y tras una  batalla naval mi hermano Rodrigo y yo caímos presos llevándonos con ellos a Argel. Allí nos  venden como esclavos, donde me esperaría un cautiverio de cinco largos y penosísimos años antes  de poder ser liberado pagando un rescate. Intenté cuatro veces fugarme… sin éxito. Finalmente, mi  familia pudo reunir 300 escudos para pagar el rescate que depositaron en manos de unos padres  trinitarios que viajaron a Argel. Sin embargo, el moro pedía 500 escudos. Entonces a los frailes se  les ocurrió hacer una colecta entre los mercaderes cristianos del lugar y a duras penas alcanzaron la  cifra requerida. De modo que el 19 de septiembre de 1580 fui liberado del cautiverio. 21 

 Después del rescate, una vez en España, la edad y las heridas me impidieron seguir en la milicia, así que tuve que buscarme la vida con diferentes ocupaciones para mantenerme y también para  pagar las deudas que mi familia había contraído con el fin de pagar mi rescate. En el 1584 empecé  mi andadura como escritor remunerado compatibilizándolo con mis diferentes empleos. Ese mismo  año me casé en Esquivias (Toledo) con Catalina de Salazar y Palacios. Se podría decir que mi vida  de civil fue muy movida en busca del chusco, cumpliéndose en mí a rajatabla, tanto en las armas  como en las letras lo que nos advirtió nuestro padre: «que ya que la guerra no dé muchas riquezas,  suele dar mucho valor y mucha fama»

ALONSO 

 ¿Qué opinas del empecinamiento de las élites globalistas por transformar al Homo sapiens en  Homo tecnologicus, es decir, en el hombre del posthumanismo y el transhumanismo? 

DON MIGUEL 

 Intentaré distinguir los dos conceptos. Ambos términos coinciden en cuestionar los límites del  ser humano. Se diferencian desde el punto de vista filosófico, llegando a ser antagónicos con respecto a su relación con la naturaleza y la tecnología: 

  • Transhumanismo: Una evolución inducida tecnológicamente para mejorar al ser humano  con el fin de que pueda superar sus limitaciones biológicas: enfermedades, envejecimiento y muerte. Su fundamento filosófico es el humanismo ilustrado (la razón, la libertad, la  dignidad y la igualdad como la base para el progreso moral y social de la humanidad) donde  el hombre sigue siendo el centro. 
  • Posthumanismo: Pretende deconstruir al ser humano como centro o punto de referencia del  mundo. Esta pseudoteología afirma que el humanismo es una construcción cultural  patriarcal y que el ser humano goza de unos privilegios inadmisibles ya que su valor es igual al del resto de seres animados e inanimados. Por tanto, quiere crear un mundo donde el  hombre no sea el centro y su lugar lo ocupe la ecología, los derechos de los animales, los  ecosistemas y el impacto de la tecnología en este nuevo orden de cosas basado en un  desarrollo deshumanizado.  

 El Siglo de Oro se basó en los valores de la civilización judeocristiana: donde el hombre es el  centro de la creación, creado a la imagen de Dios, con una conciencia o moral inherente y con una  dignidad inviolable. Así está escrito en el primer libro de la Biblia: 

«Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra  semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó» (Génesis 1:26, 27). 

 Sin embargo, este hombre que se siente responsable en última instancia ante Dios supone un  obstáculo insalvable en los planes de las élites globalistas con su programa de reducción drástica del supuesto excedente de la población mundial.22 Ellos no quieren compartir ninguna ración del pastel  con estos devoradores insaciables de recursos, que es en lo que nos han convertido con su cuarta  Revolución Industrial, la informática, la tecnología y la inteligencia artificial. Grandes masas de la  humanidad sobramos, les sobramos. Somos para ellos como una plaga de langostas a la que hay que erradicar, pero primero hace falta relativizar lo verdadero, devaluando nuestro «precio»,  deconstruírnos como el centro de la vida en la tierra, como el único ser creado a la imagen de Dios. En verdad, están conduciendo a la plebe en una travesía por el desierto desde condiciones más  humanas a condiciones menos humanas. En realidad, necesitan de un híbrido entre humano y  máquina, carente de dignidad, de moral y de conciencia que pueda servir a sus planes sin ningún  tipo de limitación ética. Precisan crear un ser incapaz de amar a Dios y al prójimo. 

ALONSO 

 ¿Estás profetizando? 

DON MIGUEL 

 Hablo de la realidad, de lo que está sucediendo. Se relativiza la vida humana con el  desplazamiento de la ventana de Overton hacia políticas y leyes donde la eliminación de la vida humana mediante el aborto o la eutanasia se categoriza como un derecho constitucional. Esto es  peligroso, muy peligroso cuando la vida se sujeta a excepciones y condiciones. Sin tener  garantizado el derecho a la vida, todos los demás derechos se quedan en tenguerengue. Así lo  denunció el papa Juan Pablo II 

«En efecto, no es posible construir el bien común sin reconocer y tutelar el derecho a la  vida, sobre el que se fundamentan y desarrollan todos los demás derechos inalienables  del ser humano. Ni puede tener bases sólidas una sociedad que —mientras afirma  valores como la dignidad de la persona, la justicia y la paz— se contradice radicalmente aceptando o tolerando las formas más diversas de desprecio y violación de la vida  humana sobre todo si es débil y marginada. Sólo el respeto de la vida puede  fundamentar y garantizar los bienes más preciosos y necesarios de la sociedad, como la  democracia y la paz. En efecto, no puede haber verdadera democracia, si no se reconoce la dignidad de cada persona y no se respetan sus derechos». 23 

 ¿En qué se convierte el hombre una vez ha dejado de ser considerado y tratado con la dignidad  de una criatura creada a la imagen de Dios? En una máquina o en una pieza de la máquina, por lo  tanto, sustituible, reemplazable… desechable cuando deja de ser útil. El hombre no deja de ser  hombre cuando deja de producir. No es posible el desarrollo del individuo —y de la colectividad— sin reconocerle el valor intrínseco como criatura creada a la imagen de Dios. Transformar a un  hombre con moral en uno sin moral no es en ningún caso un avance, más bien un retroceso.  Despojar al ser humano de su espiritualidad alejándolo de Dios es abrir la Caja de Pandora. 

ALONSO 

 ¿Por qué haces referencia al peligro de generar un hombre —artificialmente o mediante  arquitectura social— sin alma, sin espiritualidad, sin los límites de la moral cristiana? 

DON MIGUEL 

 En la novela Crimen y Castigo, Raskólnikov concluye con la hipótesis de que hay dos tipos de  personas: el hombre y el superhombre. El hombre común es el populacho sometido al imperio de la  ley y la moral, mientras que el superhombre está por encima de ello. De hecho, está legitimado para violar la ley cometiendo auténticas atrocidades y crear un nuevo orden legal y moral. Al no haber  Dios ni reconocer límite moral ni legal alguno, él está legitimado para asesinar a la vieja usurera  porque los seres superiores están por encima del bien y del mal. Raskólnikov recurre al ejemplo de  uno de estos hombres extraordinarios o superhombres, Napoleón: 

«No, esas personas no han sido hechas de la misma manera que las demás: el verdadero  “amo” a quien le está permitido todo, bombardea Tolón, arrasa París, ‘olvida’ un  ejército en Egipto, pierde medio millón de hombres en la campaña de Moscú, escapa  por milagro del Vilna, gracias a un equívoco. Y después de su muerte le erigen  estatuas… Señal de que “todo” le está permitido. No, esas personas no están hechas de  carne, sino de bronce». 24 

 De modo que las élites globalistas pretenden hacernos creer que el hombre posthumano es un ser superior, un superhombre sin los límites de la conciencia. En realidad, nos ofrecen un producto que  nos es letal, un monstruo sin alma. Admitir la culpa implica reconocer una conciencia moral, asumir un mal cometido junto con la correspondiente responsabilidad y la necesidad de redención. El mismo Dostoyevski, en su novela Los hermanos Karamazov, atribuye a Iván Karamazov, la  siguiente conclusión: «Si Dios no existe, todo está permitido». Los superhombres, por lo tanto, no  reconocen a nada ni a nadie que pueda limitar la satisfacción de sus deseos. Caminan por encima  del bien y del mal, por encima de la ley… ¡por encima de Dios! Nos prometen libertad mientras nos conducen a la esclavitud absoluta bajo nuevas formas de totalitarismo técnico-político. 

ALONSO 

 Para finalizar, algo que te preocupe. 

DON MIGUEL 

 La lengua que crea y piensa por ti: el lenguaje prefabricado woke. Es un veneno que te inoculan  y absorbes, afectándote interiormente. Existe una política deliberada que parte de las élites políticas  y económicas para que cada vez utilicemos menos palabras y, para más inri, que las empleemos  mal. Buscan que nuestro vocabulario sea deliberadamente pobre para que pierda precisión y fuerza. George Orwell nos advirtió en 1946 sobre el problema que nos causa no pensar en lo que decimos,  el cómo lo decimos y el porqué lo decimos: 

«Pero usted no está obligado a encarar todo este problema. Puede evadirlo dejando la  mente abierta y permitiendo que las frases hechas lleguen y se agolpen. Ellas  construirán las oraciones por usted —y, hasta cierto punto, incluso pensarán sus  pensamientos por usted— y si es necesario le prestarán el importante servicio de ocultar parcialmente su significado, incluso a usted mismo. A estas alturas, la conexión especial entre política y degradación del lenguaje se torna clara». 25 

 El objetivo es utilizar el lenguaje como una herramienta de imposición ideológica y control  mental diseñada para neutralizar el pensamiento crítico y evitar que pensemos mediante anestesiar  nuestro cerebro. Quieren controlar la fábrica del pensamiento, que es el lenguaje. La idea es que  repitamos inconscientemente un mantra de palabras, eufemismos y frases hechas sin saber muy bien qué decimos o queremos decir. Orwell advertía: «Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el  lenguaje también puede corromper el pensamiento». 26 Se trata de esclavizar el pensamiento a través  de la necrolingüística y la alteración y corrupción del lenguaje. El objetivo es que no tengas ideas  propias, que no pienses por ti mismo, convirtiéndote en un simple transmisor de consignas  prefabricadas de lo políticamente correcto en la jerga woke.

Este argot envenenado y de efecto  gradual cambia el juicio por la emoción, la verdad por la mentira y la evidencia científica por  ideología. Es la lengua universal de este occidente decadente que pretende borrar toda la historia, la  cultura y todo vestigio del humanismo cristiano para introducirnos en su particular Año Cero al estilo de los jemeres rojos camboyanos. Una neolengua deliberadamente degradada, ambigua y  confusa, que oculta el significado real de la palabra, simplificando y homogeneizando nuestra  visión al estar basada en sentimientos y emociones. De modo que, en lugar de pensar, sentimos. Los hechos, la realidad, la verdad, avalados por los datos científicos son sustituidos por ideología pura y  dura. En última instancia, este lenguaje woke es una especie de teología compuesta de unos dogmas o artículos de fe, en el sentido de que se suprime la posibilidad de debatir por ser incuestionables las «verdades» woke y la censura impera imposibilitando la discrepancia y la disidencia, el diálogo  racional es sustituido por las emociones y por el relato oficial. De hecho, significa la muerte de la  capacidad de pensar con el afán de reconfigurar la realidad. Con esta estrategia lingüística se crea y  consolida un régimen totalitario y diabólicamente perfecto: no se precisa de ningún policía que controle la libertad de expresión, porque el pardillo integral ibérico se autocensura, se condiciona él  mismo porque quiere disfrutar del agradable calorcito que proporciona formar parte del rebaño, ya  que significarse públicamente le expulsa de ese jardín edénico a un exterior inhóspito donde impera  el frío y las penurias, un camino angosto repleto de espinas y abrojos. 

ALONSO 

 Una frase para recordar… 

DON MIGUEL 

 «La virtud más es perseguida de los malos que amada de los buenos». 27

 

NOTAS_______

1 Cervantes Saavedra, M. (2007). El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Parte II, Prólogo al lector. Editores Mexicanos Unidos, S. A. ISBN: 978-968-15-2262-9. Pág. 329. 

2 Noriega, J. (2025). Entramos en la batalla de Lepanto con el cuadro del Museo Naval. ABC Blogs. Espejo de  navegantes. https://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/otros-temas/entramos-en-la-batalla-de-lepanto-con-el cuadro-del-museo-naval.html 

3 Instituto Cervantes. (2024). El español en el mundo 2024. Anuario del Instituto Cervantes. Instituto Cervantes. Pág. 11. 

https://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_24/el_espanol_en_el_mundo_anuario_instituto_cervantes_2024.pdf 

4 López, J. (2022, 4 de diciembre). La Generalitat multa a más de 100 empresas al año por no usar el catalán. El  Debate. https://www.eldebate.com/espana/cataluna/20221204/generalitat-multado-1438-empresas-no-usar-catalan realiza-cada-ano-mas-1000-inspecciones_77446.html 

5 Generalitat de Catalunya. (2010). Llei 22/2010, del 20 de juliol, del Codi de consum de Catalunya (DOGC núm.  5677, 23/07/2010). Pág. 80. https://portaldogc.gencat.cat/utilsEADOP/PDF/5677/2068702.pdf 

6 España. (1978). Constitución Española, artículo 3.1. Boletín Oficial del Estado (BOE núm. 311, 29 de diciembre de 1978). https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-31229 

7 Generalitat de Catalunya. (2010). Llei 22/2010, del 20 de juliol, del Codi de consum de Catalunya (DOGC núm.  5677, 23/07/2010). Págs. 87-88. https://portaldogc.gencat.cat/utilsEADOP/PDF/5677/2068702.pdf 

8 Salvador, G. (2014). Lenguas, territorios y hablantes. Claves de Razón Práctica, ISSN 1130-3689, Nº 237, 2014.  Págs. 8-17. https://www.rae.es/sites/default/files/Gregorio_Salvador_Caja._Claves_de_Razon_Practica.pdf 

9 De la Cierva, R. (1989). Yo, Felipe II. Editorial Planeta. ISBN: 84-320-4494-6. Pág. 106. 

10 Aparici, J. (1847). Colección de documentos inéditos relativos a la célebre batalla de Lepanto sacados del Archivo  general de Simancas por el coronel de ingenieros Don José Aparici. Madrid: Imprenta Nacional. Pág. 46. 

11 Íñigo Fernández, L. E. (2015). Breve historia de la batalla de Lepanto: La batalla que cambió el destino de Europa. Ediciones Nowtilus. ISBN edición digital: 978-84-9967-747-7. Págs. 187-188. 

12 Stevens, W. (2009). History of Sea Power. Editorial : Salzwasser-Verlag im Europäischen Hochschulverlag. ISBN:  978-3-86195-099-8. Pág. 83. 

13 Íñigo Fernández, L. E. (2015). Breve historia de la batalla de Lepanto: La batalla que cambió el destino de Europa. Ediciones Nowtilus. ISBN edición digital: 978-84-9967-747-7. Pág. 229. 

14 Cervantes Saavedra, M. (1862). El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (Tomo I). Madrid: Imprenta  Nacional. Real Academia Española. Pág. 284. 

15 Aparici, J. (1847). Colección de documentos inéditos relativos a la célebre batalla de Lepanto sacados del Archivo  general de Simancas por el coronel de ingenieros Don José Aparici. Madrid: Imprenta Nacional. Pág. 30. 

16 Dávila Álvarez, R. (2021, 12 de enero). Señor Sánchez: ¿Sobra el Ministerio de Defensa o usted? Rafael Dávila  Álvarez, General de División (R.). General Dávila. https://generaldavila.com/2021/01/12/senor-sanchez-sobra-el ministerio-de-defensa-o-usted-rafael-davila-alvarez-general-de-division-r/ 

17 Sowell, T. (2004). Affirmative Action Around the World: An Empirical Study. Yale University Press. Pág. 14. 

18 Segovia, M. (2022, 29 de diciembre). El euskera equivaldrá a la suma de un doctorado, un postgrado y hablar  inglés y alemán. elindependiente.com. https://www.elindependiente.com/espana/2022/12/29/el-euskera-equivaldra a-la-suma-de-un-doctorado-un-postgrado-y-hablar-ingles-y-aleman/ 

19 Madariaga, A. (2024, 20 de abril). Entrevista a Sabino Arana. La Paseata.  

https://lapaseata.net/2024/04/20/entrevista-a-sabino-arana/ 

20 Cervantes Saavedra, M. (2007). El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Parte I, capítulo XXXIX. Editores  Mexicanos Unidos, S. A. ISBN: 978-968-15-2262-9. Pág. 336. 

21 Riquer, M. (2025, 20 de octubre). Miguel de Cervantes Saavedra. Biografía. Historia Hispánica. Real Academia de  Historia. https://historia-hispanica.rah.es/biografias/11510-miguel-de-cervantes-saavedra

22 Madariaga, A. (2025, 6 de marzo). Agenda 2030… van a por nosotros. La Paseata.  

https://lapaseata.net/2025/03/06/agenda-2030-van-a-por-nosotros/ 

23 Juan Pablo II. (1995, 25 de marzo). Encíclica: Evangelium Vitae. La Santa Sede. Párrafo 101.  https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_25031995_evangelium vitae.html 

24 Dostoyevski, F. (2004). Crimen y castigo. Edimat Libros, S. A. Madrid. ISBN: 84-8403-553-0. Págs. 213-214.  

25 Orwell, G. (1946). La política y el lenguaje inglés. Department of Mathematics and Computer Science. Balearic  Islands University. España. Pág. 10. https://bioinfo.uib.es/~joemiro/RecEscr/Politicayidioma.pdf 

26 Orwell, G. (1946). La política y el lenguaje inglés. Department of Mathematics and Computer Science. Balearic  Islands University. España. Pág. 12. https://bioinfo.uib.es/~joemiro/RecEscr/Politicayidioma.pdf 

27 Cervantes Saavedra, M. (1917). El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Parte I, capítulo XLVII. Casa  Editorial Calleja. Madrid. Pág. 371.

Alonso de Madariaga

Natural de una Barcelona maravillosa, abierta y cosmopolita que ya no existe. Exiliado lingüístico, hui de la dictadura del KKK catalanista. Heredé el humor de mi padre, Cervantes y Quevedo. Me gusta entrevistar (in absentia) a personajes públicos inaccesibles e importunarlos con preguntas políticamente incorrectas aderezadas con un puntito de ironía y de sarcasmo. ¡Vamos, que les ajusto las cuentas! Graduado en Criminología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, mención o especialidad en Psicología de la Delincuencia.

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