
«Casandra encarna la tragedia más desnuda y más pura de la condición humana: abrazar la verdad y, al mismo tiempo, ser condenada a que nadie la crea»
La joven y bella Casandra es una de las figuras más trágicas y fascinantes de la mitología griega, su esencia radica en la profecía ridiculizada al no ser creída por nadie.
El mito de Casandra tiene su origen en la Antigua Grecia apareciendo por vez primera en el siglo VIII a. C. en La Ilíada de Homero, en la que el autor la describe como la hija más bella del rey troyano Príamo; posteriormente aparece en obras de otros autores griegos y romanos como Esquilo (c. 525 a. C.- c. 456 a. C.), Eurípides (c. 482 a.C.- 406 a.C.), Lucio Anneo Séneca (4 a. C.- 65 d.C.) o el poeta Virgilio (70 a.C.-19 a. C.) que la sitúa en el II libro de La Eneida advirtiendo a los troyanos del peligro que les acecha.
El panteón griego es gobernado por Zeus desde el Monte Olimpo; entre los dioses que forman parte de él está Apolo, el dios de la profecía que será decisivo en el mito de Casandra; Apolo preside Delfos, el oráculo por excelencia de la adivinación en la Antigüedad griega.

El mito de Casandra se enmarca dentro de una serie de relatos que narran la Guerra de Troya, en la que se enfrentan griegos y troyanos y en la que los deseos humanos y la ira de los dioses son los protagonistas.
La bella Casandra se ocupaba del templo de Apolo con gran entrega y devoción; el dios se enamoró perdidamente de ella y le ofreció el don de la profecía a cambio de entregarle su amor. La joven acepta el regalo que le ofrece, pero rechaza su amor, por lo que Apolo, enfurecido, la maldice y desde entonces el don que le fue otorgado se convertirá en maldición, sus profecías serán siempre verdaderas, pero nadie las creerá.

La primera de estas advertencias por parte de la joven fue a su hermano Paris a quien Casandra aconsejó no raptar a Helena, mujer del rey espartano Menelao para evitar el inicio de la Guerra de Troya. Auguró también la muerte de su hermano Héctor, por lo que los ciudadanos la consideraron demente, al igual que gritando anunciaría que el Caballo de Troya era una trampa intentando incluso destruirlo y quemarlo, ante lo que sus compatriotas reaccionaron deteniéndola, convencidos de su locura. El Caballo de Troya fue construido por los griegos, quienes lo presentaron como ofrenda a los troyanos, pretendiendo entrar en la ciudad con la intención de destruirla. En él se introdujeron los más fuertes guerreros, con la intención de, ya dentro del recinto amurallado, sorprender al enemigo y saquear la ciudad; con este episodio se puso fin al enfrentamiento con la victoria helena.
Tras la caída de Troya Casandra se refugia en el templo de Atenea a la que pide protección y ayuda, pero allí es violada por el guerrero griego Ayax, lo que provocó la ira divina contra los griegos; después de estos hechos, Agamenón, rey de Micenas, triunfante tras la guerra, la tomó como concubina, pero los vaticinios de la joven nuevamente fueron terribles al profetizar su propia muerte y la de Agamenón por orden de la mujer de este, Clitemnestra y su amante Egisto. Aceptando su destino, sus augurios se cumplieron siendo asesinados en Micenas en un episodio sangriento.

Otra de sus profecías será la fundación de Roma tras la llegada de Eneas huyendo de Troya, la venganza de Orestes y Electra contra Clitemnestra y su amante por los asesinatos o las peripecias llevadas a cabo por Odiseo.
El mito de Casandra, como tantos otros de la mitología griega, ha inspirado a lo largo de los siglos a artistas, escritores y compositores, e incluso en la era digital ha sido adaptado a los videojuegos. En literatura, Esquilo la menciona en una parte de su trilogía Orestíada, Eurípides en su obra las Troyanas la muestra con gran amargura ante el futuro que profetiza con claridad.
En la literatura contemporánea, la escritora Lesya Ukrainka (1871-1913), analiza el aspecto psicológico de la joven en el drama Casandra; otros escritores han querido utilizar el mito como crítica política e incluso desde una perspectiva feminista. El compositor francés Louis Héctor Berlioz (1803-1869) La presenta anunciando la caída de Troya en su ópera Les Troyanes.

En cuanto al arte, en la Antigüedad clásica ya aparece en las vasijas de cerámica griega o en frescos descubiertos en Pompeya donde aparece Ayax arrastrando a Casandra para violarla, el mismo episodio que representa Solomon J. Solomon en 1886 en la que aparece Casandra abrazando la estatua de Atenea a la que pedía consuelo al igual que Johann Heinrich Wilhelm Tischbein (1751-1829) y Jérôme-Martin Langlois (1779-1838) que la representan igualmente con dramatismo en la misma escena suplicante.

En psicología el concepto llamado “Complejo de Casandra” es descrito por Lurie Layton para explicar el sentimiento de frustración de aquellos que, con claridad, ven evidencias cuando otros la niegan.
Muchos, quizás en algún momento de nuestras vidas, hayamos cargado con el peso de una verdad que nadie quiso escuchar; y es que tal vez, en lo más hondo, cada uno de nosotros lleve encendida, aunque sea en brasas, la llama silenciosa de Casandra.
El Mito de Casandra, una historia que nos recuerda que la verdad, aunque se quiera ignorar, siempre prevalece, quizás en ocasiones sea demasiado tarde, pero sin duda es siempre un rayo de esperanza.
Málaga, 2025

