
«La teoría conspiranoica de los bulos y el fango de un gobierno en permanente y descarado ‘cambio de opinión’ es una falacia»
Está claro que al gobierno se le escapa el control informativo de las manos pues cada vez menos gente sigue y se informa por la TV y lo hace más por las redes, teniendo en el punto de mira a los llamados ‘influencers’. Podemos decir cómo Gracita Bolaños, no ha ‘escatimado en gastos’… en adjetivos y términos, como adalid de la información pura y sin sesgo, al ponerse a enumerar la lista de los peligros a los que nos enfrentamos en el caso de que el derecho de rectificación no esté bien regulado o adaptado al «nuevo ecosistema» de los medios… «Injerencias, desinformaciones, falsedades, inexactitudes y mentiras» cuando lo que es evidente es que se intenta silenciar las informaciones que no les gustan con esa ‘ley de rectificación’.
La teoría conspiranoica de los bulos y el fango de un gobierno en permanente y descarado ‘cambio de opinión’ es una falacia pues si alguien, medio o persona, cree que lo que están diciendo los medios es mentira basta con recurrir a los mecanismos legales existentes, como son el Código Penal o el Código Civil. Lo que parece es que intentan silenciar todas aquellas informaciones que no van en su línea desinformativa, que parte de una inicial prostitución del lenguaje en conceptos básicos como democracia, democrático, libertad, derecha, izquierda, ultraderecha (como sambenito), ultraizquierda (concepto borrado), derecho y derechos, o progreso y progresismo. Pero parece que todo esto se puede volver contra ellos mismos, pues hemos conocido una noticia sorprendente publicada por el Consejo de Informativos de RTVE con las conclusiones de su investigación concretamente sobre dos programas al servicio del gobierno, como tantos otros, y que se dedican descaradamente a la desinformación y manipulación informativa.
El informe se refiere concretamente a ‘Mañaneros 360’ y ‘Malas Lenguas’, fruto de una investigación promovida en mayo de 2025 después de que más de cien trabajadores del ente alertasen de que al parecer algo no funcionaba como debía. Lo que se denunciaba en ese informe es la mezcla de información y opinión, el descarado sesgo a favor del gobierno, la falta de claridad sobre quién toma las decisiones editoriales y la difusión de informaciones que no siempre se rectifican a pesar de estar equivocadas, voluntaria o involuntariamente. Dejando claro que al hablar de RTVE no tratamos de una cadena privada ni de un canal de un partido político, el que sea, sino de un medio pagado por todos los españoles, no digo ya para informarse pues no son pocos los que buscan otras vías informativas y en mi caso concreto hace tiempo que dejé de ver los noticieros limitándome a ver alguna que otra película, series, restauración de muebles e inmuebles y cosas por el estilo.
España todavía no es una dictadura pero parece que vamos a ello cuando en cualquier debate se termina con aquello de… Al menos no gobierna la derecha y la ultraderecha. Desde hace tiempo vemos cómo se protege o no se informa sobre dictaduras y regímenes totalitarios como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán o China. Lejos de ello se lanza y repite la idea de que se está atacando la verdad mediante el bulo y el fango, empleando como argumento para el contrataque la necesidad de defenderse, para con ello normalizar el control sin dejar espacio ni oportunidad para un mínimo contraste de opinión en la búsqueda de certezas.
Una cosa es cierta y es que la democracia es fuerte cuando tanto medios públicos como privados incomodan al poder, no cuando lo acompañan pelotean y babosean en informativos, salas de prensa y tertulias. El ejemplo lo vemos a diario y lo tenemos cuando periodistas, cadenas y medios libres tratan de ser silenciados, expulsados y se les niega la palabra acusándoles de fascistas precisamente por parte de los que representan a ideologías totalitarias o que se sirven de ellas para mantenerse en el sillón. Efectivamente Bolaños, especialista en la auto felicitación… 《Quiero concluir felicitándome, y dando las gracias a quienes lo han hecho posible》… cuando se agradeció a sí mismo por el acuerdo que permitió la aprobación de la Ley de Amnistía, no ha ‘escatimado en gastos’, lo que nos recuerda aquella frase icónica, línea del personaje John Hammond en Parque Jurásico, que expresa su orgullo por la magnificencia y el costo del parque, aunque irónicamente, la falta de inversión en áreas clave como la seguridad informática y la supervisión, precisamente causó su fracaso, mostrando una gran contradicción entre sus palabras y la realidad del proyecto, dando pruebas no sólo de posible ingenuidad sino de la arrogancia que llevó al proyecto al desastre.
