Yo te acuso, yo os acuso. Por José Crespo

Yo te acuso, yo os acuso.

Sí, yo os acuso a todos vosotros, de incitar a la violencia sobre todo aquello que ellos consideren fascismo, agitándolo como un muñeco de distracción ante la podredumbre que nos lanzan a la cara»

Vivimos en el permanente y diario manoseo y prostitución de términos como empatía, contundencia y ejemplaridad. Estamos siendo testigos de situaciones en las que periodistas o entrevistadores como Iker Jiménez, Bertrand Ndongo, Vito Quiles o RescueYou son atacados en plena calle sin haber insultado ni provocado enfrentamiento físico alguno. Son amenazados con violencia en plena vía pública desde un victimismo impostado de la ultraizquierda y una incitación desde portavoces socialistas y sus terminales mediáticas. Se les acusa de ser acosadores, escuadristas fascistas, algo que sólo existe en la mente perturbada de la pareja de Irene, los feministas que vienen financiados desde Venezuela e Irán y que callan ante el «hecho cultural» de la imposición del trapo facial a la mujer.

Más que nunca se pervierte el idioma y se invierte el sentido de cada frase. «Si yo fuera un peligroso fascista estaríais sin dientes», evidenciando que Vito no lo es y a pesar de todo es convertido en acusación. En menos de 48 horas ha ocurrido igualmente con Ndongo y Rescueyou que han sido asaltados por sendos enfarlopados que como cotorras repetían los eslóganes de la izquierda y ultraizquierda.

Se les insulta, se les acusa de provocadores y se busca el enfrentamiento físico al grito de «fascistas de mierda». Todas estas situaciones son fruto de la deshumanización a la que se somete a estas personas, desde las más altas instancias, por el simple hecho de poner el dedo en la llaga y preguntar sobre las vergüenzas y podredumbre que intentan ocultar y sobre las que es imposible pasar de puntillas sin agitar la mugre maloliente en la que chapotean.

Así, hemos visto al portavoz ingeniero Pachi acusando, negando la palabra, evitando responder y saliendo cobardemente de la sala de prensa, al igual que sus socios y socias comunistas y separatistas que sueña con una ley bolivariana que les silencie para que no lancen las preguntas incómodas que les abochornan y ante las cuales la sociedad espera respuesta.

¿Recuerdan el montaje de las falsas amenazas ultraderechistas?… El tema de las «falsas amenazas» con cartas conteniendo balas y una navaja con sangre fueron una serie de turbios y sospechosos incidentes ocurridos curiosamente durante la campaña de las elecciones a la Comunidad de Madrid para intentar inclinar la balanza hacia la izquierda en 2021 y que a pesar de todo ganó la derecha. Varios altos cargos y políticos de partidos de izquierda y ultraizquierda recibieron supuestas cartas con estas características. Entre los políticos que recibieron aquellas supuestas amenazas estaban el activista comunista y entonces vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias; el propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la directora general de la Guardia Civil, implicada en temas familiares de corrupción, María Gámez; y la ministra de Industria, Reyes Maroto, elegida por Pedro Sánchez para reflotar sin éxito al partido en el Ayuntamiento de Madrid, donde finalmente y a pesar de este montaje cosechó sus peores resultados en esas elecciones quedando relegado su partido a la cuarta fuerza política. Las cartas, de una burda elaboración, contenían en algunos casos, balas y, en el caso de la ministra Maroto, una navaja «aparentemente ensangrentada» y que sorprendentemente llegaron a sus destinatarios pasando todos los controles de seguridad, insinuando la complicidad de funcionarios. Las autoridades, incluyendo la policía y el Gobierno, salieron en tromba para condenar unánimemente estos hechos y se abrió una investigación, analizándose huellas y restos de ADN hallados en las cartas. La investigación intentó determinar la autoría y si existía alguna conexión entre los diferentes envíos, para finalmente quedar en nada mostrándose una duda más que razonable sobre la veracidad de estos envíos ulttaderechistas que demostraron ser un burdo montaje para influir en las elecciones intentando volcar la balanza hacia los socialistas y comunistas.

El propio presidente Pedro Sánchez es el primer responsable, cuando en estos días menciona desde su tribuna del Congreso a periodistas como Iker Jiménez o Vito Quiles, y les acusa de propagadores de bulos, de mentiras, proyectando sus propias miserias cuando son ellos los maestros del bulo. Igualmente Bolaños cuando al recibir una educada pregunta de boca de Quiles responde con una falsa e impostada dignidad, digna de un bofetón, que es prueba de auténtica mediocridad y cobardía: «sólo respondo a periodistas»… y el resto de periodistas callan como putas o salen charlando amigablemente con el mimo-memo Pachi.

Todo ello sucede mientras vivimos en un permanente sobresalto por el que cada boñiga en tapada por una nueva palada de estiércol. Ya nos queda lejos y olvidado el puterío de Tito Berni, los escándalos y también puteríos de Ábalos y Koldo el portero de puticlub asesor de Renfe, el escándalo de Cerdán, en del fiscal general para el que unos «ciudadanos anónimos» solicitan la amnistía, el descarrilamiento del AVE, entre otros tantos, las inundaciones o el olvidado volcán de La Palma, el caso Salazar o el más reciente del ‘ejemplar’ DAO de la policía de quien Marlasca decía en 2024 que era «una persona absolutamente indiscutida e indiscutible por los más de 70.000 policías», manteniéndole en el cargo a pesar de superar la edad de jubilación y de que era conocido entre sus próximos como de bragueta floja… hasta que hemos sabido que una agente presentó una querella en su contra por un presunto delito de agresión sexual.

Sí, yo os acuso a todos vosotros, a Pedro Sánchez, a Pachi López, a Marlasca, a los ‘reventadores’ Belarra, Montero e Iglesias, el de la ‘política con cojones’, separatistas y filoterrorista de incitar a la violencia sobre todo aquello que ellos consideren fascismo, agitándolo como un muñeco de distracción ante la podredumbre que nos lanzan a la cara haciéndonos creer que es miel o el santo maná. Siempre, en la línea que en su día marcó, el amigo de los ‘hombres de paz’, señalando un cordón sanitario a la derecha. Me refiero al atleta de la democracia, al conocido corredor de footing que no arrojaba sombra en Canarias cuando corría y que por lo visto recientemente practicaba en el monte del Pardo, cuando lo que realmente proyectan todos ellos es una sombra alargada sobre sus permanentes, cercanos y cercanísimos casos de maloliente corrupción.

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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