
«Hostigador, hez, harpía, hojaldra, hermenéutico, hundidor, horrísono, híbrido, hibridado, hechizado, humillado…, no sé: sigan ustedes»
Me reía yo solo leyendo al Dios Tuitero en equis porque decía tal que así: “cada día una gilipollez”, y así es queridos míos, así es. Porque puede dedicarse a presentar sus chorradas día tras día sin ningún tipo de rubor, acompañado de tantos ministros ociosos como necesite que estén disponibles para cada ocasión. Puede invitar a mujeres lamentablemente violadas como sucedió hace pocas jornadas con la francesa Gisèle Pelicot para condecorarla con la Orden al Mérito Civil, o a primeros ministros de potencias mundiales como Irlanda para fortalecer la bilateralidad, o a comisionados de la UNRWA para comprometerse más si cabe aún con Gaza, o con un tal Guillermo V (el Gran Duque de Luxemburgo), o con CEOS de tecnológicas —supuestamente poco oligarcas de extremaderecha— como Jeff Wu, de la empresa Hithium, o con directivos de la aerolínea Airbus, o con visitantes anónimos elegidos al “azahar” (como decía un jefe del que ya les conté…) para darse un “paseo turístico con Pedro por Moncloa”, como parte del programa “Moncloa Abierta”, o con los familiares de Carlota Bustelo (1ª directora del Instituto de la mujer) entregándoles otra Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil a título póstumo, o con algunos Decanos de escuelas internacionales de prestigio (también elegidas al “azahar”), o hasta con el mismísimo Ruslán Stefanchuk, que es el presidente de la rada de Ucrania, que no sé qué será pero que vamos…, que voy a dormir igual sin saberlo.
A esto, señoras y señores son, junto con sus viajes en el Falcon “pa’rriba y pa’bajo”, sus reuniones del Consejo de ministros para más gloria del Cesar, alguna otra de técnicos legislativos expertos en retorcer las leyes a su conveniencia, o por lo del Congreso de los móviles en Barcelona y su correspondiente cenita fina, y/o demás celebraciones en actos institucionales, como el que se realizó a la Policía Nacional por su bicentenario es —por enmarcar a lo que se dedica el felón—, en lo que ha andado enfrascado durante las últimas tres semanas metiendo por medio sus bolos electorales en CyL hasta ayer mismo, cuando nada menos que un 11-M, nos anunció lo de su nuevo observatorio contra el odio, y como es una herramienta gubernamental (con “h”), la van a llamar “Hodio”.

Y digo yo: ¡oh Dios, pero qué habremos hecho los españoles para merecer esto, y tener como presidente a tremendo soplapollas! Es que no me extraña que le quede tiempo para tirar la pelotita a los perretes, tirarse cuesta abajo con la bicicleta, recomendar libros de Almudena Grandes, Javier Cercas o David Uclés, o canciones de Rosalía, Taylor Swiff, Bon Iver o el grupo canadiense Destroyer, que sólo por el nombre le pega mucho.

Sobre “Cara Delgá” el pasado domingo gritaba Pokahontas…: «eres el presidente que todas y todos necesitamos, gracias presidente, eres un superhéroe de la democracia, eres el superhéroe de la paz, eres el superhéroe de la dignidad, de los derechos y del feminismo. El 70% (¿??) no quiere la guerra. En el mundo (mundial, no en el periódico y tal…), te quieren a ti porque representas la dignidad humana, representas la democracia, la paz y la civilización, y por eso: decimos (que no cantamos…) todos alto y claro contigo…, ¡No a la guerra! ¡No queremos guerra, no queremos guerra!», y después se murió un gatito, y no subió su alma al cielo, porque era republicano.
Habahelá, huelegateras, huevón, hijo de puta, de perra o de mala madre, hiena, holgazán, hortera, huraño, horrible, hocicón, hambriento de poder y dinero, histérico, hostil, helado, hediondo, heredero de lo peor, hilacho, hospiciano, hinchapelotas horripilante, hostigador, hez, harpía, hojaldra, hermenéutico, hundidor, horrísono, híbrido, hibridado, hechizado, humillado…, no sé: sigan ustedes… .
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Feliz día de San Maximiliano y San Inocencio.
Españistán a 12 de marzo de 2026.

