
«La obra fundamental de Viktor Frankl nacida de su experiencia en los campos de concentración es El hombre en busca de sentido»
Viktor Emil Frankl, nacido en Viena en 1905 y fallecido en 1997, fue un superviviente de los campos de exterminio. Más conocido como Viktor Frankl, fue un neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco, fundador de la logoterapia, una de las formas del análisis existencial.
En septiembre de 1942, él, su esposa y sus padres fueron deportados a Theresienstadt, un campo de concentración cercano a Praga. De 1942 a 1945 estuvo en cuatro campos de concentración, incluyendo Auschwitz, conocido como el campo de exterminio. Lo que experimentó en esos años fue inimaginable, algo que relata en uno de sus libros explicando las medidas de supervivencia que adoptó y que le ayudaron a sobrevivir.
Logró sobrevivir; no así su mujer, sus padres, hermano, cuñada, muchos colegas y amigos. Su primera esposa, Tilly Grossner estaba embarazada de su primer hijo cuando los nazis les hicieron prisioneros.
Para Viktor Frankl, cambiarte a ti mismo significa que puedes ofrecer algo positivo al mundo y no hace falta que sea algo grandioso: ser un buen amigo o cualquier tarea realizada con entrega es fuente de sentido.
Eso es en lo que pensaba y meditaba durante su encierro imaginándose en un luminoso y limpio salón universitario en un clima cómodo, amable y distendido explicando sus teorías a sus alumnos. Todo ello lo imaginaba y planeaba en un inhóspito ambiente de frío, hambre, necesidad, tortura y muerte permanente.
El pensar en esa salida, en ese proyecto de futuro fue lo que le ayudó a sobrevivir y alcanzar finalmente el éxito en su proyecto.
