Conversaciones en el andamio. “Addio bello”. Por Francisco Gómez Valencia

“Addio bello”

Se acabaron las sesiones de control a la oposición desde el gobierno, así que a otra cosa maricones.

La carcajada psicopática del felón significó entre otras cosas un “addio bello” (adiós guapos), aunque por supuesto tiene varias interpretaciones más sesudas: por un lado como fachas —luego simples según los que alardean de estar en el lado correcto de la historia—, si nos ponemos el traje de conspiranoico es decir, de cualquiera que acepta las investigaciones de los asiduos de Iker Jiménez, o de los de Antonio Naranjo o Carlos Cuesta, o el gran Federico, la risa del autócrata es un síntoma de una enfermedad mental. El doctor Cabrera lo dejó bien claro en el programa “Horizonte”. Por mucho menos he ingresado a gente en un psiquiátrico. Esto es de vergüenza ajena. Actitudes como la de Patxi López son propias de sufrir un delirio mesiánico, es un neuroléptico de electroshock. Aquí hay que entrar con un electroshock en el Congreso de los Diputados. Pero, además, por vía anal, perdonadme, se acabó”

Por lo que aceptemos la enfermedad mental como una opción tal cual se hizo en el mundial ese con el pulpo Paul (haciendo de mascota pitonisa). O si me apuran como en el famoso anuncio del juego de mesa cuando se hizo lo mismo con otro pulpo admitiéndolo como animal de compañía.

¿Cómo lo haría un socialista oficialista? Pues un oficialista socialista, más conocido como un Fernando Galindo de turno o de guardia es decir, un amigo, un admirador, un esclavo, un siervo” afirmaría que; el motivo de las risas y los aplausos se debieron a la satisfacción por el deber cumplido. Teniendo en cuenta el extraordinario trabajo que ha sacado adelante el gobierno de coalición progresista apoyados por el resto de fuerzas que formaron parte del bloque de la investidura, era de rigor vanagloriarse por tal hazaña (bélica añadiría yo).

La militancia esta exhausta de tanto gozar.

Otra manera de entrarle al asunto es como lo hacen otros ilustres progresistas desde sus respectivas atalayas. Andrés Trapiello por ejemplo  (desde lo suyo del domingo) representa al socialismo “bueno” y afirmaba que: Si la mayor humillación de la izquierda fue ve morir a Franco en su cama, la mayor de esta democracia será la de no haber encontrado entre los diputados a un puñado de  personas decentes que acaben con esta triste pesadilla”

José Antonio Montano desde el socialismo resentido fruto del asco, nos contaba (porque Montano cuenta cosas además de alardear de que viaja y folla mucho estando mas cerca de los sesenta que de follar) que: El PSOE ya solo merece su desaparición. En efecto, cada elección futura en la que los españoles no pasokicen al PSOE no solo será una indignidad política, intelectual y estética de los españoles, sino un error que pagarán más temprano que tarde”.

Arcadi España en lo suyo del domingo finalizaba su homenaje a Ciudadanos y al comunismo catalanoide del que mamaron sus fundadores, recordando sin venir a cuenta la efemérides de la ultima sesión y del jodido episodio esquizofrénico de la siguiente manera: ganado el 24 de junio a las 13:24, comprobando como el presidente ha llegado al extremo patológico de confundir un interrogante con una afirmación asertiva. «La pregunta no es si debemos continuar o no, la pregunta es cómo no vamos a continuar». Un claro caso de aprosodia, producido por una lesión en el hemisferio derecho en la que el sujeto deja de distinguir entre la afirmación y la pregunta que también puede ser llamado «sordera prosódica» o «agnosia de la pregunta», cuyo equivalente a los trastornos del desarrollo sería el patrón del espectro autista que dificulta leer la intención entonación y advirtiendo y esta es la preocupación, como su mentor Zapatero gravemente enfermo de quiasmos, ha ido degenerando hasta los actuales pasmos, líbrenos”.

Sánchez recibe la segunda oreja. El rabo si eso, en casa.

 ¡Organización, organización, que para ser los maricones una minoría, a la mayoría bien que nos están dando por el culo!

¿Pues no es menos cierto Señoría que aquí arriba somos más terrenales —y pensamos limpio y vamos de frente y obviamente sin florituras—, que a la izquierda sus mierdas les colocan tanto o más que cualquier droga de diseño? Dentro de estos, los militantes socialistas superan en mucho a los sufridores beatos. Ellos se autoinflingen alegremente. Aceptan perrunamente. Tragan luego existen. La suela del zapato de Sánchez les da sombra en vez de vergüenza. Son la monja del sketch de Martes y Trece en la que una canturreaba bien contenta mientras pedaleaba por el campo sin sillín empalada al tubo. 

Pues eso, que empalados a Sánchez, algunos (y algunas, ¡válgame el Señor!) hasta se empalman como le sucede al ilustrado Arturo Pérez-Reverte, que además de tener una biblioteca inmensa, se piensa que Alatriste continúa siendo un arquetipo del español de bulto, un Alfredo Landa como tantos pero en 2026. Don Alatriste —es decir, don Arturo— no está solo, le acompañan muchos aburridos intelectuales de los cojones y de la izquierda menos mola” de entre los cuales hoy hemos subido aquí arriba a alguno. ¡Menudos ejemplares! Ellos no admiten las criticas y como en el caso del ínclito Pérez-Reverte (mi admirado escritor que no pensador igual que el resto), va y llama ratita a nuestra Rebeca Argudo por atreverse a echarle en cara que admire y enarbole a Sánchez y claro, salió el gran Montano cual hidalgo caballero —¡como mola ese Montano, se merece una ola!—, esta vez a recordarle al anciano sabiondo que primero le revolcó el infante e infantil Uclés y ahora la rebelde Argudo (lo de rebelde es cosa mía que a mi plín), así que preocúpese más por su edad viene a decirle (±). Y claro, entre tanto ilustre pomposo, como no va a brillar el rey de las pompas es decir, el hijo putativo de la mismísima corrupción, si lo que menos le faltan son admiradores que queriendo o sin querer, en vez de ir a degüello con palabras llanas, van a centrarse en hacer negocio con espectáculos perifrásticos que no entiende ni su puta madre.

Feliz día de San Pedro y San Pablo.

Españazuela a 29 de junio de 2026.

 

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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