
«Mi respeto más absoluto a los jueces cuya toga está impoluta, no la de aquellos cuya capa de roña no deja ver el color negro de sus oscuros intereses»
En una democracia formal, la FG promueve la acción de la justicia, defendiendo la legalidad vigente, protegiendo los derechos de los ciudadanos, velando por el interés público, garantizando el estricto cumplimiento de la Ley.
La Abogacía General del Estado proporciona asistencia jurídica integral al estado, asumiendo la defensa de sus intereses, ejerciendo función consultiva, o de asesoramiento legal.
Los jueces son autoridades públicas investidos de potestad jurisdiccional, cuya función principal es la de impartir justicia, utilizando las herramientas que la Constitución les confiere. El CGPJ supervisa sus actuaciones. El poder político no puede interferirse en ninguna de sus instrucciones.
El Tribunal Constitucional controla que las leyes y tratados internacionales que el gobierno de turno firma se ajusten a la Carta Magna, garantizando los derechos fundamentales de la ciudadanía, además de resolver los conflictos de competencias entre el propio estado central y las diferentes CC.AA. El TC no es un tribunal de justicia, ni está por encima del Tribunal Supremo.
El Tribunal de Cuentas es el supremo órgano fiscalizador de la gestión económica del estado, y del sector público.
Así debería ser, pero, no lo es. Hoy día cuatro de las anteriores instituciones han desertado de sus funciones, dedicando su esfuerzo a defender otra causa menos noble, la defensa del sátrapa que los nombró. Tan simple y lamentable como parece. Por sus acciones los conoceréis, por sus carencias democráticas, también.
Patéticos los que hablan por boca de ganso, insufribles sus peroratas televisivas de viejos y fracasados revolucionarios, cuya única labor en este mundo siempre fue diferenciarse de aquellos que cumplieron con su sagrado deber buscando el bien general. Nada envejece peor que un carcamal que cree las estupideces que dice.
Sánchez ha trufado la maquinaria del estado con todo tipo de indeseables, por muy amigos suyos que sean. Esta basura no vino a servir, vino a enriquecerse a marchas forzadas. No es opinión, qué también, son las investigaciones de la UCO que día si y día también vemos reflejados en la prensa libre.
La “fiscalía general” ¿De quién depende?, en la contestación está la verdad absoluta, la triste y vergonzante realidad. Un fiscal general condenado por servir al sátrapa que le designó, en lugar de al estado al que nunca representó. La FG sanchista es la viva imagen del canalla al que sirven.
Resulta obsceno ver como algunos fiscales han usurpado la tarea de los abogados defensores, por tanto, podemos decir sin temor a equivocarnos que, con fiscales de esa condición los abogados que defienden a la delincuencia política son tan irrelevantes como innecesarios.
Repulsiva la grotesca actuación de la AGE, su actuación es más propia de una dictadura, en ella estamos, que de una democracia seria y respetable. Pocas veces se ha visto defender con tanto entusiasmo al presunto delincuente, como estamos viendo con los lacayos del sátrapa. La AGE sirve a los intereses del estado, nunca a los de un particular, tampoco a los intereses de un repugnante dictador.
Mi respeto más absoluto a los jueces cuya toga está impoluta, no la de aquellos cuya capa de roña no deja ver el color negro de sus oscuros intereses. Vomitivo el toque de silbato al que acuden aquellos cuya carrera hacia la fama será tan efímera como insustancial. Son lo que parecen, activistas a sueldo del gran corruptor.
El Tribunal Constitucional actual ya no es aquél cuya función estaba clara, éste, el que dirige Pumpido, ha caído tan bajo que no sabemos si ha sido por efecto de las cloacas sanchistas, o tal vez por el peso de su repugnante ignominia.
Cuatro instituciones corrompidas, al servicio del máximo corruptor. Si caen todas al completo bajo las garras del sátrapa, habrá caído la primera línea de defensa de nuestra democracia.
Mientras tanto el estafermo derrocha fondos públicos en publicitar ropa de mercadillo, otra astracanada del que solo vive para sobrevivir hasta el día siguiente. El que vive obscenamente, acabará deglutido por su propia imbecilidad.
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡¡VIVA POR SIEMPRE ESPAÑA!!
