(I) Cronografías. Un día en El Prado de 1656. Por Diego Pardos

Un día en El Prado de 1656. Cronografías

«Y si la historia se tapó en la Corte; si no sería conveniente que el vuelo de una niña hiciera pasar por perturbada a gente principal…»  

Primero la vi en un dibujo de Antonio Mingote. Aún estaba pensativo don Diego, o dormido; y ya iban entrando en la sala y -¡ay!- en nuestras vidas. Él no lo advierte, pero Margarita está lista. La preciosa niña, ¿intuye que algo va a pasar? Porque en otra escena, ante la mirada estupefacta de don Diego y de las meninas, la infanta sale volando, globo al que su vestido acampana y al que su infancia se aferra -perdida ya en el retrato, cuatro años más tarde-. Cómo supo don Antonio lo ya descrito es cosa de la cual habría de responder, así como de su amistad con el sevillano. Querríamos adivinarlo en la pintura de 1656, aun a costa de desvelar el misterio. 

 

De la historia de lo ignoto forma parte el regreso de la infanta; si nos lo han hecho creer y lo atestigua el mismo cuadro; y si la historia se tapó en la Corte; si no sería conveniente que el vuelo de una niña hiciera pasar por perturbada a gente principal… 

 

 La busco en mis devaneos mañaneros por las salas, o en las salidas a las luces del atardecer matritense, como si una inquietud enamorada y onírica me llevara de la mano para distraer mi desazón. 

 

 

 

Diego Pardos

Soy un hombre del franquismo, pues nací en Daroca en 1974. Pasé mi infancia en un lugar de la Celtiberia llamado Used y acudí a clases de bachillerato en Teruel, como Antonio Mingote (con resultados notoriamente distintos). En dos ocasiones gané (ex aequo) el Concurso de cuentos infantiles “Tertulia Goya” de Santander (años 2011 y 2015) y escribí la novela Las autonomuchas. El discreto exilio de Fernando Vizcaíno Casas (SND Editores, Madrid, 2018), con prólogo de Eduardo Vizcaíno de Sas. Y una segunda parte, en edición no venal. No contento con ello también colaboré en el periódico satírico La Gallina Ilustrada (2019-2020). Escribo, algunas veces, en el Diario de Teruel.

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