Otro secreto del universo: A veces el dolor era como una tormenta que surgía de la nada. El verano más claro podía terminar en un aguacero. Podía acabar en relámpagos y truenos.
Benjamin Alire Sáenz

«El Gobierno –convertido en un rey Midas magnánimo– ofrece el oro y el moro a toda causa que tiene por costumbre quedar fuera del alcance de posibles auditorías»
Da la sensación de que nos hemos empeñado en convertirnos en un pueblo triste, sin fuelle, sin vía de escape. Ningún cortafuegos sirve para ponernos a salvo de lo que tenga que ser. Siento insistir en ello, en que una especie de fatalismo desgranado poco a poco ha ido cayendo sobre nosotros, como un calabobos inadvertido que termina por molestar cuando nos hallamos expuestos a la intemperie, en la seguridad de que no hay vuelta atrás. Recordemos de qué forma ‘Salimos más fuertes’. El lugar exacto donde estamos ahora. Y si, en este porvenir inmediato, los cohetes prometidos están averiados o en verdad nos llevan a la luna.
Una vez más han jugado sucio con todos. Lo hacen siempre y no aprendemos. Con la mala fe de los peores desalmados, de la canalla que escupe por el hueco ennegrecido de una boca infecta. Ellos son así. A las claras. Van a lo suyo –lo nuestro– porque el Estado del bienestar les interesa enormemente, pero los sacrificios corren de nuestra cuenta, como no iba a ser de otra manera. Qué raras casualidades, oigan, qué sincronías más oportunas, las propuestas de austeridad que anticipan que el modelo de financiación del gasto social no da más de sí. Macron ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida a las medidas de contención del déficit presupuestario [1]. Y ahora, el canciller de Alemania, Merz, le sigue en esta hoja de ruta cuya implantación –según lo ha bautizado la izquierda– prevé un «otoño de crueldad social»[2].
¿Y en España, qué se ha dicho al respecto? Las palabras de Cayetana Álvarez de Toledo en el Campus de la Fundación Yuste, nos sitúan en el epicentro del terremoto por venir: ¿Qué estás dispuesto a sacrificar por defender la democracia y la libertad?
No dudo en qué responder, y a qué o a quiénes aplicarle la podadora. Los responsables son todos los que nos han metido en este berenjenal. Tiene guasa que un Gobierno incapaz de aprobar los Presupuestos Generales del Estado continúe en su función gestora con una hábil maniobra a fin de prorrogar los presupuestos anteriores [3], y que se jacte del aumento del techo de gasto con o sin fondos procedentes de la Unión Europea para actuar «desde la prudencia económica y la responsabilidad fiscal» [4]:
Lo cierto es que la ausencia de Presupuestos es una anomalía. Las cuentas que hay en vigor a día de hoy corresponden a 2023, y se aprobaron a finales de 2022. Es decir, en la anterior legislatura. Desde que se celebraron las últimas generales, ni rastro de la norma más importante de todo Gobierno. Y la intención de María Jesús Montero es negociar directamente los del próximo año.
Lo que se silencia es que solo al pago de los intereses de la deuda –que crece imparable [5]– España destinará este año el récord de 42.000 millones. Por lo visto, no es motivo de preocupación el hecho de que el Gobierno tiene muchos menos recursos para otras partidas que requerirían un mayor esfuerzo presupuestario [6]. Y como todos podemos advertir, la voracidad de los fuegos que han asolado, y asuelan todavía, buena parte de nuestro territorio demandarán ayudas que se aprobarán, pero veremos si finalmente llegan a su destino [7].
De este verano, además, ha trascendido otra imagen que pone en evidencia la contención del gasto familiar, que no está para darse alegrías, al constatar el aumento de terrazas vacías, lo que ha popularizado la expresión de «turista de bocadillo» para referirse a los españolitos de –hasta no hace tanto– clase media que se ven obligados a mirar la peseta al detalle, y no hacer castillos en el aire. A la hostelería no le han salido las cuentas ni con la clientela, ni por los precios al alza de materias primas, ni por los impuestos cada vez más asfixiantes [8].
Pero es extremadamente llamativa la largueza con la que aflojan la pasta cuando el asunto en el que gastarla lleva adjunto el calificativo de solidaridad o de cooperación. Entonces parece que no hay límites, y el Gobierno –convertido en un rey Midas magnánimo– ofrece el oro y el moro a toda causa que tiene por costumbre quedar fuera del alcance de posibles auditorías [9] o apelar a los buenos sentimientos de los esquilmados contribuyentes [10]. En definitiva, aunque no lo sepamos, se ve que somos ricos porque el dinero chorrea y fluye directo a miles de bolsillos, solo que nuestra torpeza nos impide recogerlo. Con toda seguridad, sería de gran ayuda que un hacker bueno, como Jaime Gómez-Obregón, el ingeniero que está destapando todos los chanchullos políticos de España, tuviera más repercusión y cundiera su ejemplo, para que otros defiendan hasta el último céntimo malgastado por las administraciones, esas que no dudarán en dejarnos con lo puesto.
Tan feo en lo ético como en lo estético, el gasto innecesario se dispara por doquier. Bruselas no duda en dotar con generosidad aquellos proyectos que sirvan al control de su narrativa [11] o a causas relacionadas con la sostenibilidad [12]. Y aquí, en nuestra patria, los politicuchos de las zonas devastadas priorizan la subida de su sueldo [13] porque ni se les pasa por la cabeza aquello de prevenir futuras catástrofes y reparar lo dañado [14]. Mejor para otra ocasión, sin prisas.
Para colmo, este final del verano tiene el regusto melancólico de que lo poco bueno que aún nos queda tiene las fechas contadas. Y se lleva por delante paisajes familiares y figuras inolvidables [15].
NOTAS_____
[1] El hachazo de Macron al gasto social en Francia
[2] La izquierda señala que se está gestando un «otoño de crueldad social»
[3] El PSOE vota contra la obligación constitucional de tener que presentar Presupuestos
[5] La deuda pública sube como no lo hacía desde el covid: 70.000 millones en lo que va de año
[6] Dedicar casi 42.000 millones de euros este año al pago de la deuda pública implica que esta partida es la tercera que más recursos «se come» de los Presupuestos Generales del Estado, por detrás de las pensiones públicas y las transferencias que se destinan a otras administraciones públicas, como la Seguridad Social o las comunidades autónomas. Implica, además, que el Gobierno tiene muchos menos recursos para otras partidas que requerirían un mayor esfuerzo presupuestario.
[7] 26 familias de Lorca siguen esperando las ayudas por los terremotos, casi 14 años después
La Palma sigue esperando ayudas de más de 100 millones del Estado para reconstruir fincas del volcán
Las ayudas no llegan al 35% de las localidades afectadas por la DANA
[8] Alarma en la hostelería por el ‘pinchazo’ veraniego: cae el gasto turístico y la rentabilidad
El gasto turístico en Andalucía cae un 9,5% en verano pese al aumento de turistas extranjeros
[9] La labor de Pablo Cambronero (@PabloCamPiq) es impagable. A través de las publicaciones del BOE y de otros canales oficiales ha sacado a la luz la ingente fuga de millones que se sucede, sin que a nadie parezca preocuparle:
¡URGENTE! CAMBRONERO destapa los 85 MILLONES de € que el GOBIERNO destina a COLOMBIA
¿Qué PINTA nuestro DINERO en COLOMBIA? CAMBRONERO saca a la luz los 84 MILLONES de €
OTRO despilfarro del GOBIERNO SÁNCHEZ: CAMBRONERO denuncia la friolera de 64 MILLONES de euros
[13] Sueldos, pactos y pluses en plena catástrofe: Paiporta, entre el barro de la DANA y el oro del pleno
[15] Descanse en Paz Manuel de la Calva, la mitad del Dúo Dinámico, que ha fallecido el 26 de agosto.

