Entrevista a Carlos Puigdemont, el capitán Maletero – Versión revisada (2026). Por Alonso de Madariaga

PRÓLOGO

 

Lo demandó el honor y obedecieron,
lo requirió el deber y lo acataron;
con su sangre la empresa rubricaron
con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes,
porque fueron fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como valientes lucharon,
y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,
querer a España su pasión eterna,
servir en los Ejércitos su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron vivir de otra manera.

Entrevista a Carlos Puigdemont

«En pleno mes estival, Alonso se desplaza a Waterloo (Bélgica) para entrevistar al insigne capitán Maletero en la Casa de la República»

Se dice que en toda familia hay un garbanzo negro y en la piel de toro tampoco nos podía faltar el nuestro en este siglo XXI. Nuestra insigne historia la han escrito héroes como Viriato, el Cid Campeador, don Pelayo, Hernán Cortés, Francisco de Pizarro, Blas de Lezo, Núñez de Balboa, María Pita, Agustina de Aragón, Elcano, Bernardo Gálvez… y un sinfín de héroes anónimos que entregaron su vida por España. Hoy toca entrevistar la antítesis del heroísmo: a un prófugo y cobardón redomado que presume de no conocer la vergüenza, al insigne capitán Maletero… Carlos Puigdemont.

 

     En pleno mes estival, Alonso se desplaza a Waterloo (Bélgica) para entrevistar al insigne capitán Maletero en la Casa de la República. Noche desapacible. Llueve a cántaros y el viento azota con fuerza los cristales de las ventanas de la mansión de 550 metros cuadrados donde reside como un marajá el prófugo Puigdemont. ¡Ni el Dioni en Brasil después del atraco al furgón blindado! Los truenos y rayos estremecen el palacete independentista. Un Audi Q5 de color naranja con un Mozo de Escuadra está dando una vuelta al perímetro de la “chabola” donde el capitán Araña se ha autoexiliado a mesa y mantel, a cargo de los Presupuestos Generales del Estado y huyendo de un traje a rayas. Otro Mozo de Escuadra (cuyo sueldo paga el Ministerio del Interior del Gobierno de España), que ejerce de ayudante de cámara, en una de sus habituales rondas nocturnas, abre la puerta de la buhardilla y se acerca sigilosamente, de puntillas, al camastro donde retoza el presidente en el exilio. Comprueba el estado del capitán Maletero; éste habla en sueños, suda profusamente y el corazón le palpita aceleradamente, parece salírsele por la boca, hiperventila, está angustiado, solloza, gime. Cogiéndole por el hombro al presidente cagueta, lo zarandea suavemente y éste despierta, entre soliviantado y aliviado.

 

MOZO

     ¡Muy Honorable! ¡Muy Honorable! ¡Despierte, despierte! ¡Es sólo una pesadilla! ¡No está ni la Guardia Civil ni la Legión!

PUIGDEMONT

     ¡Menos mal! ¡Qué alivio! Por un momento creí que me trincaban y me llevaban ante el juez Llarena. Esto no está pagado: ¡lo que hay que sufrir por la independencia! Cuando hablaba en sueños, ¿lo hacía en catalán o en español…?

MOZO

     En español, Muy Honorable. Aunque no he conseguido distinguir si el acento era de Jaén o de Almería. Lo que sí le puedo asegurar es que no era de Ubrique.

PUIGDEMONT

     ¡Qué pesadilla! Es como una maldición que me persigue. No consigo soñar en catalán. Tú, chitón. Que esto no salga de entre estas cuatro paredes. Ya sabes que los enemigos de la independencia también se encuentran infiltrados entre nosotros y se agarran a un clavo ardiendo para arremeter contra nuestros derechos históricos y tal y tal. La Republiqueta catalanista precisa de tu lealtad y de tu silencio sepulcral.

MOZO

     Usted puede estar tranquilo, Muy Honorable. Soy leal a usted, a la Generalidad, a Pujol, a la Virgen de Montserrat y a la crema catalana; como lo era mi jefe, Josep Lluís Trapero.

PUIGDEMONT

     ¡Joder, qué tropa! Trapero, ¡vaya modelo de dechado! Padeces un exceso de lealtades; me conformo con que cierres el pico sobre lo que ha pasado aquí esta noche. Ya sabes, ¡ni mu!

MOZO

     Muy Honorable, permítame sugerirle de nuevo que tal vez sería conveniente bajar unos grados la calefacción, no tanto por el bien del planeta, sino porque tanto calor calienta la cabeza y puede que sea la causa de sus pesadillas. Además, tal vez, si se quitase la peluca para dormir…

PUIGDEMONT

     El exceso de celo en el cumplimiento del deber te desequilibra y te hace perder la perspectiva de tu posición y grado. ¿Sabes lo que le pasó a Sansón cuando se dejó cortar el pelo por Dalila…? ¡Perdió su poder y, a partir de entonces, solo le acaecieron desgracias! La peluca es la fuente de mi inspiración y símbolo, estandarte y talismán tras el cual anda el catalanismo subvencionado… como la Virgen de Covadonga para los reinos cristianos durante la Reconquista. Además, a un héroe como yo, después de enfrentarse en solitario al Estado español, no se le puede pedir que sufra penalidades propias de un fugitivo. Por otra parte, cuantos más recursos dilapidemos del Estado, más lo debilitaremos. Nuestra lucha es en todos los frentes y, muy principalmente, en el plano económico; ¡pregúntale a Pujol! Cuanto más dinero les cueste mi estancia aquí, mayor predisposición tendrán a negociar una rendición sin condiciones por parte del Gobierno de España.

ALONSO DE MADARIAGA

     ¿Qué significa la Operación Cadaqués?

CARLOS PUIGDEMONT

     El pasado eterno, glorioso y heroico. La banda de la paella. Donde se decidió el golpe de Estado entre un plato de paella y una jarra de sangría, a son de Let it be; con el presidente a la guitarra y su guardia de corps como coro. ¡Aplausos asegurados! Lo estudiarán los niños en el colegio y los jóvenes en las universidades por los siglos de los siglos. Un hito histórico. Una epopeya.

ALONSO 

     ¿Quién desafinó más?

CARLOS

     Pilar Rahola. Ya sabes, va de primera dama y no deja de ser la bacaladera del Régimen. Desafina, da voces sin ton ni son. No tiene sentido del ridículo y siente un irresistible magnetismo por chupar micro. Sin embargo, como es lógico, no puede faltar en ninguna boda, bautizo o comunión del independentismo ultrasubvencionado.

ALONSO

     ¿Los ocho apellidos catalanes son esenciales para cualificar como pata negra del supremacismo catalanista? ¿En las provincias catalanas, el apellido se convierte en el criterio para otorgar legitimidad política e institucional?

CARLOS

     Es imprescindible certificar la pureza de sangre y los apellidos lo son. El factor genealógico es determinante para poder aplicar la discriminación positiva entre auténticos catalanes pata negra, bloqueando el acceso a los advenedizos. Para nosotros ha sido una ignominia el que un charnego sea presidente de la Generalidad de Cataluña, nazca en Iznájar (Córdoba) y, para colmo, se apellide Montilla, como los vinos, ¡para más inri! La madre superiora del nacionalismo catalán contemporáneo lo clavó en una entrevista concedida a Justo Molinero, en Radio TeleTaxi:

«Justo Molinero: ¿Le molesta que el presidente de la Generalidad sea un andaluz?

Marta Ferrusola: [Tras una larga pausa]. Un andaluz con nombre en castellano, sí. Me molesta mucho, mucho».

ALONSO

     ¿En qué consiste la discriminación positiva a la que haces referencia?

CARLOS

    La identidad catalana se hereda biológicamente y el acceso a vivir espléndidamente de los Presupuestos Generales del Estado no se puede ni democratizar ni universalizar: estamos en un juego de suma cero donde lo que gana un grupo lo ha de perder el otro grupo.

     Los apellidos sirven para hacer una criba entre la población con el fin de determinar quién merece el acceso a dichos recursos públicos; en palabras evangélicas, dividir al rebaño entre ovejas y cabras, entre ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Es verdad que todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros. Se trata de que una mayoría dividida ideológicamente financie sin rebelarse los privilegios de una minoría…, la élite. Más que eso, que el ciudadano de a pie considere un deber patriótico mantener nuestro insaciable tren de vida. En realidad, estamos hablando de una especie de derecho de pernada en el siglo XXI.

ALONSO

     ¿Y los problemas de la calle cuándo entran en la ecuación del político devorador de recursos?

CARLOS

     La prioridad es que el sujeto fiscal sostenga y garantice la red clientelar del político de turno para que este pueda trocear y repartir la tarta. El papel asignado al pardillo es el de la creación de riqueza, y el del político, el de la redistribución arbitraria de la misma. El quid de la cuestión está en predicar la igualdad mientras te aferras con uñas y dientes a los privilegios.

     ¿Los problemas de la calle? Como te explico, la casta política vemos el asunto desde otra perspectiva; nos aplicamos a nosotros mismos las palabras de Jesucristo: «Porque pobres tendréis siempre con vosotros y podréis hacerles bien cuando queráis; pero a mí no me tendréis siempre». De modo que nuestro vínculo con el obligado tributario no es uno de reciprocidad; más bien es asimétrico, extractivo, de explotación fiscal. Resumiendo, el ciudadano, como unidad recaudatoria, no es el fin último de nuestras políticas, sino el material fungible con el que fabricar nuestro propio bienestar.

ALONSO

     ¿Cómo definirías a la élite?

CARLOS

     La élite la conforman quienes, mediante una demostración de fuerza unilateral, no negocian con la calle ni piden permiso. Toman… lo que quieren. Quienes son capaces de convertir su voluntad en hechos consumados. Max Weber, al definir el poder, señala a quienes lo ostentan: 

«Poder significa la probabilidad de imponer la propia voluntad, dentro de una relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sea el fundamento de esa probabilidad».

     La élite es el grupo minoritario que no precisa del consenso, sino que decide, manda y ejecuta esa voluntad «cualquiera que sea el fundamento»; es decir, sin importar el origen de la legitimidad, mientras el grupo mayoritario, anestesiado y fatigado rehuye la confrontación y… traga. Los deseos particulares de la élite se convierten en realidades institucionales una vez que son recubiertos con el barniz de la legalidad. De hecho, el poder lo ejerce quien puede. Por algo al elemento subordinado, al contribuyente, se le define administrativamente como sujeto pasivo.

ALONSO

     Volviendo al factor determinante de la clasificación social: ¿Cómo se determina qué apellidos son catalanes y cuáles no? Por ejemplo, miro los apellidos más frecuentes entre la población catalana y encuentro que los veinte primeros son: García, Martínez, López, Rodríguez, Sánchez, Fernández, Pérez, González, Gómez, Ruíz, Jiménez, Martín, Moreno, Hernández, Muñoz, Díaz, Romero, Torres, Álvarez, Navarro. Sin embargo, los apellidos de los presidentes de la Generalidad de Cataluña desde 1977 son: Tarradellas, Pujol, Maragall, Montilla, Mas, Puigdemont, Torra, Aragonès e Illa.

     Yo diría dos cosas. Primero, que los apellidos más comunes en las provincias catalanas son, a la vez, los más comunes en toda España. Segundo, que existe una brecha de representatividad entre la composición sociológica de la ciudadanía en Cataluña y las élites que la gobiernan. Es decir, que hay un mecanismo de selección/exclusión que favorece el enquistamiento y la continuidad de una determinada burguesía en los centros de poder que gestiona el reparto de la tarta o los Presupuestos Generales del Estado.

CARLOS

     Exacto. Es la idea que subyace tras la definición de discriminación positiva: es positiva para la élite y negativa para el ciudadano, o limón a exprimir. La renovación de élites en una sociedad no puede basarse en el mérito y la capacidad. No es bueno para la identidad nacional que la diversidad de la calle permee los centros de decisión y reparto. La élite nos organizamos para conservar nuestros privilegios, mientras que el populacho está fragmentado, dividido y desorientado. La ideología es el instrumento que utilizamos para conservar el monopolio y la gestión de los recursos públicos. En el fondo la burguesía tradicional quiere gestionar el reparto de la tarta: «Quien parte y reparte, se lleva la mejor parte».

ALONSO

     Regresemos a Montilla; ¡por lo menos tenía palique, labia!

CARLOS

     ¡Menos cachondeo! Le apodamos el ‘apollardao’: no hablaba catalán, pero es que tampoco español. Para firmar en el libro de honor necesitaba una chuleta… ¡Hideputa!

ALONSO

     Echemos una mirada a los estatutos de la pureza de sangre, a los ocho apellidos catalanes y a tus raíces. Tengo entendido que tu abuela materna se llamaba Manuela Ruiz Toledo, natural de Jaén y de padres almerienses. Tus bisabuelos, por parte de ella, José Ruiz Valdivia (picapedrero de profesión) y Joaquina Toledo Valero. Genéticamente, eres impuro; sangre andaluza corre por tus venas. Se te puede considerar un catalanista advenedizo que nunca gozará del estatus de pureza de sangre que exigen los cánones pujolescos. Siempre serás un sospechoso. La sangre charnega estará contigo hasta el final de tus días… ¡como Rufián!

CARLOS

     ¡No jodas! ¡Eso no! ¡No puede ser como ese farfollas! El escudero de fray Junqueras. A Rufián le separa una generación de las cavernas. No tenemos nada en común, ¡ni lo invité a la paella en Cadaqués…! ¡Ni siquiera milita en mi partido!

ALONSO

     Por tus venas corre sangre del sur de Despeñaperros. ¡Ya sabes tú lo que opina Pujol de los andaluces…! No cumples con los estándares que necesita un mito del catalanismo pujolesco. Muerto Franco plácidamente en su cama, un año después (1976), Pujol se echa al monte y publica el libro La immigració, problema i esperança de Catalunya, del que cito textualmente:

«El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido (…) es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. E introduciría su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir, su falta de mentalidad».  

CARLOS

     Florenci Pujol [«el de la deixa»; en catalán, la herencia], acostumbrado a apostar a caballo ganador, dio por hecho como muchos otros que Hitler ganaría la II Guerra Mundial y por eso matriculó a Jordi en el Colegio Alemán de Barcelona durante los años del III Reich. Allí mamó una ideología nazi que acabaría contagiando al núcleo duro del nacionalismo catalanista excluyente. Él ha pensado por nosotros y diseñado nuestro mapa mental al adoptar una visión que nos proporciona un sentido de pertenencia. Es precisamente la jerarquía antropológica lo que justifica y preserva el «negocio familiar» de la élite catalanista.

     En cualquier caso, con respecto a mis antepasados, no se pueden enterar ni Jordi Pujol ni Marta Ferrusola. Ya sabes, Pujol para nosotros es el auténtico Santo Padre y no el impostor de Bergoglio, que por no ser, ni es católico. Es un masón infiltrado en el Vaticano. De todas las maneras, lo de mis apellidos es un secreto de Estado de la Republiqueta catalanista en ciernes. Soy un héroe nacional y se me presuponen los ocho apellidos catalanes. ¡Madre mía! ¡Como se entere el papafrita y soporífero Lluís Llach…! Modestia aparte, nos separa un abismo, no se puede comparar conmigo cuando, entonado por un buen güisqui a cargo del Fondo de Liquidez Autonómico, a la guitarra salgo por Let it be, acompañado por el coro rociero La banda de la paella de Cadaqués.

ALONSO

     Por Lluís no te preocupes, permanecerá más callado que el bachiller Montilla… ¡si eso es posible! Tenéis mucho en común, ¡vuestras raíces sureñas! ¿Sabes que su segundo apellido es Grande? Sí, su abuelo materno era extremeño. Y toda su familia era más de derechas que Franco. En definitiva, ninguno de vosotros dos cumplís con los requisitos del estatuto de la pureza de sangre catalanista. Pero el agua pasada no mueve molino y, liándote la manta a la cabeza, el 10 de octubre de 2017, como presidente de la Generalidad de Cataluña, proclamas lo siguiente:

 «Como presidente de la Generalitat asumo al presentarles los resultados del referéndum ante el Parlamento y nuestros ciudadanos, el mandato de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república».

     La República más breve de la historia de la humanidad dura exactamente ocho segundos. Y cuando las masas enardecidas están en pleno embeleso, en éxtasis, les arrojas un jarro de agua fría:

«Proponemos suspender durante unas semanas la declaración de independencia para entrar en una etapa de diálogo».

     Vienes a decir que vas de farol y que colorín colorado este cuento se ha acabado, y el 30 de octubre pones tierra de por medio. ¿Cómo fue tu heroica huida la noche de autos? ¿Informaste a Junqueras de que ponías pies en polvorosa?

CARLOS

     Yo sabía que podía ser más útil a la causa del independentismo desde una mansión con servicio y escolta incluidos— en el extranjero. Por eso, engañé a propios y a extraños. Fue mi jugada maestra. Le juré y perjuré a Junqueras y a los otros pringados:

«Yo asumiré toda la responsabilidad como líder natural que soy. Recuerda, ¡el mundo nos mira! Como presidente de la Generalidad, me corresponde dar la cara ante la justicia. No dejaré a nadie atrás. Pase lo que me pase, ¡Oriol, resiste! Nos detendrán, nos juzgarán y nos encarcelarán. Pero pasaremos a la historia como auténticos héroes. Sin España, carecemos de héroes y de historia. Necesitamos tanto lo uno como lo otro. Este será el génesis. Seremos leyenda. Los niños sumidos en la inmersión lingüística no tendrán más remedio que estudiar y memorizar nuestros nombres y esta hazaña en las madrasas catalanistas».

     Como capitán al mando, insuflé moral con un discurso épico al bien comido y mejor bebido de mi subalterno. Le relaté la heroicidad numantina de los hispanos en Numancia; cómo resistieron a los romanos hasta la muerte. «Fray» Junqueras hizo una pausa, se quedó inmóvil, me miró raro, de lado, pero tragó como un pardillo y se lo comunicó al resto de los empanaos que más tarde acabarían con sus huesos en el trullo.

     Me inspiré en el capitán Araña y se la di a todos con queso. Como un buen 007 que se precie, preparé anticipadamente mi fuga de España con mi círculo más íntimo, con Marcela, mi costilla rumana. Desde nuestro casoplón en Gerona se inició la fuga más famosa de la historia. Tuve la originalidad de esconderme en el maletero del coche de mi esposa. Los Mozos de Escuadra que custodiaban mi casa se fijaron en que no iba nadie en el coche salvo Marcela. ¡No podía fiarme de nadie! El CNI y la Guardia Civil tenían agentes infiltrados entre mi escolta personal. Antes de cruzar la frontera, en un túnel, me aguardaba un Mozo en otro coche e hicimos el cambiazo… de maletero a maletero. Cuando crucé la frontera, ya en Francia, salí del maletero. Descorché una botella de cava y brindamos por fray Junqueras y la banda de los pringaos. ¡Ya ves, aquí me tienes de presidente mantenido del Consejo de una República que no existe! Viviendo a cuerpo de rey en una mansión, con servicio, y sin pegar un palo al agua.

ALONSO

     Mikel Lejarza, El Lobo, quien estuvo infiltrado en ETA, escribió conjuntamente con Fernando Rueda el libro Yo confieso. 45 años de espía. Cuenta que se le encargó a Mikel infiltrar a alguien en la organización terrorista Terra Lluire. El topo infiltrado, Josep Maria Aloy, hizo bien su trabajo y, en el verano de 1992, con la Operación Garzón, se detuvo a 45 personas. El Lobo se fue de la lengua en dicho libro: 

«Su historia la tendría que contar él. Yo solo puedo añadir que cuando se cerró la operación, en junio de 1992, salió cien por cien perfecta. Detuvieron a todos los miembros de Terra Lliure, aunque algunos de los sospechosos no llegaron a involucrados por diversos motivos. En los ambientes de ese grupo terrorista estaba, según me contó Chema y me corroboró el jefe del operativo del servicio, Oleguer Pujol, el hijo pequeño de Jordi Pujol, que se largó a Francia. La vinculación de Oleguer se calló por ser hijo del presidente de la Generalitat catalana. Otro que estaba en esos ambientes fue Carles Puigdemont. Era uno más entre todos los que estaban controlados, y se quitó de en medio. Olió la operación policial, se pidió un año sabático en su empresa y se largó de España».

CARLOS

     Nunca he sido de dormirme en los laureles. Quien no corre, vuela. Oleguer me sopló que iba a haber una detención… y puse pies en polvorosa, caminito de Suiza. ¿Por qué no avisamos a los demás? La independencia exige sacrificios. Una detención masiva de militantes de Terra Lluire, previa a las Olimpíadas del 92, tendría una amplia repercusión mediática internacional. Era bueno para la causa. No se puede ser independentista de boquilla, de golpe en el pecho y flagelación fingida. Hay que dar la cara y asumir sacrificios personales. La Republiqueta no es gratis.

ALONSO

     Cambias de chaqueta con la misma facilidad que de coche… ¡Cualquiera te presta dinero! He estado hurgando en tu currículum académico y me surgen dudas, como a santo Tomás. Me meto en la página oficial del Parlamento Europeo, donde aparece la biografía de los eurodiputados. Bajo el epígrafe de “Formación (títulos y diplomas)” no aparece ninguna licenciatura ni diplomatura, sino unos misteriosos y enigmáticos Estudios de Filología Catalana en la Universidad de Gerona… [Posteriormente (20/05/2026) a esta «entrevista», la telegráfica información con respecto a tus datos académicos en el Parlamento Europeo se ha esfumado como por arte de magia]. 

CARLOS

     Me has pillado. Inicié los estudios de filología catalana en la Universidad de Gerona…, pero como me aburría como una ostra, los abandoné. Allí fue cuando descubrí que lo mío no era lo de hincar codos. En realidad, las noches eran cortas y, entre cubata y cubata, descubrí que mi vocación era la de periodista del régimen.

ALONSO

     Lo tuyo parece una patología: si no abandonas… te fugas. En el currículum supracitado también te colocas la medalla de periodista y corrector de pruebas. Además, en la biografía oficial de los diputados al Parlamento de Cataluña para la IX legislatura, apareces en tu currículum como licenciado en periodismo, sin aportar más datos. ¿En qué universidad te graduaste de Periodismo?

CARLOS

     En la universidad de la vida. En realidad, estaba sobradamente preparado y no deseaba empezar a trabajar en dicha profesión estando condicionado por la formación académica. Quise partir de cero: descubrir el fuego y la rueda por mí mismo. Académicamente soy autodidacta, aunque tengo el bachiller. Como te he dicho, nunca me fue lo de meterme en faena y aplicarme a los estudios, ya sabes… las noches son efímeras. He sido más de guitarra y cubata. Se me conocía como el Beatle de Amer (mi pueblo).

     Como la empresa privada nunca supo valorar mi talento, he ejercido de periodista sin título—, principalmente en medios de comunicación subvencionados y a cargo del presupuesto. Lo mío ha sido vivir espléndidamente de la mamandurria del independentismo. Mis alternativas estaban claras: ejercer de periodista del régimen o ir a trabajar a la intemperie, en la vendimia, a Francia. Lo de agachar el lomo nunca ha sido lo mío. 

     Alonso, es hora de que te caigas del guindo: el acceso y permanencia en el poder no es fruto del mérito y la capacidad, sino de controlar el relato, alterando la percepción del apoquinante el limón a exprimiry tener la habilidad de un equilibrista para gestionar la crítica.

ALONSO

     ¿Cuál es el sector de mayor peso e importancia en la economía catalana, el de mayor valor añadido?

CARLOS

     Si me preguntas a mí, te respondo sin ningún género de dudas que es el independentismo: la mayor agencia de colocación y de destinos, el sector público-identitario, que es la industria que nos da de comer espléndidamente a todos aquellos a quienes no nos gusta agachar el lomo y que, como resultado, somos las víctimas de un sector privado que nunca ha sabido valorar nuestro talento. 

ALONSO

     ¿Quién es el limón a exprimir?

CARLOS

     Quien sufre en sus carnes y en su bolsillo las consecuencias de una discriminación positiva que favorece a la élite: el obligado tributario que financia el Fondo de Liquidez Autonómico, el pufo de Banca Catalana, las «embajadas» catalanas y la constelación infinita de empresas y chiringuitos independentistas.

ALONSO

     ¿Qué ha supuesto el Régimen del 78?

CARLOS

     Un régimen político que fue creado como una máquina insaciable de captar recursos para distribuirlos entre la élite. Es la fuente inagotable de alimentación y engorde de la clase política, con las miríadas de satélites que orbitan a su alrededor. En esencia, todo lo que subsiste a costa del sector productivo. Así que el reparto de la tarta se realiza en el vértice de la pirámide, mientras que se ejerce un incremento fiscal continuo sobre la base de la pirámide social Sintetizándolo: mientras la plebe es dividida mediante cuestiones ideológicas e identitarias, el Régimen caníbal del 78 nos devora como Saturno, comiéndose a sus hijos… a impuestos.

ALONSO

     Los toreros y los soldados se encomiendan a una Virgen o a un santo antes de acometer su empresa. ¿Tú te encomiendas a alguien?

CARLOS

      Sí. Tengo la estampa de un santo sobre mi mesilla de noche. Antes de emprender una fuga, me encomiendo a san Escaqueo Mártir. ¡Funciona, créeme! La Operación Maletero fue una auténtica retirada táctica introduciendo mi honorable persona en el maletero del vehículo de mi parienta; resultó una exfiltración estratégica ante un dilema existencial: no hay victoria sin fuga y, entre misión o mansión, escogí lo segundo. Metido en el maletero, reflexioné y comprendí que la independencia no podía sobrevivir a mi persona. La independencia no es gratis: exige sacrificios de todos aquellos que vivimos del momio.

ALONSO

     El duque de Ahumada redactó el Reglamento de la Guardia Civil en el año 1844, dice su artículo 1.º: «El Honor es la principal divisa del Guardia Civil. Debe, por consiguiente, conservarse sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás». ¿Cuál es la visión del político profesional sobre este patrimonio inmaterial que exige una conducta intachable y donde la palabra dada está por encima de la propia vida? 

CARLOS

     La moral, la honra y el sacrificio personal están sobrevalorados.  En el mundo de la política sabemos que la supervivencia política tiene un precio que pagar: el honor y la reputación. Digamos que llegamos a la política con los deberes hechos; y no es que perdamos la inocencia al llegar a ella, sino que venimos ya con el honor perdido. No se contempla el sacrificio por el colectivo; es al revés: el colectivo ha de soportar el peso del sacrificio mientras la casta política asegura su propio bienestar y blinda su futuro patrimonial. Entre sacrificar la comodidad o la reputación, elegimos lo segundo.

ALONSO

     ¿Se convierte en un capital simbólico y económico tu fuga de la justicia española, convirtiendo ese poner pies en polvorosa con nocturnidad y alevosía en un estatus de exiliado político en el palacete de Waterloo? ¿Acrecienta su valor de mercado la persona que se arrima a tu ilustre persona? ¿Se vive bien de la patológica lloriquera permanente, las rentas públicas y el privilegio feudal, exigiendo la independencia de las provincias catalanas? ¿Estamos ante un  caso de clientelismo político disfrazado de programa televisivo?

CARLOS

     ¡Pregúntaselo a Marcela, mi mujer! La Diputación de Barcelona le paga 90 000 € al año; es decir, 7500 € al mes por un programa semanal de dos horas llamado The Weekly Mag. O sea, la hora sale por 937 €. ¡Es un chollo! En la empresa privada no ha encontrado ninguna oferta como esa; ¡no saben valorar su talento! En Cataluña no se vive nada mal siendo la esposa del prófugo con flequillo. ¡Porque yo lo valgo! En esencia, la gestión y distribución del dinero público se ajusta a los criterios de afinidad política y proximidad familiar, y no tanto al mérito o la capacidad. Quienes nos sacrificamos por la causa merecemos a cambio ciertos privilegios, como lo pueden ser los beneficios materiales. ¿Qué sentido tiene ser un mito viviente del independentismo desmelenado si no puedes vivir a cuerpo de rey? ¿Cómo, si no, se podría distinguir a un líder autoexiliado, de un vulgar prófugo de la justicia?

ALONSO

     ¿Cuál es el currículum académico de tu mujer? Estoy en ascuas, busco y rebusco… y nada de nada. Parece un misterio, como el de la ubicación de la tumba de Cleopatra. De nuevo, me encuentro con la constante inamovible: el misterio, la incógnita, digno de un programa de Íker Jiménez… como en tu caso. De tal palo, tal astilla: formación en la Universidad Alexandru Ioan Cuza (Rumanía): «comenzó la carrera de filología inglesa», “compaginó sus estudios con la participación en una compañía de teatro”. En ningún lugar encuentro que tenga diplomatura o licenciatura alguna. En 1998, con 22 años, conoce al capitán Maletero… ¡y vida resuelta! Se cumple el dicho: Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

     Sin embargo, Andreu Barnils nos la presenta como una persona de grandes notas académicas y una gran estudiante, rematando con un etéreo y esotérico triplete académico: «Marcela Topor (1976) es periodista, filóloga inglesa, filóloga francesa y esposa del presidente Carles Puigdemont». Tu media naranja se viene arriba y, sin cortarse un pelo, presume de haber estudiado en la universidad más antigua y de mayor prestigio en Rumanía… No sé, algo se me escapa. A priori, diría que esto de la independencia es una inmejorable salida profesional y un gran negocio para multitud de mediocres y vividores sin escrúpulos.

CARLOS

     La ética es una trampa mortal. En la naturaleza, la lucha por los recursos no conoce límites ni moral alguna. Es una pelea a brazo partido por la supervivencia en la que vencen los más fuertes o los más espabilados. Los caciques de las provincias catalanas, igual que nos inventamos la historia de este gran imperio que fue Cataluña, nos inventamos nuestro currículum académico. Dos por el precio de uno. ¡Y nos va de maravilla! Unos tienen que hincar codos, dejarse las pestañas y privarse de casi todo para poder costearse sus estudios universitarios, con el fin de intentar alcanzar una estabilidad laboral soñando con un sueldo de 1500 euros, y los más listos vivimos como rajás a costa del Fondo de Liquidez Autonómico… y sin pegar un palo al agua.

     Por este motivo, en el año 2022, Cataluña (nosotros, los que gestionamos los fondos) acaparaba 120 000 millones de euros de dicho fondo, mientras que Madrid pillaba sólo 4700 millones de euros. Ahora, añade los 140 000 millones de euros de los Fondos Europeos para España y comprenderás por qué David Madí escudero de Artur Mas se refirió al reparto del botín de estos millones como «una merienda de negros». Socializas las pérdidas y privatizas los beneficios. Hacerte la víctima es lo más rentable en esta España autonómica. En última instancia, el dinero público no es de nadie. Un político profesional te diría que lo inteligente no es producir riqueza, sino colocarte en la parte de embudo por donde pasa el dinero público. Puedes currar o hacer que otros curren para ti. El que no llora, no mama.

ALONSO

     ¿Qué hay de los principios? ¿Dónde queda la ética?

CARLOS

     Lo que se pregunta el político profesional es lo siguiente: ¿Merezco o no dicho prebenda? «To be, or not to be: that is the question»: entre el esfuerzo y el privilegio, entre tener o no tener, se opta por lo segundo. Porque el político de raza llega a la profesión habiendo resuelto todas sus dudas morales; por eso, ante el dilema: principios o privilegios, aplica la regla de oro y escoge siempre lo segundo.

ALONSO

     ¿Qué hay de Alberto Núñez Feijoó?

CARLOS

     Le voy a arrancar de su tibieza congénita, fruto de la comodidad del sofá de su salón y de su perpetua ambigüedad calculada en ese «sí, pero no»; para exigirle un acto público de compunción en el que admita que habla catalán en la intimidad, que el canal de televisión que ve en casa es TV3 y que ponga la bandera independentista catalana (la cubana) en su despacho. Después, le recordaré aquello de Roma traditoribus non praemiat (Roma no paga a traidores).

ALONSO

     ¿Pedro Sánchez?

CARLOS

     A Perico el de la Tesis, si quiere seguir en la poltrona de la Moncloa y no visitar Alcalá Meco, va a mear sangre. Tendrá que venir a Waterloo, a la Casa de la República, y ante las cámaras, darme un beso en el culo. Después le pediré mi amnistía vía expeditiva; me presentaré a las próximas elecciones. Quiero ser reelegido presidente de la Generalidad en 2026. Además, deberá expulsar de la carrera judicial a mi inquisidor mayor, al juez Llarena. ¡Ah! Me tiene que conceder el marquesado de Amer, mi pueblo.

     Voy a humillar a España como nadie lo ha hecho: un prófugo de la justicia –no unas elecciones democráticas, no el pueblo español— decidirá quién es el futuro presidente del Gobierno de España. El capitán Maletero tiene la sartén por el mango. España ha decidido suicidarse con el fatídico régimen del 78 y tanto nosotros como la ETA se lo vamos a servir en bandeja de plata. Otegi y yo interpretaremos el papel de Salomé y ofreceremos la cabeza de san Juan Bautista ante Herodías. España ha sido derrotada por un prófugo y por unos terroristas.

ALONSO

     Sobre tu repertorio de exigencias te hago una precisión: los títulos nobiliarios los concede el Rey…

CARLOS

     Que se lo monte como quiera Perico. Es su problema. Que le ofrezca a Felipe VI el regreso a España de Juan Carlos I a cambio de mi título nobiliario. 

     En el año 2015 se le atribuALONSOía al clan Pujol (la Familia) 3300 millones de euros: 2400 en Panamá y 900 en Belice. Parece que, mientras Pujol se desgañitaba públicamente con aquello de «¡España nos roba!, quienes se lo llevaban crudo era él y su banda familiar. El periodista Jaume Reixach, quien hizo un seguimiento pormenorizado de los chanchullos financieros de los Pujol, se enardecía contándolo todo en el 2015 ante la comisión de investigación del Parlamento de Cataluña. ¿Qué te parece?

CARLOS

     Pujol es el padre contemporáneo de la patria catalana. Como la Santísima Trinidad, el Longímano es: el padre santo, la Virgen de Montserrat y Dios… todo en uno. La salvación se la debemos a él. Como Jesucristo, ha hecho milagros multiplicando y distribuyendo el maná estatal  y europeo entre su camarilla más próxima. La burguesía catalanista pasa de enriquecerse gestionando empresas, favorecida durante el franquismo, a forrarse gestionando caudalosos ríos de pasta del Estado y de los fondos de la Unión Europea con la democracia. El negocio del siglo. Siempre nos adaptamos a los tiempos. La pela es la pela. 

     Por otra parte, la construcción de la nación catalana desde la nada no puede ser gratis. Todos tenemos que arrimar el hombro haciendo sacrificios que implican asumir unos gastos. No podemos esperar que los líderes de la patria sean héroes y encima tengan que pagar la convidá con su patrimonio neto. El desgaste personal, los desvelos noche sí y noche también, el sufrimiento, la angustia de sentir en la nuca el aliento de la Guardia Civil, el relegar tus intereses económicos personales a un segundo plano por causa de Cataluña; todo esto tiene un coste, y es justo recompensar con alguna mordida o pellizco a quienes llevan todo el peso sobre sus frágiles hombros y lo dan todo por la construcción nacional. Ponemos el cazo y nos llevamos la pasta a paraísos, no terrenales o celestiales, sino fiscales.

     Es vital la viabilidad económica de quienes llevamos el insoportable peso de la lucha por la independencia. La moral y la ética pasan a un segundo plano (o a ninguno) cuando hablamos de valores innegociables. Estamos hablando de valores sagrados, como lo es inventar un país, un himno, una bandera, una historia propia creada a nuestra imagen y semejanza. Todo esto no es medible materialmente. Si todo este esfuerzo y sacrificio lo cuantificamos en dinero que viaja de aquí para allí, de mano en mano, de paraíso fiscal en paraíso fiscal… lo estamos banalizando, desacralizando. 

     Hemos de renegar del pensamiento terrenal y materialista de Shylock, en El Mercader de Venecia, y saltar a una dimensión superior, a la espiritual. San Pablo nos advertía de caer en la fatalidad de endiosar al dinero: «porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores» (1 Timoteo 6:10). Cuando la duda nos asalta sobre cómo se gestiona el dinero público, sobre su origen o su destino, esto puede extraviarnos de la fe en el fin último, que es la construcción de Cataluña. El pardillo integral, el mileurista y los beneficiarios de las paguicas diversas han de renunciar a pensar por sí mismos y a alimentar ideas heréticas leyendo sentencias judiciales que señalan a los nuestros como extraviadores del dinero público. Han de ponerse las anteojeras del supremacismo catalanista y exclusivamente alimentarse moral y espiritualmente de TV3 y de El Punt Avui. Hay que nutrir periódicamente la fe en el movimiento nacional, sin dejar espacio para la duda letal. Lo importante no es si nuestro líder roba, sino que es de los nuestros. Sin fe ciega en nuestros mandamases, el castillo de naipes, que es el independentismo pedigüeño, se derrumbaría.

ALONSO

     ¿Se merece un mausoleo Jordi Pujol, como él mismo expresa en sus memorias?:

«En todo caso, he sido un presidente importante. Hasta los adversarios lo reconocen. Quizá sí, pienso las mañanas de Navidad, que tendré que ser enterrado en un panteón de prohombre, si se me permite decirlo». 

CARLOS

     No podemos aspirar a que nuestros ilustres restos descansen en una Cripta Real, como la que tienen los reyes de España en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, al carecer de linaje real en los condados catalanes. No obstante, ameritamos un equivalente basado en nuestro hecho diferencial, que justifica nuestros privilegios funerarios. Por este motivo lo que Pujol quiere decir es que, los prohombres que vivimos a costa del momio de Cataluña, nos merecemos un mausoleo conjunto que sirva de lugar santo de peregrinaje catalanista, donde sea recordado nuestro legado inmortal a la historia de Cataluña y se nos reverencie. Un sitio donde la evasión fiscal y la huida no sean pecado, sino virtud. La ubicación ideal sería en la montaña sagrada de Montserrat, en el monasterio, bajo el manto espiritual de la Moreneta. 

     En realidad, somos algo más que estadistas y reyes; somos fundadores, profetas, semidioses, mesías y mitos vivientes. Pujol y yo hemos sido los escultores, los padres creadores de una nación que nunca existió como tal. Al final, la legitimidad del poder político ha desplazado a la legitimidad de la sangre. Nos merecemos un monumento que nos haga inmortales, una Jerusalén propia con un templo donde se veneren nuestros huesos como reliquias sagradas, un lugar destacado en el Olimpo de los dioses. 

ALONSO

     Has sido presidente de la Generalidad de Cataluña y también prófugo. ¿Qué te gustaría ser?

CARLOS

    Tengo nombre de emperador y siento la llamada a ocupar un lugar destacado en la historia como emperador de los Países Catalanes, conquistando el Rosellón francés, Andorra, Aragón, el Levante, las Islas Baleares, la Barcelona sarda de Alguer (Cerdeña)… y Almería.

ALONSO

     ¿Almería?

CARLOS

     Es la tierra de mis ancestros. Además, tiene unas playas maravillosas.

ALONSO

     ¿Tocarías algo con la guitarra? Como en Cadaqués con la banda de la Paella…

CARLOS

     Te voy a confesar dos cosas: una de mis grandes pasiones es el flamenco. Cuando estamos a solas en casa, echamos las cortinas y Marcela me pide que me ponga el traje de flamenco con mi camisa de topos y mi sombrero cordobés levemente ladeao. Entonces, a la guitarra, le toco algunos palos cantando. Ella se pone a bailar con su vestido de volantes. La otra confesión: hoy en Waterloo, en el exilio, donde hace más frío que pelando rábanos, siento más que nunca nostalgia de España, una nación de verdad con más de 500 años de historia que construyó un imperio donde no se ponía el sol. ¡Sólo de pensarlo se me hiela la sangre y se me hace un nudo en la garganta…!

CARLOS

     Durante toda la entrevista me ha llamado Carlos en lugar de Carles, ¿por qué?

ALONSO

Te llamaré Carlos hasta que los niños castellanohablantes puedan estudiar en español en una región de España como lo es Cataluña.

 

Alonso de Madariaga

Natural de una Barcelona maravillosa, abierta y cosmopolita que ya no existe. Exiliado lingüístico, hui de la dictadura del KKK catalanista. Heredé el humor de mi padre, Cervantes y Quevedo. Me gusta entrevistar (in absentia) a personajes públicos inaccesibles e importunarlos con preguntas políticamente incorrectas aderezadas con un puntito de ironía y de sarcasmo. ¡Vamos, que les ajusto las cuentas! Graduado en Criminología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, mención o especialidad en Psicología de la Delincuencia.

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