(30) 500 Palabras: Crónicas de un vendepatrias. Por Antonio E.

Crónicas de un vendepatrias.

«El historial de este vendepatrias es tan extenso como su traición, pero no tan grande como el odio que hacia él sienten millones de españoles»

Nunca en nuestra historia había ocurrido que un presidente del gobierno traicionara de esta forma tan indigna y barriobajera a la nación española. Pedro Sánchez no solo pasará a la historia por haber saqueado inmisericordemente la nación y a sus ciudadanos, sino también por haber permitido, con pleno conocimiento, que un país hostil con España haya invadido una parte imprescindible del territorio nacional. 

Permitir, con criminal aquiescencia, que hordas de marroquíes se adueñasen durante días de la ciudad de Ceuta, dejando a su población a merced de la chusma de una potencia extranjera, poniéndolos en peligro, ha sido la gota que ha colmado el vaso de nuestra paciencia. 

El historial de este vendepatrias es tan extenso como su traición, pero no tan grande como el odio que hacia él sienten millones de españoles. Cobarde por definición, criminal por el acto que acaba de cometer. Cobarde porque actúa a traición y desde su cargo, criminal porque con su traición lo único que pretende es asesinar vilmente a la nación española. 

Qué sabrá el moro de Pedro Sánchez, para que este sinvergüenza permita que la seguridad de los ceutís y la integridad del territorio nacional se haya puesto en grave peligro. Qué trata de esconder, como para dejar desguarnecida y a merced de decenas de miles de enemigos enviados por el gobierno marroquí para hacer el gran ensayo de la invasión que más pronto que tarde se habrá de producir. Qué hay detrás de la falta de medios en la lucha contra el narcotráfico en nuestro país, dando lugar a episodios tan negros para la historia de la Guardia Civil como el de Barbate. Cuántos centenares de miles de marroquíes más podrán seguir vegetando a costa de nuestros impuestos mientras aumenta la inseguridad y la violencia en nuestras calles. Respondan ustedes mismos, el límite es su imaginación. 

En este punto, no me quiero olvidar del coro de estatuas que rodean este oprobio, protagonistas absolutos por la vía de la quietud. Dónde se esconde la oposición más pusilánime y vegetativa que ha engendrado esta nación, la misma que parece asumir, con una ingenuidad ridícula, que le bastará con heredar los escombros que deje la extrema izquierda. Dónde se encuentra la Unión Europea, ese parque temático para paquidermos y lobbies espurios, incapaz de apretar las tuercas a Marruecos desde el bolsillo. Dónde están los ciudadanos que hace apenas dos semanas abarrotaban las plazas como si no hubiera un mañana para celebrar una puñetera copa de fútbol. Y coronando esta escena: dónde está el Rey. Majestad, aunque sabemos que usted está siendo arrinconado y chantajeado por el actual gobierno, la historia será implacable con lo que está aconteciendo estos años, y también tendrá en cuenta su obligada pasividad. El país del que ostenta la jefatura del estado necesita algo más que una declaración esterilizada de “preocupación e indignación”. La preocupación principal es la patria, el resto es secundario. 

Desde el 30 de julio, día de la infamia, nada volverá a ser igual. No tenemos gobierno, tenemos una banda criminal vendida a Marruecos, una banda de inútiles y sectarios cuya única misión es destruir nuestra patria. Estamos solos, completamente solos, tanto en el interior como internacionalmente, gracias al sinvergüenza que nos dicta desde su madriguera. 

Solo nos queda una esperanza: nosotros mismos. 

 

¡VIVA LA LIBERTAD! 

¡¡VIVA POR SIEMPRE ESPAÑA!! 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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