Rabat, querer es poder. Y lo mismo para Moncloa. Por Antonio de la Torre

Rabat, querer es poder. Y lo mismo para Moncloa. Imagen del Faro de Ceuta.

«Y sigue tardando su majestad en presentarse en Ceuta por mucho que se argumente que para hacerlo tiene que contar con la autorización del gobierno»

Cuando se cumplen ya veinticinco días de la invasión de Ceuta desde Marruecos y una semana de que, desde ese mismo lado invasor, se evitara un segundo episodio similar que se venía anunciando por las redes sociales después del éxito del primero, se me hizo más presente que nunca una frase que mi padre (q.e.p.d.) me repitió siempre ante cualquier ‘no puedo’ a una tarea que se resistía: “Querer es poder” o su variante de El que quiere, puede”.  

La invasión de Ceuta se ajustó por uno y otro lado, aunque no precisamente en el sentido que lo expresa, a casi todo lo que dice el psicólogo catalán Xavier Guix en su libro de ese título “Querer es poder”: «Para que todo funcione –muy mal en este caso, añado yo– son necesarios: un objetivo bien definido (misión) –Marruecos lo tenía claro: aviso al sumiso, que no tenía ninguno confesable–; una planificación (visión) –que evidentemente existía en el lado marroquí, porque no se movilizan 80.000 personas desde la improvisación ni las mafias. El irresponsable de la Moncloa se limitó a improvisar, tarde y mal–; un alto grado de responsabilidad (sentido del deber) –que no existió del lado del ejecutivo español–, esfuerzo (voluntad sostenida o perseverancia) –esto, aunque de manera bien diferente se dio en los dos protagonistas, Marruecos por su equivocado interés en las dos ciudades españolas y el Frankenstein sanchista por romper España–; tender a un propósito mayor (ideal) –vale lo dicho para el esfuerzo– y un estado corporal con el nivel de energía y tensión equilibrado (salud) –ausente en los dos, megalómanos y autoritarios ambos, y psicópata, narcisista y maquiavélico el nuestro».    

Invasión de Ceuta

Y ante esta crítica situación que deja entre otras cosas diez o quince mil personas deambulando por Ceuta, insalubridad en las playas y saturación de los servicios sanitarios ceutíes –que para la ministra del ramo, Mónica García, “no están colapsados sino con un sobreesfuerzo”–, hemos visto el desfile, de puntillas y para la foto, del presimiente, que se despedía desde la ciudad invadida con una mentira más –la de las mafias y la sentencia del Tribunal Supremo como causantes– antes de irse a sus largas, inalterables y ‘gratis total’ vacaciones en el palacio de La Mareta de Lanzarote, y a media docena o más de sus ministros del Loro Park sincronizado que no han resuelto nada hasta el momento. Una situación que se pudo complicar más de haberse producido la segunda invasión programada para el sábado 15 que, esta vez, el organizador de la primera sí pudo, es decir, quiso –haciendo bueno lo que vengo diciendo desde el título– dar las instrucciones oportunas para que SU gendarmería evitara la nueva avalancha, ante la que la barrera de flotadores poco iba a frenar y el ejecutivo español menos aún, atemorizado como está por lo que pueda filtrarse del malvado PEGASUS que infectó los móviles de unos cuantos.  

Elma Saiz: «Esta solución no habría sido posible sin la colaboración de un país vecino, socio fiable. Marruecos no es una amenaza para Ceuta ni para España».

Nuestro ¿ejecutivo? sigue sin declarar la invasión como una “emergencia nacional”, que le pidió el presidente ceutí y sin convocar un Consejo de Seguridad Nacional como exigiría la invasión de 80.000 personas. Pero la pregunta de una periodista a la ministra ‘portacoz’ Elma Saiz sobre si ¿La voluntad del gobierno es expulsar o acoger? daba en la diana y cogía a contrapié a la interpelada, que no supo disimular su nerviosismo y falta de convicción y, lo que es peor, de ideas: “Como sabe, esta presencia de ministros y ministras, secretarios de Estado y equipos de los ministerios, es coordinada –menos mal–, es eficaz –pero no llegan ayudas– y es permanente en la ciudad del Ceuta –sesenta policías de refuerzo y otros tantos guardias civiles y un destacamento de las Fuerzas Armadas con la instrucción de no molestar al colega–. Y, evidentemente, bueno, pues –tres indefiniciones que muestran el nerviosismo y poca convicción de la portavoz–, estamos dando una respuesta –fugaz como casi todos ellos, del coche a la asamblea, a la carrera– cumpliendo estrictamente el marco de la legalidad vigente y, por supuesto, como ven mi presencia hoy aquí con el anuncio que les he realizado, por supuesto, también con ese compromiso con la atención humanitaria” –o sea, el arte de no decir nada, al más puro estilo del desaparecido Antonio Ozores, pero sin gracia ninguna–. Sí reconoció que no sabe cuántos inmigrantes quedan realmente en Ceuta, que estiman en unos 5.000, mientras el gobierno ceutí los cifra en torno a los 11.000. Y cómo será la actuación del desgobierno en Ceuta para que un diputado del PSOE de la asamblea de la ciudad autónoma estallara contra Sánchez : «Mientras él escucha Spotify, nosotros escuchamos sirenas». Me parece oportuno repetir aquí lo que ya he compartido más de una vez, ¿no hay entre los ciento veintiún diputados socialistas del Congreso cuatro decentes que piensen así y no apoyen al dictadorzuelo? 

Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, tras reunirse con Grande-Marlaska: «Para nosotros la única salida es el retorno de todas las personas a Marruecos que llegaron con motivo de la invasión (…) ninguna regularización, ningún asilo, ningún traslado a la península»

Está destacando desde el primer momento, como decía anteriormente, el Alcalde presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que, entre otras muchas cosas, decía eso: “Tengo la intención de transmitir la situación, simplemente para que la conozca, a la presidenta del Tribunal Supremo, si quiere recibirme, y al presidente del Tribunal Constitucional, si me quiere recibir, simplemente para decir, oiga, Ceuta está en peligro”. La primera ha dicho que no irá a Ceuta o lo recibirá en Madrid lo antes  posible, pero no tengo noticias (ni lo espero) de que actúe con la misma diligencia el sometido Conde “Cumplido”. Y también dejaba claro que “Los ceutíes jamás nos vamos a rendir. El Gobierno es una parte muy importante del Estado, es el Poder Ejecutivo del Estado, nada más y nada menos, pero no es todo el Estado. En consecuencia, nosotros tenemos la firme determinación de seguir insistiéndole al Gobierno para que cumpla con sus obligaciones y la firme determinación, así mismo, de pedir ayuda a otras instancias públicas y al conjunto de la sociedad”

Nada que ver con lo dicho por la ministra de Sanidad, cuya única competencia territorial es precisamente Ceuta y Melilla, que demostró su eficacia: “A mí también me duele llegar 17 días después y que no haya espacios habilitados” y recurría al socorrido “y tú más”: “También me duele que el Gobierno de Ceuta no haya estado lo suficientemente ágil como para que estas imágenes se hubieran podido minimizar, ¿no? como sí se hizo en el 2021. En 2021 sí hubo una respuesta ágil de la ciudad de Ceuta, tendiendo espacios para albergar más o menos al mismo número de migrantes que puede haber ahora mismo en Ceuta”. Pero ya decía antes lo que esta emergencia es para la ministra 3M, cada día más MUjer, MEdica y Madre. Mientras tanto, ese Gobierno que prometió que ningún inmigrante se quedaría en Ceuta y que Marruecos iba a colaborar porque “es un socio fiable” y que ningún inmigrante pasaría a la Península, ha decidido el traslado a la península de unas 500 niñas marroquíes sin decirle nada al Partido Popular ni al presidente ceutí y tanto Núñez Feijóo como Vivas han asegurado que no van a pasar por la maniobra de llevar ahora a 500 niñas a la península, porque Sánchez no piensa en el bienestar de las niñas sino en cómo usarlas para su beneficio personal y aprovecharlo para atacar al PP y dar un aviso a Bruselas tras su advertencia de que la Directiva de retorno aprobada en junio contiene disposiciones que contemplan la devolución de los menores de edad, dejando sin argumentos a nuestro mentiroso compulsivo.   

Núñez Feijóo en Ceuta

Pero el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, que sí ha vuelto a ir a Ceuta esta semana, no entró al trapo y ha dejado claro que “Quienes entraron ilegalmente y siguen aquí de forma ilegal, han de volver a su país, bien de manera voluntaria o mediante expulsión, pero todos. Y cuando digo todos, son todos los que tienen que regresar, lo repito, en ningún caso, ni mayores ni menores, han de regresar todos” y ha dicho que el gobierno tiene que dejarse de polemizar con la oposición y centrarse en hacer su trabajo «Ante la gravedad de lo que está viviendo una parte de España, la Ciudad autónoma de Ceuta, y contrastarlo con la realidad presente de un Gobierno, en mi opinión, ausente, inerte e indiferente a los intereses, a la seguridad, a la integridad y a la soberanía de los españoles».

El líder del PP ha aprovechado la ausencia de Sánchez, que no ha vuelto a ir tras su breve visita antes de irse de vacaciones, y celebró una comparecencia con el presidente de Ceuta, en la que fue contundente: «Quiero ser claro, es demoledor que hayan comparecido antes algunos primeros ministros europeos que el presidente del Gobierno de España. Es demoledor que se haya empleado más firmeza para atacar a nuestros socios europeos que para defender nuestra frontera y es demoledor que se esté ahora actuando con más dureza contra los que están sufriendo esta situación que contra los que la han ocasionado. Y por eso, yo creo que es hora de decir que hasta aquí hemos llegado». No desaprovechó la ocasión y dejó un discurso y unas propuestas con tono de presidente de gobierno, que se echaron en falta en el veraneante buceador: Yo vengo a proponer a los ceutíes las siete soluciones que me parecen imprescindibles para afrontar este contexto. Todas ellas se han de implementar de forma urgente, pero en todo caso, en el caso de que el Gobierno las desatienda, yo asumo el compromiso de que se implementen en el caso de que obtengamos la confianza de los ciudadanos para gobernar España. La primera es un mando único ya. La segunda es el regreso voluntario o la expulsión de todos, y digo de todos, los que han entrado ilegalmente. La tercera es el respeto y la reciprocidad en las relaciones con Marruecos, la integridad territorial española no se cuestiona. La cuarta es usar todos los medios, y cuando digo todos los medios, son todos los medios, la ley y los aliados de España para defenderla. La quinta es garantizar la inviolabilidad de la frontera con cuatro elementos, con infraestructuras, con medios humanos, con tecnología y con reformas legales. La sexta es el reconocimiento europeo de Ceuta, Ceuta tiene que estar sentada en las instituciones europeas, Ceuta tiene que tener un asiento en el Comité de las regiones. Y la séptima es un plan de reactivación de la economía a la que el presidente de Ceuta se ha referido”.

Y como la ocasión era propicia, remató su intervención con un mensaje directo al gobierno y a Marruecos: “Este Gobierno ha subcontratado la llave de las fronteras sur de Europa a la buena voluntad de Marruecos y eso es inadmisible. La seguridad de una ciudad española no puede depender de ninguna nación extranjera. Mi deseo es mantener la mejor de las relaciones con Marruecos, pero esa relación tiene que levantarse sobre dos condiciones que no admite matices. Una es el respeto y otra es la reciprocidad. La integridad territorial de España no se cuestiona ni en Ceuta, ni en Melilla, ni en las aguas españolas”. Una cumplida respuesta a las últimas manifestaciones del ministro de Justicia marroquí Abdellatif Ouahbi, que ha vuelto a reivindicar para Marruecos las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla «La cuestión de Ceuta y Melilla seguirá siendo un tema de diálogo entre nosotros y España, y mantendremos nuestro derecho histórico y nuestro derecho geográfico».

Ceuta es España

No cabe duda, en mi opinión, de que se trata de un buen discurso con reconocimiento a las fuerzas de seguridad y a los sanitarios y un mensaje de ánimo a los vecinos y empresarios ceutíes, demostrando la empatía que necesitaban estos ciudadanos españoles al decir que “Ceuta tiene todos los motivos para perder la calma, pero que está teniendo la grandeza de no hacerlo” y dejando un claro mensaje de esperanza: “Hay desánimo, pero no hay rendición”. Así que, aunque sus dos antecesores, Aznar y Rajoy, desperdiciaron sendas mayorías absolutas para dar la vuelta al calcetín que España necesitaba, y se hace difícil confiar en que a la tercera puede ir la vencida, habrá que dar un margen a Núñez Feijoo que ha sido el único que ha dicho que no quedarán ventanas ni cajones sin abrir ni alfombras sin levantar. 

Y veremos también en qué queda esa medida de urgencia improvisada tras la reunión virtual del presimiente desde La Mareta con siete ministros, Margarita Robles, Félix Bolaños, Mónica García, José Manuel Álvarez, Fernando Grande Marlasca, Elma Saiz y Sira Rego, para hacer albergues con capacidad para 1.500 inmigrantes –que no migrantes, señores políticos y periodistas–, ampliados sobre la marcha con 300 plazas más, es decir, 1.800 en total, que ya empieza mal si se tiene en cuenta que se han llevado a la Loma Margarita a unos 1.500 y a la Loma Colmenar a otros 500, lo que ya suma 2.000, que sobrepasan esa capacidad, incluso ampliada. Pero ya estamos acostumbrados a que nos mientan estos señores miembros del gobierno, tres de los cuales, Marlasca, Robles y Albares, no se dignaron a comparecer en el Senado porque Moncloa, es decir, Sánchez, quiere que lo hagan antes en el Congreso entre los días 25 y 31 de este mes de agosto.  

El Rey y Juan Jesús Vivas

Y sigue tardando su majestad en presentarse en Ceuta por mucho que se argumente que para hacerlo tiene que contar con la autorización del gobierno en base a una interpretación interesada de un, a mi juicio, mal redactado artículo 64.1 de la Constitución: “Los actos del Rey serán refrendados por el presidente del gobierno y, en su caso, por los ministros competentes…”. Sobre todo si tenemos en cuenta que en este desgobierno no se está dando el caso de un ministro “competente”. La Razón publicaba el viernes que la ciudad autónoma está presionando al Gobierno para que el Rey visite Ceuta el próximo 2 de septiembre, coincidiendo con su fiesta local. Por cierto que se ha extendido un vídeo del abogado Aitor Guisasola en YouTube que habla de un posible desencuentro –brutal bronca lo llama– entre el Rey ausente y el presimente veraneante,  que no sé si será cierto, pero suena bien. 

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

Artículos recomendados

Deja un comentario