Desolado por Ceuta y Melilla. Por José Crespo

Desolado por Ceuta y Melilla.

«No vamos a discutir sobre el término ‘guerra’ pues hace muchísimo tiempo que las guerras actuales se producen sin declaración formal»

Tengo muy claro que la soberanía de Ceuta, Melilla o Gibraltar no se negocia ni se mercadea, aunque estemos gobernados por un incendiario.

Me encuentro desolado ante la situación en Ceuta y Melilla, esas dos ciudades españolas que nuestras autoridades no defienden de ninguna las maneras como si nos quisieran estar preparando para algo. Desde el gobierno y la jefatura del estado, atacadas y violadas nuestras fronteras, no se ha movido un dedo… de vacaciones, buceo, vela, comidas familiares, mientras la sarna, la intimidación, el saqueo a establecimientos, las violaciones se han venido sucediendo, la ruina de los pequeños comercios, la playa otrora llena de familias y turistas ahora llena de suciedad y chamizos improvisados a pocos días del comienzo de los colegios.

En definitiva, ni un solo mensaje de firmeza ni contundencia frente al millonario sátrapa vecino que en postura intimidatoria reclama aguas territoriales extendidas unilateralmente y que desde sus más altas instancias de gobierno afirma sin rebozo que Ceuta y Melilla son dos ciudades ocupadas.

Los españoles vivimos en un sobresalto continuo, como pollo sin cabeza, nunca mejor dicho, sin cabeza. Nos asomamos al comienzo de la semana grande de Bilbao que arranca con un pregón contra el fascismo y el racismo, muy feminista y transinclusivo, pero con las banderas de Palestina y, por supuesto, ni una sola mención acerca de las 15 mujeres violadas en Ceuta, la mayoría menores, una esperpéntica imagen de ese balcón desde el que muestran su odio a los de Burgos mientras les lamen los testículos a los de Tánger… menudo atragante.

Cuando Ceuta ya era española…

Somos el único pueblo, pollo sin cabeza, sin visión de futuro ni perspectiva de conjunto, algo perdido hace tantísimo tiempo en el trastero donde quedaron arrumbados junto con cualquier mínimo sentido ético, que se dedica a plantearse en cada proceso electoral qué somos y a dónde nos dirigimos, y así nos va.

Un buen amigo, con la mosca detrás de la oreja, me envía un audio, con la voz de SM el Rey, que escucho con todas las reservas pues no sé si estará confeccionado con IA, la inteligencia artificial esa, o con la otra IA, Inanidad de Albares, el vacuo ministro, memo y redicho, que también se graba pedagógicos tiktoks contándonos su uniformidad o cualquier gilipollez, actitud de mermado que solo puedo comparar con escuchar el giro del tambor vacío de una lavadora con una moneda dando golpes en su interior y todo eso ocurre sin que veamos a nadie al volante.

Nos habla el inane, además de mentiroso, recreándose y escuchándose, de un diálogo con Marruecos en el que “todos estamos comprometidos” para que salga de nuestro territorio hasta el último de los más de 80.000 que lanzaron, no casual ni fortuitamente, sobre nuestra frontera cuando a la semana ya estaban organizando el traslado a la península de personas irregulares a las que ignoro porqué se les da el adjetivo de migrantes en esa perversión permanente del idioma por parte de la clase política. Recordémosle a este pelele el artículo 582 del Código Penal castiga con una pena de prisión de 12 a 20 años al ciudadano español que cometa actos de traición para favorecer a un enemigo en tiempo de guerra… «El español que facilite al enemigo la entrada en España, la toma de una plaza, puesto militar, buque o aeronave del Estado o almacenes de intendencia o armamento».

Ceuta y Melilla son españolas.

No vamos a discutir sobre el término ‘guerra’ pues hace muchísimo tiempo que las guerras actuales se producen sin declaración formal siendo conflictos armados reales que se libran mediante operaciones militares encubiertas, guerras híbridas, ciberataques y uso de terceros o grupos paramilitares, sin que ningún gobierno emita un aviso oficial de guerra ante la comunidad internacional, pero con objetivos de reclamación territorial claro. La Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza, por lo que los países evitan el término «guerra» para no violar el derecho internacional, evita activar obligaciones estrictas de neutralidad o impide que terceros países presten apoyo logístico o militar y al no haber una declaración formal ni un servicio militar obligatorio masivo, la sociedad muestra menor resistencia o apatía hacia el conflicto.

El artículo mencionado define lo que conocemos como el delito de traición a la Patria del que somos el sujeto pasivo y nuestra soberanía nacional el bien jurídico desprotegido junto con nuestra independencia y la propia seguridad del estado. Dicho esto, me viene a la cabeza la cobarde, como mínimo, además de delictiva declaración del ministro Marlasca, que hace unos días durante una rueda de prensa sobre la invasión, nada de ‘crisis migratoria y los sucesos en Ceuta’, en la que afirmó con descaro que «hay muchas cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad», al descartar alegremente fallos de los servicios de inteligencia y de seguridad del Estado.

Con todas esas medidas no se hace otra cosa que facilitar la entrada del enemigo que el sátrapa, el aliado confiable, ha lanzado sobre nuestra frontera, y que queda definido como un delito de traición, protagonizado por actores políticos de todos los colores, de un sistema mafioso, que por acción o por omisión impide que España sea soberana, pues a ese gobierno y sus aliados la soberanía nacional le trae al pairo.

Retorno al audio que me remitió mi querido amigo con la presunta voz de SM el Rey, y que me hace apelar, caso de ser verdad a la propia dignidad del Monarca, y a pedir cuentas no a él , como irresponsable que es, sino a quien le escribe los discursos o a quien le impide visitar Ceuta y Melilla, vestido de campaña como procede como hizo su padre en el Sahara, que posiblemente sea la misma persona.

Cronología.

Recordemos la irresponsabilidad jurídica del Rey en España que está recogida en el artículo 56.3 de la Constitución Española, que establece que la persona del monarca es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Por esta razón, el Rey no puede ser juzgado ni encausado ante los tribunales, ya que sus actos oficiales deben estar siempre refrendados por el presidente del Gobierno o los ministros competentes, quienes asumen la responsabilidad política y legal de los mismos.

Razón por la que apelo a su dignidad, o ápice de la misma, y a quien le escribe o le prohíbe visitar dos ciudades españolas, españolas antes de la existencia de Marruecos. Y ambos, escribidor/prohibidor e impedido, se han ido de vacaciones sin que el pulso se les haya alterado lo más mínimo.

Ya denuncié en su día que el Rey no tiene quien le escriba y también sobre la españolidad de Ceuta y Melilla aclarando la confusión y diferencias sobre la colonia británica de Gibraltarun desinterés y desidia históricos del que se llegó a acusar al rey Juan Carlos.

Escuché ese mensaje en una voz que me parecía la del Rey Felipe: «con Marruecos, nuestros respectivos gobiernos han acordado redefinir conjuntamente una relación para el siglo XXI sobre pilares más fuertes y más sólidos. Ahora ambas naciones debemos caminar juntas para empezar a materializar ya esta nueva relación. Se trata de encontrar soluciones a los problemas que preocupan a nuestros pueblos», en definitiva, me ha parecido escuchar al Rey pidiendo caminar junto con Marruecos.

Un texto vacío que bien podía haber sido dicho con una entonación más hueca, si cabe, en voz del redicho Albares.

Mensaje en un momento en el que la frontera ha sido violentada con una turba permitida y alentada desde Marruecos, que ha superado en número al de la población ceutí, dejando sus playas y calles llenas de violencia, agresores sexuales, además de yihadistas, basura, mugre y enfermedad, gastroenteritis, tuberculosis y enfermedades de la piel como la sarna o el impétigo.

Tratado de Wad Ras

Me pregunto si el millonario sátrapa marroquí empeñado en construir el Gran Estadio de Casablanca que tendrá capacidad para 115.000 personas, que se convertirá en la cancha de fútbol más grande del planeta para, en su máxima aspiración, albergar la final del próximo mundial 2030, ahora aliado y armado por los EEUU e Israel, tendrá capacidad para dar Sanidad a su pueblo y puestos a recordar ofrecerle memoria sobre el Tratado de Wad Ras de 1860, sobre el hecho de que no solo Ceuta y Melilla, nunca han sido Marruecos sino que además el norte de su actual territorio, puestos a reclamar, fue provincia hispana, la Mauretania Tingitania.

la Mauretania Tingitania.

 

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

Artículos recomendados

Deja un comentario