A qué se espera. Por José Crespo

A qué se espera. Fotografía de El FARO Ceuta.

«Ceuta y Melilla, ahora, abandonadas a su suerte escuchan de Sánchez que deben acostumbrarse a esa realidad estructural»

Señor, Mi General… ¿a qué espera? Estamos ante la ocupación de un territorio. Sánchez, Marlasca y Albares han mentido y siguen mintiendo.

El narciso mentiroso inicialmente, antes de recomendar sus canciones para el verano e irse de vacaciones, habló, definió y denunció los hechos como «una violación de la integridad territorial de España»… ¡y se fue de vacaciones! Pues era su derecho.

España sufrió una invasión y Sánchez esgrimió su derecho a irse de vacaciones, no usó los medios necesarios para repelerlos ni usó la ayuda ofrecida desde Bruselas. Sánchez, ante las críticas por sus vacaciones tuvo la poca vergüenza de afirmar con su voz hueca: «He trabajado y he descansado porque también tengo derecho».

Los reproches son solo válidos en un sentido cuando se acusa al presidente de la Junta de Andalucía de volver a irse de vacaciones sin dar explicaciones sobre el gran fuego en la onubense Niebla ni activar ayudas autonómicas urgentes… Mientras el presidente ejercía su derecho al descanso, los ceutíes estaban descubriendo que ellos no podían ejercer sus derechos y el hecho de salir tranquilamente a la calle, hombres, mujeres y niños ya no parecía ser uno de ellos.

El gran bocazas de Adamuz reprochó a Mañueco estar de vacaciones durante los incendios de Castilla y León. Recordemos cuando Sánchez en referencia a Ana Botella, entonces alcaldesa de Madrid, en plena crisis provocada por la aquella tragedia del Madrid Arena acusó: «Yo me habría quedado. Un alcalde no tiene vacaciones… ¡De manual!». Pues ya tenemos manual. Al parecer un alcalde no tiene vacaciones, pero Su Sanchidad sí, ello nos lleva al dicho popular… «consejos vendo y para mí no tengo».

Para juzgar penalmente al presidente del Gobierno en España, la única instancia competente es la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo, debido a su condición de aforado. Para proceder penalmente contra él durante su mandato, se requiere el trámite ordinario de suplicatorio o la admisión de la querella específica en el alto tribunal, investigándose con las prerrogativas de su cargo institucional. Según el artículo 102.2 de la Constitución Española, si la acusación es por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado cometidos durante el ejercicio de sus funciones la acción judicial no puede iniciarla de forma directa cualquier ciudadano o parte mediante querella ordinaria; debe ser planteada por iniciativa de, al menos, la cuarta parte de los miembros del Congreso de los Diputado y requiere además la aprobación por mayoría absoluta del Congreso de los Diputados.

Sabemos que en el Congreso hay partidos políticos enemigos declarados de la unidad de España y cuyo voto está comprado para mantener en el sillón a ese perro que realmente tiene de forma clara varios amos… separatistas catalanes, Puigdemont, separatistas vascos, comunistas y el sátrapa del sur.

La igualdad ante la ley realmente no existe en España, la Constitución, por buenismo, ignorancia o maldad retorcida, ha fallado. Según el Artículo 8 de la Constitución Española, las Fuerzas Armadas tienen como misión principal garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional, velando con ello por el respeto a la Constitución y el marco democrático.

El Rey debe actuar como figura integradora y de permanencia del Estado por encima de la lucha partidista y debe constitucionalmente ejercer el mando supremo de las Fuerzas Armadas de España, como garantes de la soberanía e integridad territorial junto al ordenamiento constitucional.

Si el gobierno, la presidencia, el partido del gobierno se encuentran hundidos en la delincuencia y en la corrupción, familiar, personal e institucional… Ceuta y Melilla, ahora, abandonadas a su suerte escuchan de Sánchez que deben acostumbrarse a esa «realidad estructural» que tendrán que asumir, o sea que la situación se va a cronificar y que Ceuta no volverá a la normalidad.

Inicialmente tanto él como Marlasca y el botones Sacarino dijeron que todos serían expulsados, y ahora que hay que acogerlos, vestirlos, alimentarlos y ponerles wifi gratis… ¡qué hijos de puta sois!… mentirosos, delincuentes y traidores. El ministro Marlasca, calificó la preocupación de los ciudadanos de Ceuta como una «sensación de inseguridad subjetiva»… ¿Subjetiva? ¿Qué hacer? ¿Quién pone el cascabel al gato?, y termino como empecé… Señor, Mi General… ¿a qué espera?

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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