
«¿Qué podemos esperar de quienes deberían resolver lo de la vivienda y la inmigración cuando son coleccionistas de casas, plazas de garaje, chachas y chóferes?»
Igual cuando lean esto Sánchez ha convocado elecciones o quizá no, y en su defecto a quien habrá activado será a alguna célula criminal o a algún clan de malhechores para intimidar / eliminar a quienes le molesten. ¿Ciencia ficción? Pues no, pero a ver quién es el guapo que se atreve a escribir unas líneas vaticinando que va a suceder teniendo en cuenta que estamos en manos de un psicópata.
De quienes sí que podemos hablar mientras tanto es de otros aspirantes a psicópatas de rango inferior que manejan el turrón estos días por las calles supuestamente atestadas de perroflautas con la vena atravesada porque el gobierno progresista no les deja ser adultos.
Y la verdad es que las imágenes en las que se ven las cabeceras de las manifas de los porreros antisistema llena de trapos rojos y banderas republicanas da entre mucho asco y un pelín de respeto. Comprobar el cacao maravillao que alimenta sus pensamientos no tiene precio y aunque estamos con ellos en sus reclamaciones supuestamente contra Sánchez sin compartir su argumentario, es imposible sumarse a su causa oliendo a colonia.

Es tal el pifostio en que ha degenerado el nuevo invento de Producciones Moncloa S.A. para tapar la corrupción sanchista y lo de Ceuta, que quienes lideraron el sarao es decir, las del sindicato de inquilinas instrumentalizado financieramente por el PSOE, y habitacionalmente por Sumar una vez escenificado el ridículo en el Congreso, han declarado que se irán retirando paulatinamente de la acampada (que no obviamente de las manifas) para dar paso a otras reclamaciones anarquistas de esas que sí que incendian las calles.
Es tal el batiburrillo de ideas, que en las aglomeraciones se nota y se siente que Pedro está presente pues todo es un perfecto caos. Algo así como si desde Moncloa hubieran metido en una batidora todo el descontento que ha generado en esa pobre gente el mayor trilero que nos ha dado al conjunto de los españoles la tan mediocre política nacional, con la peregrina y pornográfica intención de sacar algún beneficio por ello.
Sin embargo en una cosa hay que reconocer que siguen siendo genuinos tanto el que rellena la batidora como los cada vez menos incautos que se tragan el engrudo resultante. La culpa de sus desdichas jamás es responsabilidad de ellos o de sus líderes políticos. La culpa siempre es de una mano negra que según ellos impide trabajar y avanzar en la dirección correcta a esos pobres desarrapados que de entre el barro surgen como puntas de iceberg para pastorearlos.

Llegados a los estertores del último gran “ismo” español llamado sanchismo, alguien ya habrá caído en que estamos en el siglo XXI donde dichos líderes no se erigen de entre el gentío pobre y desaliñado fruto de la pobreza y la desigualdad, sino de universidades extranjeras o de españolas de altísima alcurnia donde adineradas familias llevan a sus miembros para que reciban la educación que sin duda se merecen, y que después servirá para manejar a su cuota del populacho.
Qué cosas. En esto siempre somos lo mismo, por eso la gestapillo social que en estos tiempos son las redes sociales, arden en deseos de guillotinar literalmente a toda nuestra casta política que como bien la definió el ex vicepresidente Pablo Iglesias, (ejemplo de lo que hace unas líneas hemos señalado), en cuanto juntan o roban cuatro duros mal contados lo primero que hacen (como le pasó a Koldo) es comprarse viviendas.
La contradicción se escribe sola. ¿Qué podemos esperar de quienes deberían resolver lo de la vivienda y la inmigración cuando son coleccionistas de casas, plazas de garaje, chachas y chóferes?

Feliz día de San Froilán.
Españistán a 5 de octubre de 2026.

