(39) 500 Palabras: Crónicas sarracenas. Por Antonio E.

Mirando a cámara los dos. Crónicas sarracenas.

«Siempre dije, y escrito está, que este sujeto está incapacitado para celebrar elecciones limpias y plenamente democráticas»

La insolencia es un atrevimiento, también descaro, o falta de respeto en el comportamiento, o trato hacia los demás. La insolencia se soporta muy mal en democracia, tarde o temprano a los insolentes se les echa a patadas. En una satrapía no tanto, el sátrapa es “dios”, y como tal actúa. 

El rey de Marruecos en su comportamiento hacia España es un gran ejemplo de lo anterior. Aunque superar a Pedro Sánchez es materialmente imposible por muchas y variados motivos, porque además de insolente y embustero, también es un gran traidor.

Dos sátrapas, en un tablero, donde uno de ellos juega con ventaja, gracias a la ineptitud del otro, y donde el otro, gracias a su trapacera cobardía, acaba de entregar lo que no le pertenece, su país. 

Desde hace ya muchos años, venimos soportando un grano, en sálvese la parte, llamado Marruecos, que no solo nos envía gran parte de su población reclusa, vagos habituales y chusma variopinta, cuyo comportamiento cívico deja mucho que desear. Además, lo hace porque cree que puede hacerlo impunemente. 

Es de suponer que no todos sus nacionales son de la misma condición, aunque lo que nos llega, es cada vez peor. Según la Seguridad Social en su última notificación, 2025-2026, los ciudadanos marroquíes afiliados a la SS oscilan entre 375.000 y 383.000, sobre una población de 1.100.000, incluidos los que ya tienen la nacionalidad española.  

La pregunta que subyace es ¿cómo puede saber Interior el número, ni siquiera aproximado, de marroquíes residentes en España si a día de hoy ignora el número de ilegales que nos han entrado? El número bien podría pasar de dos millones y medio, incluso llegar a tres, o más, según las estimaciones más pesimistas. Sin datos oficiales contrastados, los que pueda darnos el ministerio de Marlasca, carecen de credibilidad.  

El mejor ejemplo es Ceuta. Después de dos meses de invasión, el número de invasores, continúa siendo desconocido. Interior dice una cifra, y los sindicatos policiales y las autoridades ceutís, dicen otra, hasta diez veces superior. ¿Quién da los datos a Marlasca? ¿El gobierno marroquí? 

El concepto que tenemos de los marroquíes, es el que ellos se han ganado. Nos roban, nos asaltan, nos asesinan, el número de violadores marroquíes crece sin parar, y su narcotráfico ha ido en aumento con la “eficaz ayuda” del gobierno español. 

Desmantelar la mejor unidad de lucha contra el narcotráfico, bajo la segura amenaza de Marruecos, fue el punto de inflexión. Nunca está de más leer los comunicados de los sindicatos policiales, y otros de reconocida solvencia, donde la actuación del gobierno es claramente sumisa ante la criminalidad marroquí. 

Estamos sabiendo que miles de marroquíes cobran el SMV, sin estar viviendo en España ¿…? Copan todas las ayudas posibles con su habitual descaro. Nos envían a sus hijos para que les eduquemos y mantengamos con nuestros impuestos, mientras su rey se enriquece de forma exultante. 

Sanidad gratis, enseñanza gratis, comedores gratis, luz gratis, servicios gratis, para la insaciable deslealtad de los súbditos marroquíes, cuya única ambición conocida, es vivir a costa de los tontos españoles. Los marroquíes junto a los “clanes autóctonos” no aportan nada a la sociedad, siendo los que más fondos reciben. Obligación, o rendición incondicional, lo que diga el sultán monclovita. 

La invasión de Ceuta ha abierto los ojos a muchos, menos a la progrez. Marruecos envía a una muerte cierta, por ahogamiento, a miles de sus nacionales, sin que nadie lo denuncie. Marruecos nunca cumplió los tratados con España. Marruecos absorbe como una sanguijuela decenas de miles de millones de nuestros impuestos, como si fuera nuestra obligación darles todo, sin recibir nada a cambio. Marruecos nos envía terroristas de su nacionalidad desde hace muchos años, es un clamor. 

La insolencia marroquí nos hastía, la invasión de Ceuta, con la colaboración extraordinaria del gobierno español nos enfurece y su desfachatez nos subleva. 

Concluyo estas líneas oyendo decir a Sánchez otra sarta de embustes, mientras disuelve lo que él denomina “congreso”, en términos sabinianos, lo llamamos de otra manera. ¿Qué nos queda por ver en un futuro cercano? Apunten estas líneas. 

Convocatoria de “elecciones generales”, plebiscitarias, fraudulentas y manipuladas, es decir, otro pucherazo. Siempre dije, y escrito está, que este sujeto está incapacitado para celebrar elecciones limpias y plenamente democráticas. 

La visita del Rey a Ceuta marcará un punto de inflexión, su seguridad deberá ser total, no la habitual, cuando digo total es total, TOTAL. 

Después de la visita real a una ciudad española habrá consecuencias graves. Nueva invasión de Ceuta, y posiblemente también de Melilla, Marruecos no desaprovechará la ocasión, sabe de antemano lo que encontrará enfrente, COBARDÍA y SUMISIÓN. 

Ante el caos general, decreto del estado de alarma, seguido del de sitio. 

Suspensión sine die de las elecciones. Sánchez seguirá gobernando, con los mismos apoyos que al principio de la legislatura, hasta que le venga en gana. ¿Desde cuándo no ha hecho lo que ha querido? 

La democracia quedará en suspenso. Fin. 

Espero y deseo equivocarme. 

 

¡VIVA LA LIBERTAD! 

¡¡VIVA CEUTA ESPAÑOLA!! 

¡¡¡VIVA POR SIEMPRE ESPAÑA!!!

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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