
«La amenaza a un juez debiera comportar, si se demuestra, una pena ejemplar, para hacer constar que la ley está por encima de todo y de todos»
Antes, cuando alguien delinquía, hace ya muchos años, los castigos estaban a la altura de la infracción. Hoy en día mucha gente está al margen de la ley, bordeándola y no pasa nada. Bueno no pasa nada para el maleante acostumbrado a ese tipo de vida. Una vida que depreda a los demás sin consecuencias. Que a la juez Biedma, la hayan amenazado desde un grupo mafioso que entre otras cosas se dedica al narco tráfico, no tiene un pase. Esto mismo debiera ser considerado un delito, no grave, si no muy muy grave, porque ataca a las bases del Estado de Derecho.
La juez, que tiene enfilado a Sánchez y a sus secuaces, los tendrá en el punto de mira por algo y si no ya se verá al terminar la causa. Pero esto que debiera ser algo reconfortante para la gente en general, incluso para los militantes del PSOE, aunque sepan que algunos puedan estar en entredicho, parece que molesta a algunos. Será que a esa parte de los afiliados al partido no les moleste e importe para nada que un gobierno bordee las leyes. Si esto es así, muchos españoles debieran hacérselo mirar, puesto que da la medida de una sociedad enferma de gravedad.
La sola amenaza a un juez debiera comportar, si se demuestra, una pena ejemplar, para hacer constar que la ley está por encima de todo y de todos y que el pueblo que la sustenta, a través de sus representantes en el Congreso de los Diputados, debiera estar en ese estado de ordenamiento.
Si la generalidad del pueblo no apoya esto, deberían de apostar por cambiar los gobiernos de turno buscando alguno que aunque no perfecto, pudiera poner un poco de orden en el pre caos que podría sobrevenir. Visto así, ¿quiénes tienen la culpa de que una figura como la del General Francisco Franco, impusiera un mandato dictatorial, dado que hay gente que solo entiende el palo y tentetieso?
Vivir en sociedad es admitir que tanto tus derechos, como los de los otros, han de ser tenidos en cuenta, mientras no pisoteen los de los demás. Y por lo que veo, cada día entre nuestros habitantes es más difícil. Y esto es porque todo se tiende a magnificar, y poner orden y concierto en la convivencia a muchos les recuerda una dictadura. Pero no lo es. Por desgracia y gracias a la cabezonería de algunos, en nuestro país, parece que las maneras dictatoriales funcionan, y funcionaran hasta que los Españoles dejemos de ser tan erre que erre. Para ello debiéramos echar una vista sobre muchos países Europeos que, no sé porqué, parecen más a la altura del siglo veintiuno.
