
«¿Quién corrige la actuación interesada del TC? ¿Qué organismo legal debería juzgar al que actúa de mala fe, o por obediencia sumisa a sus propios intereses ideológicos?»
El artículo 161 de la Constitución Española, en su título IX – Del Tribunal Constitucional – dice claramente que el TC solo entrará a valorar las sentencias del TS, en caso de haberse infringido los derechos constitucionales y procesales del acusado. No podrá entrar a valorar hechos probados del caso, ni actuará como un tribunal de apelación ordinario o casación, reescribiendo o anulando sentencias de cualquier tribunal. Lo que parece, lo es, lo que nunca debería ser, es lo que está pasando.
¿Qué ocurre cuando el TC actúa sin que el supuesto constitucional se haya producido? ¿Quién corrige la actuación interesada del TC? ¿Qué organismo legal debería juzgar al que actúa de mala fe, o por obediencia sumisa a sus propios intereses ideológicos?
El estado de derecho actual en manos de un despreciable politicastro, es un cascarón vacío trufado de embustes añagazas delitos y arbitrariedades.
Aunque presupongamos la razón del porqué de la actuación del TC que obedece sistemáticamente las órdenes de Sánchez, no podemos dejar de preguntarnos:
¿Por qué el TS permite que Pumpido les pinte la cara?
¿Acaso los delitos perpetrados por los socialistas deben ser exonerados por sistema?
¿Presupone el TC que la Audiencia Provincial de Sevilla, primero, y el Tribunal Supremo, después, no hicieron bien su trabajo?
¿La conveniencia política de los miembros del TC puede interpretarse como “fundamento jurídico” a la hora de examinar un caso en el que el condenado es miembro del partido que lo designó?
Si es así, propongo desde ya, que en cuanto se pueda se designe como miembros del TC a distinguidos y honorables payasos, al menos nos harán más gracia sus sentencias, que los mamotretos grandilocuentes y sectarios escritos por el actual presidente, y el coro celestial que lo apoya.
¿Para esto queremos un tribunal que funciona como una centrifugadora ideológica? ¿Para dejar impoluto y vacío de antecedentes el expediente penal de golpistas, criminales y ladronazos socialistas? En los casos que todos tenemos en mente, hubo más injusticia, que en los mortíferos veredictos del Juez “Horca”.
Los españoles que votamos la Constitución, lo hicimos en la seguridad de que ningún advenedizo, mafioso o sinvergüenza con ínfulas de grandeza, interpretara o manoseara a su antojo las leyes, para beneficiarse políticamente de sus desmanes.
El derecho “creativo”, interpretado por los enemigos del estado de derecho no es consustancial con nuestra Ley de Leyes, Ley que debería ser respetada y observada en su totalidad, y no manoseada para que unos vendidos utilicen su voto para anular las sentencias que perjudican a sus compañeros de ideología, o partido.
Otra gran hazaña del CGPJ. ¿Qué tipo de jueces son aquellos que se niegan a votar un comunicado en apoyo de la jueza Biedma ante las amenazas perpetradas por sus referentes políticos? ¿Les parece correcto que la cloaca socialista contacte con bandas de narcos para asesinar a una jueza española? Su negativa al voto de apoyo a dicha jueza, y a todos los jueces que instruyen sumarios donde los presuntos delincuentes son de su misma cuerda ideológica, los retratan.
A ellos y solo a ellos, los muy respetables y sensibles jueces progresistas, les corresponde decirnos qué tipo de ley es la que apoyan, y que ganan con su comportamiento tan extremadamente vil, cobarde, y sectario.
La Constitución no se interpreta a capricho de un totalitario como lo es el actual presidente del gobierno, se cumple, sin más, y se acata. ¡Basta ya de gentuza con puñetas! y de intérpretes interesados en aplicar leyes que nunca fueron votadas.
Es muy simple.
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡¡VIVA CEUTA ESPAÑOLA!!
¡¡¡VIVA POR SIEMPRE ESPAÑA!!!
