
El PSOE en Pucela trató de cambiar otra vez de tercio, sin éxito claro está.
Pues no que se le ocurre dimitir a toda la lista del PSOE de Palencia al Congreso al cambiar Ferraz al número uno. ¡A tomar por el culo el amor!
Pues eso que resulta que ahora nos vienen de pacifistas los mismos que han seguido comprando lógicamente armamento a EEUU según el BOE americano o vendiendo balas como ya se supo que hizo Marlaskón a los de Israel. ¿Qué dirán al respecto? Pues que era algo puntual.
Más bien lo que sucede es que lo puntual ya no es una excepción sino una regla o condición para con sus virajes despistar al personal entretenido con el ruido de fondo de las calles, y los mamertos que chapurrean en sus medios de comunicación más excitados que nunca, ahora que estamos inmersos en los últimos metros de la carrera y se ven de nuevo en el paro.
Aquí la cuestión no es si ellos hacen las cosas con la fuerza del amor o con la del BOE, o con la de la madre que los parió; el caso es que siguen ofreciendo dinero a diestro y siniestro y casual o puntualmente va dedicado a los colectivos menos productivos de la sociedad.
De nuevo volvemos a la vieja teoría de mantener contentos a los diferentes estancos minoritarios que por sí solos son incapaces de sobrevivir, aunque convenientemente cebados con una buena dosis de grasa pública van tirando gracias al erario de todos.
Además estamos asistiendo a unas maniobras sindicalistas de lo más pichi (como diría un buen amigo), pues son una mezcolanza de lo chusco y lo chungo, resultando de tal simbiosis una especie de colorista argamasa apestosa que se planta en la calle para amedrentar exigiendo negociaciones. Ellos sólo aceptan que la derecha se coma todas y cada una de las reivindicaciones exigidas y lo más curioso, es que a eso la izquierda radical lo llama “negociar”.
Obviamente el amor no se negocia, ni la educación, o la Sanidad, o la seguridad y mucho menos las pensiones, pero tampoco deberíamos cuestionar jamás el ámbito de la propiedad privada o la libre elección, pues esta significa plenitud y nos hace más libres disfrutando de nuestra maltrecha economía sectorial. Dichos sectores antes mencionados (sanidad, educación y seguridad) en una economía de mercado como es la nuestra dentro de un marco mental socialcomunista unas veces y socialpepero en otras, no puede seguir viviendo del debate sobre lo que debe predominar.

De verdad: seguir así es un coñazo.
La derecha no recorta, simplemente gestiona la ruina que deja la izquierda española que no está en solucionar las cosas sino en prostituir o emputecerlo todo que de eso —de prostitución & política— bien que saben, pues las andanzas de sus cargos hoy en jaque por lo de sus putas y sus negocios con la vivienda manda huevos, aunque los escándalos en sus apéndices sindicales hoy tan exaltados no se quedan atrás pues dicen más sus hechos que sus presuntos logros. En definitiva: que era más sindicalista Franco que todos estos juntos.
Lo gracioso es escucharlas y verlas a ellas gesticular como locas. O lo que es lo mismo: las más viejas han competido por el amor de sus machos con las putas y las más jóvenes, me da que con otros maromos que no sé qué es peor.

¡Hala señor Gómez, está usted poniendo al mismo nivel la prostitución con el mariconismo!
Decía la de igualdad que no podemos volver a los tiempos en los que las mujeres vivían solo para cuidar de sus casas y de sus hijos. Obvio querida, obvio, es que la cosa no va de eso, va de prescindir de los debates absurdos que proponéis para marear la perdiz.
Serán seis semanas las que nos queden de producirse el esperado cambio de gobierno en España. Fíjense que solo digo de Gobierno, pues los hábitos en este caso si que hacen al monje y hay cientos de miles que purgar.
Eso mismo debió pensar Ayuso ayer cuando tuvo que permanecer secuestrada 40 minutos para poder salir de donde estuvo dando una charleta, pero es que bien prontito lo mismo lo sufrieron cientos y cientos de conductores en una de las autovías de Madrid.
Sirva como ejemplo que los madrileños en las últimas decidimos que preferíamos de momento libertad a comunismo y no sé porqué me da que la cosa no ha cambiado demasiado aun estando petados de acentuados. Es más, creo que todavía somos más los que preferimos defender nuestro modo de vida (de mierda) trabajando y conviviendo de momento malamente en libertad a la hispanoamericana como diría la jefa, que aceptando las imposiciones de las locas del coño y de los locos de los cojones.
Aunque qué quieren que les diga, ambos me parecen caminos demasiado sinuosos de no soltar lastre y devolver a mucha gente a sus países de origen. Igualmente cada vez me apetece más ilegalizar partidos y meter líderes políticos, sindicales y mediáticos entre rejas, aunque eso lo dejamos para otra ocasión que veo que aquí mi primo se está viniendo muy arriba.

Feliz día de Santa Irene.
Españazuela a 20 de octubre de 2026

