
«No, hoy el honor ya no existe, ni para ellas, ni para ellos, por eso algunos juran sus cargos por su conciencia y honor»
Hace años recibir un insulto era un deshonor que la gente arreglaba en un duelo, porque si no su credibilidad, como hombre cabal y persona, quedaba expuesta como la de un cagueta con el culo al aire. Esto en la actualidad hay que hacerlo extensible al sexo femenino, aunque ya ni ellas, ni ellos se batan en duelo… eso queda para los individuos procedentes de otras Culturas más alejadas del siglo XXI. Y que en la actualidad el gobierno acoge como los nuevos Españoles.
Para las damas feministas debe de ser realmente una ofensa, porque el honor desde luego debe de ser una cualidad de macho, algo repelentemente machista. Menuda ofensa haríamos a las damas si se incluyera el honor entre las cualidades que una mujer debe poseer. No, hoy el honor ya no existe, ni para ellas, ni para ellos, por eso algunos juran sus cargos por su conciencia y honor, y muchos conciencia no tienen y honor, que debería suponérseles, como el valor en el ejercito, es un término que desconocen.
¿Qué significa tener honor, ser honrado? Según el diccionario de la Real Academia significa tener “Una cualidad moral que nos lleva al cumplimento de nuestros deberes respecto del prójimo y de nosotros mismos”. Pues según mi opinión, modesta opinión, significa ser consecuente. Que tus palabras reflejen tus actos y pensamientos y que tus actos y pensamientos puedan ser asumidos por tus palabras, siempre que tus palabras y pensamientos sean acordes a las leyes.
Pero lo malo de esta sociedad es que no hay honor, porque lo único que valoramos es lo propio, lo egoísta, lo que de una manera u otra nos beneficia sin tener en cuenta cómo afecta a los demás. No tener honor es ser un elefante en una cacharrería, tirarlo todo a tu paso sin asumir tu responsabilidad. No asumir nuestra responsabilidad como ser integrante de una Comunidad, es volver a ser el animal, selvático primitivo, cuya única norma es comer o ser comido. Pero no, los seres humanos formamos parte de un todo más grande que es mucho más importante que nosotros mismos, como es el nicho ecológico que ocupamos nuestro territorio nuestro orden Constitucional y las leyes que dan estabilidad para la convivencia, la protección y ayuda a otros seres cercanos y muchas veces indefensos. También significa el honor tener compromiso con las ideas y el orden establecido.
Es un deshonor tener la pretensión de separar o desgajar tu país en paisitos más pequeños, atendiendo a no sé que razones, sin sentido. Se puede querer muy profundamente a la tierra natal y no por ello denostar el país en el que esa tierra está englobada. Nadie tiene derecho a decidir quiénes son los que detentan el poder en una localización parcial de un país que tiene ya más de quinientos años de antigüedad. Y por supuesto nadie tiene derecho a derribar el orden Constitucional que se dieron todos los españoles en esta tierra que se llama España. Es un honor ser Español, no una afrenta ni una inmoralidad, ni un desdoro, al contrario pertenecer a la totalidad de la piel de toro, permite hablar un idioma que comparten cuatrocientos millones de hispanos. Te permite moverte por muchos países en una cultura y un idioma salido de la unión de diecisiete Comunidades distintas en cuanto al habla, las costumbres y las particularidades, pero que en conjunto tienen una fuerza global, que jamás tendrán como gajos separados. Esa es intención de quienes quieren apoyar la disgregación de este país en trocitos independientes para poder repartírselo, jugárselo a los dados económicos y hundirlo en la miseria.
No se si es que los que tiran por las independencias en España, no se han dado cuenta de la jugada de gentes que solo pretender tener superficies patrias moldeable y blandengues o es que realmente les importa una mierda su país, desde luego eso muestra en tecnicolor, dónde ha quedado el honor, concepto, palabra y actitud. Por eso quizás en la actualidad en España solo sea posible decir que el último apague la luz.
Hace años recibir un insulto era un deshonor que la gente arreglaba en un duelo, porque si no su credibilidad, como hombre cabal y persona, quedaba expuesta como la de un cagueta con el culo al aire. Pero mucho me temo que entre los Españoles oriundos o hay mucho cagueta o mucho ser incapaz de tener amor propio para defender lo suyo, su patria y familia.

