Conversaciones en el andamio. Los “bolsonaristas” de Sánchez. Por Francisco Gómez Valencia

Los “bolsonaristas” de Sánchez.

«Un buen sanchista admite como suyas las sandeces que inventan sus ideólogos de cabecera, los cuales ya sólo deberían ser calificados como los bolsonaristas de Sánchez»

Creo que PSOE y Frente “igualmenteamplioqueantescuandosellamabaSumar” (FIAQACSLLS), están encantados porque Brasil sigue progresando adecuadamente hacia el gran abismo ruso-chinesco en el que anda metido.

Para conseguirlo no se cortaron un pelo y en algunas demarcaciones brasileiras un fulano puesto a dedo amplió dos horitas el plazo para que votaran 4 millones de zurdos y ningún fascista porque llovía y se retrasaban los autobuses. La orden la dio un magistrado del Tribunal Supremo de allí que resulta que antes de serlo fue el abogado de Lula cuando lo metieron en el trullo por corrupto.

Vamos que es como si aquí cualquiera del Constitucional puesto a dedo por Sánchez se inventara lo que le saliera de los ovarios para ampliar las votaciones sin ser su competencia a ser posible en localidades o emplazamientos que históricamente votan PSOE. ¿Podría suceder? Pues no sé. Tal sería la sorpresa que la derecha dudo que tuviera recursos para recuperarse del susto como le está pasando a Bolsonaro en Brasil.

¿Aquí somos tan bananeros? Pues hombre, somos más amarroquinados así que yo quiero pensar que no, pero estos ocho años de sanchismo nos ha dejado momentos memorables que desgraciadamente nos ponen en la buena onda aunque quiero pensar, que sería “supuestamente” más fácil falsificar las actas o el recuento gracias a la inestimable colaboración de quien registra las votaciones es decir, la participada por el PSOE  INDRA. 

Fijo que al Grupo Popular Europeo le parecería perfecto que siga Sánchez cuatro añitos más.

Ponerse en lo peor no significa ser negacionista sino desconfiado. Desconfiar de quién lleva mintiendo desde hace más de 10 años a los suyos y a los ajenos y por lo tanto nos la ha introducido doblada todo este tiempo —pues antes nos la sudaba—, no significa ser reaccionario sino más bien buenos previsores. Dudar de la banda criminal que acompaña al autócrata y que repite como loros los argumentarios de fulanos como Iván Redondo, Enric Juliana o Antonio Losada, no significa ser trumpista sino un alma de cántaro. 

Iván Redondo y sus «propiedades!

Un buen sanchista admite como suyas las sandeces que inventan sus ideólogos de cabecera, los cuales  efectivamente hasta que dure el duro ya sólo deberían ser calificados como “los bolsonaristas de Sánchez”. 

El término no es mío sino del gran José Antonio Montano que anda haciendo campaña contra Sánchez promoviendo votar en blanco o no votar porque VOX es caca pero Sánchez también. Ayer hablamos de gente que sopla y sorbe al mismo tiempo y mientras tanto se lo lleva muerto. El caso de Montano es diferente pues este tipo lleva seis décadas pedaleando es decir, que atesora un periplo previo al sanchismo que lo hace peculiar. Ni lo acepto ni lo echo por tierra, solo prescindo de su obra pero leo su “montanoscopia” en “The Ojete” cuando el algoritmo quiere, y como sus textos son una sucesión de ideas numeradas y hasta a veces inconexas, puedes estar de acuerdo en algunas y rechazar de plano otras o todas, resultando en conjunto una agrupación de gracietas bien estructuradas y mejor escritas que te sirven para conocer cómo sangra esa facción izquierdosa.

Que conste que le pedí permiso para usar la expresión y me la dio porque Montano te responde e ignora al mismo tiempo, lo cual demuestra que no es un bot al uso sino un romántico de izquierdas que escribe en un medio de derechas mientras cabalga por una charca de contradicciones. 

¿He dicho cabalga? Perdón; el surfea y también dice por las redes que hace turismo  para follar (literalmente) y como después de haber escrito semejante salvajada no sabría por dónde salir, hecho el freno “madaleno” y me Río de Janeiro.

Brasil: qué bonito país eligió “el Dioni” para huir cuando robó el furgón. 

Ahí lo dejo, a ver si el Gobierno y su conglomerado Frankenstein toman nota y tal, y van reservando un resort para criminales suponiendo que a estas alturas Bono (el político experto en pelar caquis) o Zetapé (el enjoyado), no les tengan algo apalabrado con el capo político narcoterrorista correspondiente.

Feliz día de Santa Sabina. 

Españistán a 27 de octubre de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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