«Su objetivo no es transformar la realidad, sino gestionar el relato. El ciudadano no debe pensar, debe sentir».
La autoproclamada izquierda y la impostura del progresismo. Por Fernando M. Gracia

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«Su objetivo no es transformar la realidad, sino gestionar el relato. El ciudadano no debe pensar, debe sentir».

«Un Estado democrático y social de derecho tiene el deber de acoger con dignidad, pero también el derecho a ordenar esa acogida».

«La política, cuando abdica de sus principios, se convierte en un lodazal de intereses en el que la ciudadanía ya no distingue entre lo correcto y lo rentable».

«Se hace urgente y plenamente justificado su reconocimiento como profesión de riesgo, en consonancia con su grado de exposición y responsabilidad».

«La verdadera democracia exige una ciudadanía crítica, culta y libre. Y eso, en última instancia, depende de la educación».

«Hay que actuar. Porque una democracia que no se defiende desde dentro y desde abajo, empieza a morir desde las aulas que no enseñan a defenderla».

«El cierre de las centrales nucleares incrementará inevitablemente la dependencia de España de fuentes externas de energía, especialmente de gas natural».

«Lejos de ser una postura desfasada o pasiva, la neutralidad, cuando es bien entendida, constituye una estrategia sofisticada, exigente y profundamente moderna».

«El verdadero reto para el bueno en España no es dejar de ser bueno, sino aprender a serlo sin caer en la trampa de los pícaros».

«La implementación de zonas de bajas emisiones con altos costos de excepción favorece a quienes pueden asumir dichos costos o acceder a vehículos de alta tecnología».

«El sistema político español se ha convertido en un refugio de intereses particulares, donde los cargos públicos se distribuyen como recompensas a la obediencia partidista».

La lección que deja esta DANA es clara: la inacción y la falta de visión tienen un precio, un precio que se paga con vidas humanas y la seguridad de toda una comunidad.

«Si la doble moral es el aceite que permite a muchos sobrevivir, los políticos honrados han decidido, en un acto de simpleza conmovedora, renunciar a ese aceite».

«Aquí te traemos una guía práctica y, por supuesto, absolutamente seria para convertirte en el perfecto cacique contemporáneo».