Ahora se trata de perder la libertad para tener una dictadura, precisamente aquello de lo que la Constitución de 1978 intentó librarnos.
Se trata de perder la libertad para tener una dictadura. Por Anna Castells

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Ahora se trata de perder la libertad para tener una dictadura, precisamente aquello de lo que la Constitución de 1978 intentó librarnos.

La nueva gilipollez, democrática dirán algunos, que nos hace más esclavos de lo que somos, es sin duda la nueva Ley de Bienestar animal.

Los sedicentes e insultadores republicanos, a los que se refería en su discurso, serán la compañía del candidato Pedro Sánchez. Es su turno, Majestad.

Sumar la propone como Ministra de Vivienda. Hay que intentar seguir viviendo de los impuestos de los ciudadanos porque si no, hay que trabajar.

Ya, sólo nos queda el Rey, al que nos hemos dirigido muchos españoles apelando a su responsabilidad y españolidad.

Escuchen a Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista y nuevo vicepresidente de la Comisión para la Reconstrucción social y económica de España

Yolanda Díaz ya está en el metaverso y se sale del universo, pero si sabe algo, que lo diga o habrá que llamar al FBI tú.

Si yo fuera Feijóo, le devolvía la jugada a Sánchez en su debate de investidura y la réplica se la dejaba a Cayetana Álvarez de Toledo

Y ¿Qué fiesta sin la Tía Juana? En medio de la polémica sobre la amnistía, aparece Dolores Delgado y pide investigar las torturas de la policía franquista

El 19 de septiembre pasará a la historia como el “Día del Pinganillo y de la Moto GP”, que paso a glosar con sus “efemérides”.

España ante el esperpento gracias al doctor Cum Fraude y su personal capricho para seguir, como cualquier dictador, como presidente.

Un despropósito más del perverso con el síndrome de La triada oscura: Narcisista, Maquiavélico y Psicópata, que si se recupera, vuelve para matar.

Resulta patético que la derecha no se lance a la calle de inmediato y diga que va a esperar a conocer el texto de la resolución de amnistía.

El jueves próximo en el Parlamento Europeo se celebrará un debate estéril e ideológico sobre el piquito de Rubiales.