«Si algo sienta mal a los corruptos y a los trileros es que alguien más poderoso que ellos bien sea por su dinero o por su honra y honor los ponga a bailar».
Conversaciones en el andamio. Licuados por Florentino. Por Francisco Gómez Valencia

www.lapaseata.net

«Si algo sienta mal a los corruptos y a los trileros es que alguien más poderoso que ellos bien sea por su dinero o por su honra y honor los ponga a bailar».

«Lo que no puede ser es que día sí, y día también, estemos desayunando con temas de corrupción y me da igual de que partido salga el tema».

«Y sí, desde este su andamio de ustedes y nos consta que también de ella, estamos licuados por Ayuso. ¿Algún problema?».

«Todo autócrata necesita de medios de comunicación serviles, en los que canallas y aduladores amplifiquen sus órdenes y consignas, silenciando a la vez su apoteósica corrupción».

«La productividad en nuestro país en 2025 ha caído al mismo nivel que hace casi 6 años, lo cual es un síntoma de la sovietización del mercado laboral».

«La historia que conocemos, cuando no profundizamos demasiado, ha tratado con cierta dureza a la estancia de los romanos en nuestras tierras».

«Las autonomías son para que nos las hagamos mirar visto lo visto desde una perspectiva totalitaria como es la del actual gobierno de España».

«Tarde o temprano ocuparás tu lugar y serás recordado por tus auténticas obras, por mucho que intentes ocultarlas o mostrarte ajeno a las mismas».

«Cada vez que escucho decir que un virus está controlado, me temo lo peor».

«Lo dijo el fiscal Luzón mientras recomendaba la crucifixión para los tres delincuentes en el Tribunal Supremo. La política lo carcome todo».

«Poner a los españoles primero no es extremismo. Es, sencillamente, cumplir con el deber más básico de cualquier gobierno digno de ese nombre».

«Me cago en diez José Luis, sobrevivirás unos años bien custodiado por el PSOE allá donde residas este tiempo que te va a caer».

No se para de reivindicar a los emigrantes en las tertulias mitineras donde la opinión depende de la orientación política de los intervinientes.

«Hoy el PNV no es bisagra: es soporte estructural del Gobierno. Y lo sabe. Aunque no lo diga. El problema no es el cambio de alianzas. Es negarlo mientras se ejerce».