«Si aquí no somos capaces de parar ese carro, veo a los españoles del siglo veintidós, de rodillas, culo en pompa y rezando hacía La Meca».
La estupidez que nos embarga. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

«Si aquí no somos capaces de parar ese carro, veo a los españoles del siglo veintidós, de rodillas, culo en pompa y rezando hacía La Meca».

«T.todos y cada uno de los aquí mencionados sí pudiera parecer que están a lo que hay que estar, es decir, a llevárselo muerto robando (presuntamente) a manos llenas».

“Cómo un país puede hundirse… y cómo evitarlo cuando la Casta convierte el gobierno en un naufragio anunciado”.

«La terna de mantenidas está que lo peta y sobre ellas vamos a despotricar con respeto aunque no nos olvidamos de otras dos leyendas: la Paqui de Santos Cerdán y la del güorperfe».

«Según ellos ya han tomado cartas en el asunto y las responsabilidades políticas son agua pasada, pues como cuando saltó la liebre echaron al corrupto, con esto y un bizcocho, pelillos a la mar»

«Legislar leyes para saltárselas sistemáticamente, es otra de las formas en que la izquierda extrema burla la democracia, convirtiéndola de facto en papel mojado».

«En este país somos muy de tirar hacia adelante sin gozar de un buen gobierno, aunque no hay mejor terapia que unas pequeñas vacaciones sin hablar ni pensar en ellos».

«Así va España, sin gobierno, a trompicones y a empellones, aunque ya si eso sigo otro día, pues de imperios, cuernos y herencias sobra material».

«Me gustaría que toda esa gente cabal y de principios, que ahora manifiesta profunda indignación, reaccionase igual cuando se pita el Himno Nacional de España».

«Este dicho viene muy bien para definir los resultados de la política española, ese GoMierdo que tan sabiamente trabaja para beneficio de ellos».

«Hoy en día Sánchez gracias a su corrupción y la de su organización criminal, se enfrenta a su propio huerto de los olivos».

«Cuando el poder convierte cada movimiento electoral en un ejercicio de supervivencia y cálculo sufrimos el gran esperpento de la política nacional»,

«Odiar al tirano es necesario e imprescindible por pura higiene moral, no hacerlo nos convertiría en súbditos, en borregos estabulados, en esclavos de su poder».

«Pedro ayer salió en defensa de los católicos del mundo porque él quiere ser también universal como el otro Pedro, o sea el Almodóvar».