Los boleros de Antonio Monzón: Pedro Sánchez el hermoso de Españolandia y las tres cosas de la vida
Pedro Sánchez, «El Hermoso», tiene entre sus propuestas de partido, para llegar al sillón de la Moncloa y «gobernar» a las marionetas de Españolandia, hacer un país laico.
Me parece perfecto, hijo de la democracia, pero me hago una preguntita, simple y sencilla.
¿ También quitarás las otras religiones ?
Las ilustraciones de Rafa: El brusco aterrizaje de Chacón
Carme Chacón ha impuesto su lista para las elecciones generales y ha dejado fuera de la candidatura a Pere Navarro, exprimer secretario del PSC, pese a estar avalado por su federación. La exministra socialista se ha salido con la suya y ha ganado el pulso a Miquel Iceta, líder de los socialistas catalanes, confeccionando una lista a su medida.

Entre Colombia y la Puerta de Alcalá, Juan Restrepo: Política mafiosa en Colombia
Un amigo me escribe desde Europa escandalizado por algo que ha leído en la prensa colombiana, según lo cual la Fiscalía afirma que de los 114.000 candidatos a las elecciones regionales de mañana domingo un total de 103.000 están judicializados. Efectivamente, es un dato escandaloso en otras latitudes, no en un país premoderno como Colombia.
Los envíos desde Brasil del gran Mariano: La vida es tremendamente diferente dependiendo del lugar en que nazcas
Las ilustraciones de Rafa: Entre ruidosas bambalinas mi homenaje al Capitán Trueno
Las ilustraciones de Rafa: Dedicado al Tribunal Supremo y al Tribunal Constitucional de España
Los envíos desde Brasil del gran Mariano: ¿Cómo vas con la dieta ?

Los envíos desde Brasil del gran Mariano: Y después se cabrean porque no bajamos la tapa del inodoro
Mariano González Balseiro

De mi personal Casa de los Maquis y los caminos de corazón
Mi Gente querida avisa de mi desvarío. Me dice que no llegaré a ningún lado y que todo el mundo me va a engañar… Que …
Entre Colombia y la Puerta de Alcalá, Juan Restrepo: Esperpento español
España, o mejor dicho, un gran número de españoles, transitan por un camino de estupidez y cretinismo difícil de encontrar en otras partes del mundo. El fenómeno se acrecienta año tras año, al punto de que hoy la unidad de esa nación sufre una seria amenaza. Son españoles que viven enfrascados en definir que si Cataluña, que si el País Vasco que quítame aquella bandera, que ponme aquella otra. Que si tal signo es mío, que si tengo derecho a decidir, que si soy una nación, un país, una región o una ínsula, que si tal o cual tiene más competencias al margen de las propias posibilidades… Y en medio de todo este bizantinismo, muy parecido a lo que en Colombia se conoció como la patria boba, aparecen fenómenos de anarquismo más propios del siglo XIX que del XXI en que vivimos.
Como la CUP, una formación política anticapitalista, antieuropea y asamblearia que hoy tiene la llave de la gobernabilidad en Cataluña. Y todo tras unas elecciones en esta comunidad autónoma que, pretendiendo ser un plebiscito independentista, lo único que han hecho es abrir una brecha difícil de cerrar en la sociedad catalana. El aprendiz de brujo que llevó a Cataluña a este callejón sin salida y a España a este abismo se llama Artur Mas, líder de un partido burgués que ha robado a espuertas y predicado independentismo bajo el lema “España nos roba”.

De la resaca indigenista e inculta acerca de la Leyenda Negra y la Hispanidad y los malos profesores
Dos días después de la celebración del mi amiga sindicalista de la camiseta verde y funcionaria de Educación, con mando y plus en su plaza, …
Las ilustraciones de Rafa: Ferreras a Chacón: Tranquila jefa, ¡Déjame a mi las riendas!
Divertimento histórico-literario por Paco Núñez: ¿Es necesario sexualizar el diccionario?

No quisiera levantar con este escrito una polémica sobre machismo versus feminismo, ni sobre lo políticamente correcto. No es, ni mucho menos, mi intención. El caso es que nunca estuve de acuerdo con ese lenguaje integrador que propugnan feministas de toda índole y algún que otro demagogo oportunista. Creo que flaco favor le están haciendo a nuestra ya de por sí maltrecha lengua.

¿No podemos decir, con todo el respeto –incluso, a veces con admiración- la señora juez o la señora ingeniero, sin necesidad de hacerlas terminar en “a” con el fin de “feminizar” el término, en la misma medida que decimos el sr. Periodista o el sr. ebanista sin que nadie se rasgue las vestiduras? ¿Es que no sabemos qué son palabras de género común (el o la pianista, el o la psiquiatra o el o la profesional), epicenos (el personaje, el vástago, la persona o la víctima, independientemente del sexo del aludido) o, incluso, los ambiguos (el o la vodka, el o la mar, el o la Dracma).














