¿Qué es terrorismo?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es terrorismo? ¿Y tú me lo preguntas? Terrorismo… eres tú.
La Fachosfera de la Sanchosfera, entre la Sociosfera, su Corifeosfera y sus medios. Por Antonio de la Torre

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¿Qué es terrorismo?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es terrorismo? ¿Y tú me lo preguntas? Terrorismo… eres tú.

España ya no será la misma, tras su paso glorioso. Y dejará tras de sí, como todo prócer majestuoso, inmortal ejemplo de apaciguamiento y reconciliación.

Parecemos un país de eso, de puentes sobre aguas turbulentas de Simon y Garfunkel, las lógicas corrientes de los ríos embravecidos.

Fue un año negro aquel de 1980. Un hecho que nadie recuerda y del que podrían sacarse consecuencias. Fue el año en el que el terror se hizo cotidiano, dueño de la calle.

El mayor imbécil moral es esclavo de sus propias contradicciones y sólo tiene un programa, perpetuarse en el poder.

Lilith se va. El Refrescador de la Pradera vio en ella un yo-qué-sé que los demás nunca apreciamos. Tampoco entendemos su marcha.

¡Ya está bien de tonterías señor Urtasun! La historia no se puede evaluar con conceptos del siglo XXI extrapolados al siglo XV

¿Para qué quieres verme? – Tienes que sacar a mis compis de la cárcel. ¡O amnistías todos los terroristas o a ninguno!

Lo de la separación de poderes en España, desde que llegó este último presidente de gobierno esta en modo off, no funciona.

El Gobierno de España que se define como el más progresista de la historia, descubre 300.000 funcionarios ocultos.

Estimo que alcanzamos la madurez plena como personas, cuando estos tres parámetros tienen el mismo significado en nuestra vida.

La quema de los muñecos de estos personajes públicos, como el de Judas, simboliza la justicia purificadora del fuego, la eliminación de los traidores.

El periodismo está vendido. No hay medio sin pérdidas, dependen de subvención: publicidad y préstamos. Se nota mucho en los tertulianos.

Va resultar que a todos les gusta el hedor de la ciénaga catalana en la que nadie quiere ver al muerto que les aparece cada día al despertarse