«Los miembros del “segmento de plata” recibimos con demasiada frecuencia la noticia del fallecimiento de un amigo».
“El segmento de plata”: Alfonso Arjona. Por Manuel Montes Cleries

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«Los miembros del “segmento de plata” recibimos con demasiada frecuencia la noticia del fallecimiento de un amigo».

Ojala que el “buen vino” del sentido común y la vida pacífica lleguen a ese rincón del mundo, desde el que hace unos dos mil años tan solo nos llegan noticias de sacrificios humanos.

«Al igual que hay leyes que no me gustan y las tengo que respetar, pues con la ley de Dios lo mismo, respeto y quien no las siga no podrá comulgar».

«En una de esas conversaciones que surgen en las sobremesas navideñas, me preguntaron por el sentido de la vida en clausura».

Examínate tú misma o con ayuda profesional por si como dice Francisco en su Encíclica, pudieras encontrarte “a menudo trastornada, dividida o privada de un principio interior que genere unidad y armonía en tu ser y en tu obrar” ¿Te falta corazón…?

«El poder se ha adjudicado la exclusiva del pensamiento y la percepción de la verdad con indudable voracidad».

Es verdad que también la prensa hay que pasarla por el filtro, más bien por el cedazo, como los buscadores de oro del rio Bravo.

«Las fiestas navideñas nos permiten observar el auténtico valor de la madre como nexo de unión de la familia».

«En las campanadas de TVE, se produjo una burla al sagrado corazón de Jesús, poniéndole una cara de una vaca o un toro en lugar de la cara de Cristo».

Los miembros del “segmento de plata” tenemos esa suerte. Podemos contemplar el árbol de nuestra vida y sus frutos.

«Nos quieren robar la esencia de la Navidad. Te quieren robar la Navidad y no te quieres enterar y esto va más allá del consumismo»

He escrito este poema para todos los que, creyentes o no, puedan centrarse en las tres figuras más relevantes de nuestra Navidad: María, José y el Niño.

«Estamos a la puertas de la Navidad, el momento para todo Cristiano más feliz, ya que conmemoramos el nacimiento de nuestro señor Jesús».

«Los católicos debemos perder ese miedo y complejo que los amigos de Satanás quieren que tengamos. Debemos ser valientes, hablar claro y no arrugarnos».