La reforma de pensiones se sustenta en la nada. A pesar del invierno demográfico y de las tasas de paro, las cifras se cuadran a capón.
La Portada de Linda Galmor: La reforma de pensiones se sustenta en la nada

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La reforma de pensiones se sustenta en la nada. A pesar del invierno demográfico y de las tasas de paro, las cifras se cuadran a capón.

Están destruyendo dos mil años de civilización occidental. No deberíamos permitirlo, y más sabiendo que además la izquierda los utiliza como votos comprados

En el mundo andan preocupados por los españoles (recuerdan nuestro pasado de Dictadura..) y por la oscuridad con que actúa este Gobierno

De repente, porque fue de repente, la gente empieza a ver grupos “extranjeros” (si pongo inmigrantes musulmanes tendré que aguantar a algún imbécil) paseando por el pueblo

Muchísima gente está hasta las narices de que la mitad de los europeos sean unos buenistas que olvidan la defensa de su cultura


Espero en la calle Santa Isabel de Madrid, frente al mercado y el cine Doré, y tres niñas reclaman mi atención. Entre ocho y diez años. Juegan entre los coches, ajenas al bullicio y el trapicheo. Hablan en un español escaso y primerizo. Dos de ellas visten de rosa, la tercera unos pantaloncitos vaqueros.
Despegan de las farolas los anuncios en los que emigrantes, como sus padres, se ofrecen a planchar por horas o para compartir alguna habitación de sus pisos patera. El juego es tan divertido que cuando llega la madre de una de ellas y, en árabe, le dice que deben irse, otra de las niñas contesta que no y las otras le siguen el juego. Protestan.
La capitana es la de los vaqueros, que refunfuña y se planta de cuclillas en el suelo. Hace como que llora porque no quiere ir a casa. Entonces la madre le grita en el mismo español que antes hablaban las niñas: !Vamos, Vamos, que viene la policía! … Y la niña calma su berrinche, cambia la expresión de su cara, mira a izquierda y derecha, y acerca su manita a mamá.
La familia se pierde calle abajo a toda prisa y se aleja del coco.